10. Las posibilidades de la república Septiembre 15, 2008
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Hay razones que obligan a pensar que cada vez que
haya un conjunto de productos químicos que contienen suficiente
diversidad de moléculas, aparecerá algún metabolismo que cristalizará
la reacción dentro de ese caldo. Si este argumento es correcto, las redes metabólicas no se necesitan crear de a un componente a la vez;
ellas pueden disparar una generación completa dentro del caldo esencial. Yo lo llamo orden gratuito. Si estoy en lo correcto, el lema de la vida no es: “Nosotros los improbables”, sino “Nosotros los esperados”.
Extracto
En este capítulo se recorren las capacidades que tienen los seres vivos y en particular los humanos par establecer vínculos al tramar sus redes sociales. Su génesis, el enganche, su conformación, los diferentes tipos. Especialmente se discute sobre la fortaleza de los vínculos débiles.
Nos proponemos describir la manera en que se forma cohesión social; cómo se adapta y cómo evoluciona en el tiempo para llegar a un equilibrio. Para hacerlo, como una primera aproximación, es preciso definir algunas cuestiones que se desarrollan en otros capítulos que son imprescindibles traerlas aquí para que se entiendan algunos conceptos que usaremos cuando hablemos de establecimiento del vínculo.
Primera parte
- Introducción
- La organización autopoiética
- Remolinos de producción de componentes
- Caos -orden
- El caldo primitivo
- Las pulsiones freudianas
- Los sistemas sociales
- El sistema social humano
- La fuerza de los vínculos débiles
- La organización de lo social
Segunda parte
- El movimiento de los lazos sociales
- De la piel social a la piel digital
- La metáfora de la piel
- Emociones y vínculos
- Los atractores del inconsiente
- Las relaciones de multinivel
- Las emociones una puerta a las relaciones humanas
- La rotura del vínculo
Primera parte
Introducción
En el capítulo Del movimiento de las esferas sociales como un equilibrio de Nash definimos con mayor detenimiento a la red social y como trabaja. Pensemos por ahora a una red de personas asociadas, enganchadas, en definitiva relacionadas de alguna manera y consideremos a ese grupo de personas a su vez vinculadas con otros grupos similares. A cada persona la llamaremos agente o nodo, al grupo de agentes relacionados lo llamaremos cluster y al conjunto de clusters relacionados lo llamaremos red social.
Llamaremos red fraternal a la red de agentes semejantes entre sí, a la red sin jerarquías, donde los roles pueden ser intercambiables y donde cada agente puede ocupar el lugar del otro sin que la red experimente cambios sustanciales. Estas pequeñas redes evolucionan en el tiempo influenciándose unas con las otras y con los mismos agentes. Entonces imaginemos a una sociedad como un conjunto de redes fraternales que co-evolución en un tiempo y un espacio dado y donde el cambio que experimente una repercutirá sobre las otras, sobre el conjunto todo y también sobre medio.
Está claro que no podemos definir a las redes como entidades aisladas, de la misma forma que no podríamos definir a un ser humano sin sus pares a su alrededor. Intentaríamos mejor considerarlas como un conjunto representado por un complejo espacio-temporal que nos dará la pauta de su evolución, adaptación e integración en un espacio y un tiempo dado.
En el capítulo La organización en un mundo complejo se ve de que manera los vínculos se tienden entre pares desde la mirada que se dan los agentes uno frente al otro y todos frente a la red dentro de su entono. La pregunta que nos hacemos ahora es cómo se establece este proceso de tramado considerando a la red formándose a partir de esta mirada autorreferencial.
La organización autopoiética
Para ello nos remitiremos al proceso de constitución de la autopoiesis descrito por Humberto Maturana y Francisco Varela, y además tomaremos en consideración el concepto evolutivo de Stuart Kauffman[i] quién habla de co-evolución y de autoorganización.
Estos procesos tienen lugar en todos los seres vivos y se producen cuando un grupo y tipo de moléculas distribuidas caóticamente en el espacio (caldo primigenio según Kauffman) entran en interacción (colisión) y ante determinadas circunstancias de número y entorno producen un emergente que se presenta ante nuestros ojos como una estructura organizada, con funciones y características estables en el tiempo. Se llama homeostasis al mantenimiento de ese orden en el tiempo. Se llama ontogénesis a la evolución de un individuo desde su concepción hasta desarrollo como adulto, se llama filogénesis a la evolución de una especie.
Todos los seres vivos para ser considerados tales deben tener una organización que Maturana y Varela llaman autopoiesis. Para que se dé la organización autopoiética, los biólogos sostienen que se tienen que dar tres dominios de orden en el caos original:
a- el dominio de las coherencias estructurales del sistema distinguido,
b- el dominio de las coherencias estructurales de lo que surge como medio y en su distinción del sistema, y
c- el dominio de las dinámicas de las relaciones entre el sistema y el medio.
El primer dominio define las características espacio-temporales de medio y de forma que posibilitarán la vinculación de los elementos primitivos entre si. Aquí es donde también actúan elementos que favorecen o inhiben los enlaces, determinando desde el inicio la dinámica de organización.
El segundo dominio determina el producto específico que se genera a partir de diferenciarse de ese entorno, esto es que entrando los elementos en relación vincular, de acuerdo a su adaptación y especialización particular conforman una estructura estable con identidad propia. Lo constituido en sí mismo. Así tenemos una distinción entre entorno y lo que ha emergido que debe permanecer en el tiempo.
El tercer dominio es la relación vincular de la estructura emergente con el medio. Una vez constituida la estructura deberá establecer una relación vincular con su entorno.
Una organización autopoietica será entonces la estructura que pueda mantener esa organización en el tiempo: los elementos primitivos distribuidos caóticamente en un medio dado entran en relación vincular y conforman una estructura estable.
Para expresarlo en un lenguaje más llano decimos que en una primera instancia los agentes se encuentran inmersos dentro de un entorno que los condiciona, (el caldo primordial) y que pese a estar lo suficientemente “cerca” en términos espaciales, no se vinculan todavía porque ni el medio y tal vez tampoco sus propias posibilidades de vínculo así lo determinan. De acuerdo a su especialización de enlace, algunos de ellos, o todos, logran establecer una relación vincular, debidamente favorecida e influenciada por el número (concentración) y por el medio (catálisis), lo que da como emergencia una estructura compleja que ya no conserva las características de las unidades primitivas sino que tiene las propias, esta estructura así generada deberá poseer estabilidad en el tiempo, la homeostasis, para que en un medio competitivo pueda interactuar sin desnaturalizarse.
No hay una cronología para este proceso, todo puede ocurrir en un mismo tiempo y espacio. Lo ponemos de en una forma lineal para poder entenderlo racionalmente. La nueva estructura deberá mantenerse en el tiempo. Todos los seres vivos tienen igual tipo de organización y sólo la pierden con la muerte.
Remolinos de producción de componentes
Si consideramos a la autopoiesis como el orden emergente que caracteriza a los seres vivos, debemos aceptar que mientras el caos se mantiene en el interior de la estructura autopoiética emergente, ésta se presenta hacia el exterior como una estructura organizada con funciones y características estables en el tiempo, que la definen como tal y le confieren identidad.
Como dice Maturana “los seres vivos son sistemas que en su dinámica estructural se constituyen y delimitan como redes cerradas de producción de sus componentes, a partir de sus componentes y de sustancias que toman del medio: los seres vivos son verdaderos remolinos de producción de componentes” en un ininterrumpido intercambio con el medio.[ii]
Su estructura interna está en una permanente dinámica de intercambio con su entorno y eso le confiere cambios que se van gatillando recíprocamente. La estructura autopoiética cambia y a medida que lo hace modifica al medio y viceversa. Maturana habla de una “congruencia” que se da entre el ser vivo y el medio que se mantendrá en toda su ontogénesis y solo se perderá con la muerte, y manifiesta que el ser vivo muere a consecuencia de la pérdida de esa congruencia.
Señala que dos principios de conservación también deben darse entre los seres vivos.
El de conservación de la organización, fenómeno descrito como universal que involucra a todos los seres vivos en la historia individual de cada uno –ontogénesis- y en la de su linaje –filogénesis-; y el de la conservación de la adaptación donde cualquiera sean los cambios estructurales la identidad deberá permanecer.
Será un ser vivo en la medida que se mantenga vivo mas allá de los cambios a los que sea sometido y perderá esa condición con la muerte.
Maturana habla de que: “todo sistema existe sólo en la conservación de su adaptación y organización, en circunstancias en que la conservación de una involucra la conservación de la otra” y “todo sistema se desintegra cuando en sus cambios estructurales no se conserva su organización.”
Caos -orden
Existe diferencia entre los conceptos de caos y desorden puesto que así estipulados el desorden parecería estar vinculado al concepto de orden. Cuando pensamos en desorden, Briggs y Peat[iii] 1989, estamos entendiéndolo como algo ordenado que ha perdido su orden primordial para des-ordenarse, supeditándolo de esta manera a la idea de orden. La termodinámica se ha encargado de demostrar que la diferencia del orden frente al desorden no es siempre reversible; establecido el desorden es posible que no se pueda volver al orden. Caos es el que tiene entidad propia, es el opuesto de Orden y no el desorden, pensar en desorden como una contrafigura de orden es un reduccionismo que nos lleva al equívoco de imaginar un orden primigenio.
Pero el caos nos introduce en nuevo un mundo de ecuaciones matemáticas no lineales. Si concebimos a las ecuaciones lineales como un conjunto de ecuaciones a las que se las puede descomponer en otro conjunto de ecuaciones primitivas más simples, más allá de lo dificultoso que pueda resultar su resolución, estaremos frente a un problema matemático con un comportamiento en definitiva previsible. Por el contrario en un sistema de ecuaciones complejas, una pequeña modificación de una variable puede dar como resultado un cambio desproporcionado, explosivo; en estos sistemas al no poder preverse su evolución no existe una forma de desagregación en componentes primitivos, ya que no hay una forma biunívoca relacional causa-efecto. En los sistemas complejos la suma de las partes no constituyen el todo, porque las partes no son estables sino que son caóticas, impredecibles e indisolubles del todo. La unidad no es invariante con respecto al tiempo, a medida que el sistema evoluciona la unidad cambia contradiciendo el propio concepto de invariabilidad de la unidad como la porción irreducible del sistema.
El concepto de Maturana, cuando define su segundo dominio de orden, es que los componentes se van generando a sí mismos y a medida que lo hacen van produciendo nuevos componentes, contradiciendo así el concepto de sistema lineal donde el proceso permanece invariable en el tiempo.
Por ejemplo en el sistema “Construcción de tornillos” tenemos un input que es la barra de hierro hexagonal que sirve de materia prima para tornear el tornillo, el proceso sería el torneado del tornillo, desbastar la barra original hasta concebir el tornillo como tal, el tornillo unidad que es el producto. En un sistema que genera sus propios componentes el producto se va integrando como parte del proceso. Es como si el tornillo y el torno en un momento dado fueran la misma cosa, producto y proceso se mezclen para dar un emergente más sofisticado.
La pregunta lógica sería: ¿no se lo puede concebir como un sistema input output abierto compuesto de varios subsistemas que me den un único output final, como ocurre en el automóvil? La respuesta es lamentablemente NO, porque estamos frente a un proceso no-lineal. No se pueden distinguir subproductos y subprocesos ya que son los mismos productos los que se constituyen en proceso. En realidad la unidad es la distinción entre lo que había antes y lo que se distingue como nuevo de lo que había antes. No existe una media gallina viva, la sinergia que compone lo que conocemos como gallina es una dinámica de constante producción de componentes que provee el medio y la misma gallina que están en permanente intercambio y reposición de componentes. Es más, hay funciones neurológicas en el cerebro humano atribuidas a zonas específicas de la corteza cerebral que lesionadas y con una debida estimulación, se pueden relocalizar en otras zonas recuperando así la función[iv].
El caldo primitivo
Pese a todo, dentro del mundo caótico existen patrones de orden que surgen espontáneamente, su dinámica incongruente se encamina en trayectorias que confluyen hacia puntos, curvas o superficies notorias que se erigen como verdaderos atractores.
Los sistemas estables tienden hacia los atractores, los inestables se alejan de ellos, en los caóticos conviven las dos tendencias.
Así, por ejemplo un péndulo, cualquiera sea su movimiento se detendrá en su punto de mínima energía, el atractor es el punto de reposo. O luego de recorrer trayectos caóticos desde la cima de una montaña una precipitación pluvial o nívea se encamina hacia el cauce del río. Según la teoría del caos los atractores tienen la particularidad de ser habitantes de la discontinuidad en las ecuaciones, se alojan justo en la frontera donde convive el caos y el orden[v].
Kauffman afirma que los agentes co evolucionan unos con otros y a medida que lo hacen las posibilidades de organización (evolución) tiende hacia los atractores naturales de los que hablábamos en el párrafo anterior, reduciéndose así la cantidad de intentos que tiene que hacer el sistema para evolucionar. Esta visión de la evolución va más allá de la selección natural de Darwin, los seres vivos no tienen que probar todos los casos posibles para seleccionar la mejor opción, tender hacia los atractores les allana ese camino. Cita a Adam Smith cuando hace referencia a “una mano invisible” que acomoda la evolución de los mercado hacia el bienestar general y afirma que esa mano invisible es la coevolución de los agente hacia los atractores.
Las pulsiones freudianas
Sigmund Freud describe en su metapsicología la concepción teórica del psicoanálisis. En el inconsciente de los seres humanos interactúan fuerzas a las que llama pulsiones que son registros ancestrales que acarreamos a lo largo de toda nuestra evolución como género. Distingue dos instintos: la pulsión tanática y la pulsión erótica, responsables de provocar tensiones en nuestro inconsciente y que para liberarlas debemos proyectarlas hacia el mundo exterior. Una tiene que ver con nuestras conductas de evolución y de supervivencia en el medio, son conductas que se las suelen relacionar con la violencia o la muerte, la segunda tiene que ver con la conservación de la especie, con las conductas que determinan la reproducción o están relacionadas con el placer.
Estas pulsiones que están ocultas en nuestro caótico inconsciente son las que según Freud guían la mayoría nuestras conductas primitivas y que por ello son y deben ser reprimidas para poder convivir dentro de un medio social, es por eso que en nuestra civilización se han impuesto de tabues para que esos impulsos sean morigerados o anulados y así podamos convivir. Por ejemplo el incesto es considerado como tabú en muchas culturas.
Herbert Marcuse[vi] apoya esta postura de Freud y sostiene que civilización, como forma racional de asociatividad, es sinónimo de alienación. Dejar libres de represión las pulsiones haría imposible la convivencia entre seres humanos, reprimirlas da como resultado una sociedad civilizada, no brutal. La dicotomía sarmientina de ascendencia europea del siglo XIX de civilización y barbarie se refiere justamente a eso, a hacer posible la convivencia en una nación organizada.
Marcuse en “Eros y civilización” avanza sobre el concepto de Freud y dice que la represión ha superado límites más allá de lo “necesario” para posibilitar esa convivencia “civilizada” y que mecanismos de represión adicional se han fabricado para poder utilizar y domesticar desde el poder a la humanidad en función de una dominación. La alienación del trabajo, especialmente a partir del industrialismo, le ha ido sacado tiempo libre para que hombres y mujeres puedan realizarse eróticamente ya que trabajan todo el día y sólo se les permite canalizar su erotismo por vía de la genitalidad dejando de lado otras posibilidades de sentir placer como el que proporciona el arte, la contemplación, etc.
Como resultado de esta sobre-represión deviene la alienación de las masas y a partir de ésta una necesidad de autosatisfacción en compensación. Es por eso que el fin de siglo nos encuentra tan preocupados por nosotros mismos y con tan poca conciencia social. Esto restringe las capacidades de asociatividad con otros seres humanos afectándonos en nuestra evolución como género.
Es sabido que en países desarrollados que tienen sus necesidades básicas satisfechas, como en los de Europa central, el índice de natalidad es negativo y debe ser incentivado por los gobiernos para que no se conviertan en países de viejos. Al capitalismo no le conviene una sociedad sin mano de obra joven, con individuos añosos y solamente demandantes.
La falta de tiempo para desarrollar una relación humana va en desmedro de la propia agremiación social en cuanto interfiere directamente en nuestra relación con lo erótico. Apartarse del eros o del tánatos rompe el equilibrio que opera en nuestro inconsciente, influyendo en nuestra organización social e interfiriendo en consecuencia con la vida.
Los sistemas sociales
Maturana avanza ahora sobre los sistemas sociales y los define así:
“Cada vez que los miembros de un conjunto de seres vivos constituyen con su conducta una red de interacciones que opera en ellos como un medio en el que ellos se realizan como seres vivos y en el que ellos, por lo tanto, conservan su organización y adaptación y existen en una coderiva contingente a su participación en dicha red de interacciones, tenemos un sistema social”.
Lo más interesante de esta definición es que se concibe al sistema social como una agremiación en función de la conservación y la adaptación de LA VIDA únicamente y reafirma esta posición diciendo que si la conservación de la vida no forma parte de la organización entonces no es un sistema social.
Los diversos sistemas sociales tienen características particulares, tienen su identidad social que los distingue: una comunidad religiosa no es lo mismo que un club social. Cada sistema social tiene conductas que sus miembros deberán seguir para conservar la organización social.
Tal como la concibe, esta estructura es una red fraternal donde todos sus integrantes contribuyen a mantener la organización y la adaptación a los cambios que sus miembros operan, a los cambios que toda la red en conjunto opera, o a los cambios que el medio opera sobre la red. La red es conservadora por definición más allá que esté en un permanente intercambio con el medio y que sus miembros puedan vincularse o separarse de ella a voluntad o por la naturaleza del vínculo.
En su ensayo “Biología del fenómeno social” que esta incluido en el libro citado, Maturana hace un paralelismo entre sistema vivo y sistema social. Al primero lo concibe como un orden de componentes primitivos organizados en función de la autopoiesis que es la que permite conservar la organización y la adaptación en el medio con el que interactúa. Al segundo transpola las características de orden de los primeros y obtiene una emergencia de segundo orden transfiriendo desde la lógica micro de los sistemas vivos a la lógica macro de los sistemas sociales. La autopoiesis es la que le permitirá adaptarse a las nuevas circunstancias y evolucionar.
A esa superestructura de seres vivos la concibe como conjunto, donde cada elemento primitivo ahora es un ser vivo individual que se reúne con otros con un propósito bien definido: conservar la vida y el linaje. A esta nueva estructura, a la que llama sistema social, le asigna las mismas propiedades que a los seres vivos que la componen: conservar la organización y la adaptación social, porque cada agente debe a su vez conservar su propia organización y adaptación.
Entrar en comunidad afecta directamente a los elementos primitivos ya que cada individuo influye sobre el otro y las adaptaciones de cada uno afectará al conjunto y al medio. De tal manera que si no pueden conservar su autopoiesis individual como consecuencia de estar en grupo, o sea que el agremiarse los conduce a la muerte esa organización no es un sistema social. Mas aún, decir que el sistema social es un conjunto de seres que luchan por la vida es una concepción que también involucra a lo humano como elemento indisoluble de lo social, donde la dicotomía individuo –sociedad queda abolida por género. Tanto individuo como sistema social deben permitirse la existencia y coevolucionar para conservar la especie, si no lo hacen se desnaturalizan y desaparecerán como linaje. Es nuestra responsabilidad restaurar los medios de vida donde sea posible conservar esa organización.
El sistema social humano
Ya en un sistema social humano y siguiendo el mismo proceso que con los seres vivos podemos trazar la hipótesis que en un primer tiempo los seres humanos estaban distribuidas al azar y en cercanía territorial. El habitar un mismo espacio (real o virtual) posibilitará ponerlos en contacto unos con otros y es en ese momento cuando, en base a las capacidades evolutivas propias de cada agente, se buscan hasta reconocer al par, hasta reconocerse a ellos mismos en el parecido en el igual, al hermano y conformaron así la fraternidad. Esta no se da entre cualquier par de agentes, sólo se establece entre los que se reconocen mutuamente como semejantes y como tales tienen temas en común que permiten el enlace, que les permite vincularse. Una especialización podría ser el color de la piel, otra el lenguaje, otra el nivel intelectual, otra el desarrollo tecnológico, una evolución en un sentido puede ir en desmedro de otra. Esas capacidades evolutivas son las que posibilitarán el primer vínculo de la hermandad emergente que deberá mantenerse en el tiempo y en el espacio para posibilitar una estructura social estable, deberá perdurar.
¿Y qué es el vínculo social? Vínculo en este caso es lo que posibilita la circulación informacional dentro de la red, y con “informacional”, no sólo nos referimos a la circulación de datos, sino que nos referimos también a funcionalidad, competencia y la cohesión o refuerzo social. La dinámica de intercambio, materializado el vínculo, se debe mantener en el tiempo y es allí donde entran en juego los sucesivos equilibrios en el devenir de la red. Son los sucesivos equilibrios de Nash por donde transcurre la coderiva de los distintos nodos y clusters. La estructura deberá permanecer en el tiempo, mientras lo hace deberá transferir el bagaje de información propio de la constitución de la red, la herencia y la historia, entre estado de generación, estado de equilibrio, y estado de mutación, en definitiva durante toda su evolución.
En un mundo complejo no se concibe a la historia como una línea de tiempo en donde trascurre la vida del agente, el tiempo es la diferencia en la historia entre lo que era y lo que es. El concepto de herencia e historia esta ligado al de homeostasis mencionado más arriba y es la memoria evolutiva o cultura que surge en la estructura, es la capacidad de persistir como tal, más allá de la vida del propio agente, es la capacidad de perdurar y trascender en el tiempo sin importar, en definitiva, quienes la integran en un permanente intercambio con el medio. Como en el hormiguero donde su vida útil multiplica por diez la de una hormiga obrera. Sobre como evolucionan los sistemas humanos nos explayamos con mayor detenimiento en el capítulo Las esferas sociales.
La fuerza de los vínculos débiles
Mark Granovetter en su trabajo de 1973, “The Strength of Weak Ties.” (“La fuerza de los vínculos débiles”) trata de explicar cómo influyen los micro comportamientos en las estructuras sociales macro o viceversa. Ciencias tradicionales como la sociología, la psicología y otras ciencias sociales no logran transferir los análisis que hacen desde un dominio al otro.
Al considerar el proceso de formación de un modelo a gran escala a partir de la interacción de pequeños grupos, Granovetter sostiene que
“el análisis de las redes sociales es la herramienta sugerida para unir los niveles micro y macro dentro de la teoría sociológica” y hace referencia a las implicaciones macro de un aspecto de las interacciones a pequeña escala que llama: “la fortaleza de los vínculos débiles”.
Los vínculos fuertes son los que poseen intensidad emocional, permanecen en el tiempo, tienen transitividad como característica principal. Los vínculos familiares, amorosos, fraternales son de este tipo de vínculos, los débiles son vínculos intrascendentes. Éstos últimos no deben ser atendidos de manera dedicada como los fuertes, dado que su influencia sobre nuestras vidas no es de una gravitación trascendental. Es por eso que desatendidos, pueden transmitir información que por los otros filtramos y no dejamos circular. Esa es la información que, aparentemente intrascendente, cobra preponderancia y ante determinadas circunstancias se convierte en significativa y puede provocar el cambio a todo el cluster, de allí su fortaleza. Podemos imaginar a la información proveniente de los vínculos débiles como caballos de Troya que inadvertidamente se cuelan dentro del cluster vigilado y una vez adentro pueden desencadenar todo un cambio importante.
Los vínculos débiles muchas veces operan de enlace que relacionan a grupos de vínculos fuertes. Son puentes entre grupos de nodos agrupados en cluster. Las fronteras del grupo constituido en cluster están determinadas por el agrupamiento de vínculos mayoritariamente fuertes. Lo intrascendente, lo que no pertenece al grupo, lo que está más allá de su frontera no quiere decir que no exista o que allí exista un vacío, -la figura del desierto-. Es que con el entorno nos relacionamos de una manera diferente que dentro del cluster y lo hacemos justamente a través de vínculos intrascendentes, débiles. Tendemos puentes hacia el entorno, hacia el mundo exterior mediante este tipo de vínculos y es allí donde trascendemos el micromundo y lo convertimos en un mundo de categoría mayor, de gran escala, como dice Granovetter es allí donde las redes explican mejor cómo la lógica social micro se convierte en macro. Las mismas interacciones se reproducen a gran escala.
Ahondamos en otros capítulos sobre la dinámica de la información que circula por estos vínculos. La frontera que citamos en el capítulo Rescatando al concepto de fraternidad cuando hablamos del Martín Fierro es justamente el límite del cluster, limite de vínculos fuertes, por cierto difuso, que va apagando su fortaleza a medida que nos vamos separando del núcleo duro social. Sólo nos cabe decir al respecto que las innovaciones que entran en el cluster en general entran a través de los vínculos débiles y de allí su fortaleza.
La organización de lo social
Al principio de este capítulo citábamos los tres dominios de orden primitivo que se debían dar en los seres vivos para que opere la organización autopoiética. Si los sistemas sociales son los encargados de que los seres vivos conserven su organización y adaptación en una coderiva contingente nos preguntamos cómo deberían operar estas organizaciones primarias en los sistemas humanos.
Si pretendiéramos explicar las relaciones sociales de los seres humanos (desde un punto de vista macro) a partir de las interacciones micro de sus agentes, deberíamos encontrar estos dominios de orden primitivos que determinan la autopoiesis también dentro de los sistemas humanos. Utilizaremos el nombre “sociopoiesis” provisoriamente para denominar a una organización de lo social determinada por esos tres órdenes primitivos. Felizmente encontramos que dos de ellos: el de la coherencia estructural del sistema distinguido y el de las coherencias estructurales de lo que surge como medio y en su distinción del sistema se dan dentro de la fraternidad.
Cuando hablamos de fraternidad en el capítulo Rescatando al concepto de fraternidad nos basamos en dos textos significativos, el de Antoni Doménech que destacaba el carácter vincular de la misma, al establecer una igualdad recíproca entre los hermanos, donde los vínculos quedaban sellados por la coherencia del reconocimiento y la confianza del par. Coherencia estructural de los enlaces que permite a la fraternidad garantizar el primero de los dominios de orden.
Con el texto del Martín Fierro establecimos el mecanismo por el que la hermandad se ponía en funcionamiento para establecer la coherencia estructural del párrafo anterior. En la estrofa de los hermanos (1160), de la que hacemos un profundo análisis, Hernández esboza operativamente el proceso de diferenciación con el entorno. La fraternidad, “los hermanos” (los cristianos), emerge como diferencia con “los de ajuera” (los indígenas) que es el entorno, la tarea de Hernández consiste en rescatar al gaucho de la barbarie marginal donde habitaban los indios, diferenciándolo de éstos desde lo religioso e incorporándolo como un hermano más a la nación. La fraternidad también se erige entonces como la coherencia estructural de lo que surge como medio y en su distinción del sistema, que es el segundo dominio de orden propuesto. De esta manera la fraternidad determina dos de ellos, el restante es el que deberá facilitar el vínculo con el medio.
En este sentido debemos apelar a las otras dos divisas robespieranas para establecer esa relación. Estos enlaces se dan a su vez en dos dominios: uno espacial que permitirá la evolución en la coderiva contingente y uno temporal que permitirá ser reconocido como unidad más allá de su evolución. La libertad será la que permitirá al sistema social evolucionar en el espacio ya que le da la posibilidad de optar entre un abanico de posibilidades al abrir o cerrar vínculos, transformando así la topología de la red humana y permitiendo de esta forma la posibilidad del ingreso de pautas diferentes que en definitiva son las que desencadenarán los cambios. (En el Anexo 3 se explica como opera este mecanismo). La igualdad en cambio le posibilitará de conservación de la especie humana en el tiempo como unidad compleja. La filogénesis se dará en consecuencia en el equilibrio dinámico de las relaciones en el juego de los sucesivos equilibrios de Nash. En la pelea cotidiana por tratar de ser iguales.
De esta forma, definidos los dominios de conservación del orden y de evolución de la especie humana, aterrizamos elípticamente sobre los tres pilares de la tradición europea de república.
Si la organización autopoiética define suficientemente a la unidad del ser vivo como “verdaderos remolinos de producción de componentes”, en los sistemas humanos esa organización social solo la dará la república, la “sociopoiesis” es La República.
Una sociedad sin libertad verá restringidas sus posibilidades de evolución y terminará desertando. Una sociedad sin igualdad inevitablemente se fragmentará y sus miembros entrarán en un proceso de desafiliación marcado por la violencia. Una sociedad sin fraternidad será una sociedad jaqueada en su base, no tendrá creatividad ni paz. Estará imposibilitada de ensayar alternativas diferentes a su destino y entrará en crisis permanentemente, como una sociedad adolescente sin identidad que no sabe a donde va.
Segunda parte
El movimiento de los lazos sociales
Dicho esto podemos entonces entrar de lleno en el tema que nos compete en este capítulo que es la conformación del vínculo social desde su tratamiento como red social. Reformularemos los postulados de Noelle-Neuman descriptos en el capítulo La espiral de silencio para aplicarlos a una red de agentes que han entrado en vinculación.
1- Existe en la red una amenaza permanente de cese del flujo de información que enlaza a los agentes unos con otros, la posibilidad latente del cese de la comunicación.
2- Cada agente recibe un nivel de flujo de información (straming) que percibe como normal, la disminución o perdida de ese flujo es interpretado como un miedo a quedar incomunicado, aislado, fuera del juego. El aislamiento es el lugar por donde no circula información.[vii]
3- El temor a la incomunicación hace que cada agente vigile permanentemente la integridad de sus vínculos corroborando sus enlaces. Constata que por ellos circule información enviando mensajes y esperando respuestas.
4- El resultado de esa evaluación le da una autorreferencia sobre donde está ubicado dentro de la topología de su red y de acuerdo a ella se va reposicionando.
5- Los distintos reposicionamientos en el tiempo configuran un Equilibrio de Nash que le confieren estabilidad como conjunto mientras que en su interior se operan continuos cambios. Es la homeostasis.
En la dinámica de la red social, entre los agentes circula información pública que es la que mantiene vivos los vínculos. Sin comunicación no hay vínculo, sin vínculo no hay red. Por lo tanto para la cohesión social no importa tanto cuál es la información que circula sino que la misma exista y que de hecho circule.
Por eso en un proceso social asociativo los agentes tratan de descifrar los flujos de información que se intercambian por la red de la que participan. A este proceso lo denominamos Movimientos de los lazos sociales (Revolutionibus affectio societatis)
“Basándonos en los proceso interactivos que genera una ‘espiral’ de desinformación, definimos Intercambio Informacional a aquella información que puede ser compartida en la red social sin riesgo de sanciones, y en la cual puede fundarse la acción llevada adelante en público”.
La opinión pública tal como la define Noelle-Neumann, se erige entonces como el Intercambio Informacional de la red, por lo tanto que un agente permanezca aislado significa que no intercambia información.
Elizabeth Noelle-Neumann define a la opinión pública como la piel social. Esta metáfora posee una belleza conceptual profunda. En términos informacionales los agentes que forman la red hacen circular información que se constituye en opinión pública una vez que se intercambia con el medio. Por eso se convierte en piel de la pequeña comunidad que abarca. En términos de forma, la topología de la estructura social emergente, luego de establecida la circulación de información, es su piel, es la organización que presenta la red hacia el mundo exterior.
Esta información no es atribuible a ningún integrante de la red en particular ya que pertenece al grupo, por eso no hay una relación directa entre información y agente por lo que no se la puede singularizar ya que permanece deslocalizada. Recordemos a Hanna Arendt en “Sobre la violencia” pj 61 que nos dice que “El poder no es nunca propiedad de un individuo, sino que pertenece al grupo y se mantiene sólo en la medida en que el grupo permanezca unid.” La opinión – piel pública se convierte en este caso en identidad social en eso radica su poder.
De la piel social a la piel digital
En un sentido más amplio consideramos también Intercambio Informacional, al paisaje y al ambiente donde se desarrolla la acción social de la red como agente tematizador y contextualizador de la misma, y como tal es también información que circula por ella. Por eso si pasa el camión recolector de basura, a una hora señalada o si deja de pasar, hace a la red y debe concebírselo como un todo social desprovisto de contextos tales como: cuántas personas van arriba, quién maneja, los nombres, si intercambian o no información con la red etc., pero como parte real del sistema social. Como un fantasma que se apodera del paisaje, como el sol o el clima que también hacen a la información de la red humana. Esta concepción ampliada de Opinión Pública como toda información que afecta al público de la red es la que hace de contenedor de la misma por eso la encierra como una piel social.
Un dato de la historia que aportan las crónicas de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar a fines de los años setenta es la forma en que trataban a los prisioneros. Se los solía introducir en gabinetes tratándolos de incomunicar, se les ponía una capucha sobre la cabeza para que dejaran de percibir los datos de información que les podían acercar sus sentidos tales como gestos, las caras, los cuerpos de los otros detenidos, se los desnudaba para que el desnudo provocara vergüenza y autocensura como reacción; todo esto a fin de potenciar la privación de libertad y hacer más rígido el aislamiento para así poder socavar la trama relacional entre los detenidos y por ende posibilitar la fractura del vínculo.
Al ampliar este concepto al ambiente donde se desarrolla la interacción social las posibilidades que adquiere la información son infinitas ya que podrá circular directamente entre agentes o por un medio virtual lo que la convierte en opinión mediatizada. La foto de mi casa aparece en Google Earth, puedo saber qué clima está haciendo en Chicago en este preciso momento, si es un día soleado en las playas de Villa Gesell o si la ambulancia que me viene a llevar de urgencia al hospital está siendo seguida por satélite y está provocando una alerta a los móviles policiales que se encuentran en el camino o poniendo en verde todos los semáforos que tenemos que cruzar en el camino.
Todo ese bagage de información digital que permanentemente nos acompaña, nos vigila, nos asiste en cada momento, cambia nuestro humor, nuestros pensamientos… vivimos atravesados por los bits, es por eso que de esta manera nos vemos obligados a rebautizar la metáfora de piel social de Noelle-Neumann transformándola en Piel DIgital[viii].
La metáfora de la piel
La metáfora de la piel refiere a tres operaciones fundamentales de ese órgano.
- La función de delimitar, ya que es el continente del cuerpo humano.
- La función de percibir o sentir, ya que por la piel percibimos y nos comunicamos con el mundo exterior.
- La función de intercambio entre lo exterior y lo interior, la permeabilidad del cuerpo humano en su capacidad de introducir y sacar para afuera fluidos y elementos que son vitales para la vida.
Definida la Piel digital, nos abocaremos ahora a descifrar los mecanismos de intercambio que tiene esta piel con el mundo exterior.
Es el mismo Maturana en conjunto esta vez con Susana Bloch los que estudian la conexión entre la biología (neurobiología) y la psicología y establecen los canales por dónde nos comunicamos como seres humanos desde nuestro caótico interior hacia el mundo exterior. Maturana sostiene que la realidad es el encuentro en el tiempo entre esos dos procesos.
Mediante nuestros sentidos nosotros percibimos sensaciones del mundo exterior, que procesadas por nuestro sistema nervioso desencadenan las capacidades emocionales que devolveremos en respuesta al entorno. Así en una continua diferencia entre lo que pasa en nuestro interior frente a lo que percibimos como entorno es que nos hacemos de una representación de la realidad y es también nuestra manera de comunicarnos, las emociones están siempre presentes en nuestra comunicación.
Susana Bloch describe seis capacidades emocionales básicas que todos tenemos y estas son:
- El miedo, temor. Es la capacidad de respuesta hacia una amenaza o cualquier situación potencial de peligro.
- La violencia, enojo. Es la capacidad de respuesta hacia una amenaza o cualquier situación real de peligro inmediato.
- La angustia, tristeza. Es la capacidad de respuesta hacia un sentimiento de abandono, de soledad, de falta de motivación.
- La ternura, afecto. Es la capacidad de respuesta hacia un estado de correspondencia con el otro, o con lo que el otro representa.
- El erotismo, sensualidad. Es similar a la ternura pero en este caso la correspondencia es de a dos, es personal, íntima. Tiene que ver con lo sexual
- La alegría. Es la capacidad de respuesta a una gratificación o euforia personal que proporciona una conciencia de cercanía y seguridad.
Emociones y vínculos
Recordando las categorías introducidas por Garnovetter distinguimos a los vínculos transitivos como los que son los tienen capacidad trasmitir la información más allá del agente inmediato. Son los que cumplen con que si A se vincula con B y B a su vez está vinculado con C, y se verifica que la información emergente de A repercute en C estos son los vínculos fuertes.
Los asociativos son los que se utilizan para las relaciones desatendidas, cuando la relación no tiene incidencia más allá de los involucrados. A se relaciona con B y B se relaciona con A son los vínculos débiles.
Hay un tercer tipo que definimos reflexivos, que son los vínculos que tenemos nosotros con nosotros mismos, son nuestra vinculación yoica.
Las capacidades emocionales son naturalmente vinculantes, mediante ellas podemos comunicar hacia el mundo exterior nuestros estados internos. Si agrupamos entonces las capacidades emocionales de acuerdo al tipo de relación que contribuyen a constituir encontramos tres pares de emociones básicas
- las que tienden a establecer o a oponerse a los vínculos fuertes. El afecto y el miedo,
- las que tienden a establecer u oponerse a los vínculos débiles. La violencia y lo erótico
- las que tienden a establecer o contrarrestar vínculos con nosotros mismos. La alegría y la angustia.
Estas capacidades emocionales operan entonces como catalizadores naturales del vínculo social, activándolo o inhibiéndolo. Son las responsables de que si dos personas entran en proximidad provocarán o rechazarán la creación de vínculo. El ambiente, el paisaje y todo el medio en donde se desarrolla la acción social condicionarán también nuestras conductas emocionales. Por ejemplo un trueno puede asustarnos o puede asustar al otro, obligándonos a protegernos o a salir disparados por el miedo; este entonces es el responsable de la imposibilidad de la creación del vínculo en este caso.
Podemos hacer otro tipo de agrupamiento considerando ahora el carácter vinculante que tienen las emociones básicas de Bloch:
a las tres primeras capacidades emocionales básicas las llamaremos capacidades emocionales desvinculantes y son las que manifiestan malestar, rechazo, dolor. Son las que tratan de protegernos de nosotros mismos, del otro o del medio
a las tres últimas las llamaremos capacidades emocionales vinculantes y son las que proporcionan manifestación de bienestar y aprobación. Son las que establecen puentes conmigo mismo, con el otro o con el medio, son en definitiva vinculantes.
Susana Bloch se resiste a calificar el carácter de una emoción en particular, nosotros las calificamos así porque las consideramos como activadoras o destructoras de vínculos en las relaciones humanas.
A partir de este agrupamiento reconocemos a las capacidades emocionales vinculantes como condicionadas por la pulsión erótica, y las capacidades emocionales desvinculantes en cambio relacionadas a la pulsión tanática, son las que tienden a oponerse a él.
A modo de resumen podemos decir que las capacidades emocionales básicas con las que nos manifestamos hacia el mundo exterior son catalizadoras o inhibidoras del vínculos según la pulsión a la que estén condicionadas. A su vez podemos ver que condicionan los distintos tipos de vínculos haciéndolos funcionar de a pares antagónicos.
Los atractores del inconsiente
Cuando introdujimos el concepto de atractor lo presentamos como un punto de convergencia en la frontera entre orden y caos hacia donde tendían los sistemas organizados. En este sentido es que entendemos que las pulsiones eróticas y tanáticas se comportan como atractores que median entre nuestro caos interior y nuestra estructura exterior organizada que nos identifica a los seres humanos.
Cada atractor tiene en consecuencia tres vertientes básicas: una que nos conecta con el mundo mediato, otra que nos conecta con el mundo inmediato y la restante nos conecta con nosotros mismos, como conciencia del yo. Las seis capacidades emocionales básicas descriptas por Bloch promueven los seis tipos de vínculos básicos que tenemos los seres humanos para relacionarnos y están condicionados por los atractores tanáticos y eróticos, por lo tanto algunas son vinculantes y otras desvinculantes
Con toda esta larga exposición queremos mostrar cómo un agente sale de su interior y se relaciona con el medio y con otros agentes tendiendo vínculos que parten de estas seis capacidades emocionales básicas y que a su vez provienen de lo que Freud describía en su metapsicología como pulsiones tanáticas y eróticas. Constituyéndose así las pulsiones como verdaderos atractores de las emociones emergente.
Las relaciones de multinivel
Los lazos sociales se da a un multinivel en varios versus como dice Maturana, uno por cada agente participante, no en un universo sino en un multiverso de tantas dimensiones como agentes involucrados. Nos adentraremos en la dinámica de estas relaciones vinculares en el espacio social. La dinámica social.
En los seres humanos estos vínculos son los temas en común que dice Luhmann; al poseer temas en común se establece un reconocimiento del par –el poseer características comunes- que a medida que se va consolidando en el tiempo aparece la confianza que es consecuencia directa de reconocer al otro como par, como una prolongación del yo. Al establecerse el reconocimiento y la confianza mutua lo que tenemos es un vínculo fraterno que es un vínculo fuerte por definición.
Las emociones básicas son capacidades que tenemos los seres humanos para catalizar vínculos, cuando citamos a Luhmann referente a los “temas en común” hacemos también extensivo este concepto a las emociones comunes. Sin reconocerse en el otro mediante éstas, el vínculo sería imposible, es por eso que el buscarse mediante este tipo de enganche contribuye a propiciar o a destruir vínculo. En un sentido de mayor amplitud los “temas en común” de Luhmann se convierten en circulación de información. La opinión pública.
Solemos escuchar: “corté con mi pareja”, o “rompimos”, para graficar una desvinculación, o por el contrario “estoy enchufado” o “enganchate un poco más con el trabajo” para graficar el establecimiento del vínculo. Solemos escuchar esos mismos verbos para graficar la relación de los jóvenes con las persona o con las cosas.
Esta capacidad de vinculación como dice Urrutia Elejalde es inherente al ser humano y está siempre presente en las relaciones sociales, y así como se establecen los vínculos es que se pueden romper. Enchufarse y desenchufarse, plug –unplagged, son las características de las relaciones modernas. El vínculo no condiciona ni presupone compromiso, es puro y llano vínculo cooperativo. Las instituciones sociales fundadas en base a vínculos duraderos retroceden frente a la realidad del poco compromiso y la elevada necesidad de satisfacer las propias necesidades individuales. La familia moderna se la puede representar de esta forma como familia ensamblada, es una familia que tiende a ser más transversal.
Esto quiere decir que ni la política y ni siquiera la religión pueden mantener a una sociedad re-ligada, ya sea por las ideas, por la moral o por la fe. El enchufarse y el desenchufarse de acuerdo a las necesidades propias de uno mismo pone en crisis el sentido de trascendencia de las instituciones sociales y con ellas toda a la sociedad.
Las emociones una puerta a las relaciones humanas
Lo notable de la investigación de Susana Bloch no es su clasificación de las emociones básicas, lo que ella descubre es la conexión que media entre el interior de esa caja negra caótica descrita por Maturana que es el cuerpo humano y la representación de ese interior hacia el mundo exterior mediante las emociones básicas.
Ella describe que existe una relación entre una frecuencia de respiración determinada para cada una de las seis emociones básicas. A cada emoción básica le corresponde un determinado ritmo de respiración que a su vez conlleva una postura facial y corporal determinadas. Hay dos formas de desencadenar estas emociones una es exógena la otra endógena. Pensemos al cuerpo humano como la caja negra y los sentidos como receptores de estímulo tanto externo como interno, Bloch descubre que si reproducimos la respiración correspondiente a una determinada emoción, – estímulo externo-, en nuestro interior se producen las mismas sensaciones que si esta emoción se provocase desde dentro del cuerpo. Dos causas un mismo efecto.
Hay una relación entre la energía de una onda y su amplitud. Si batimos el parche de un bombo, la membrana se moverá de acuerdo al golpe dado, cuanto más fuerte el golpe mayor será el sonido. Otra forma de ver la amplitud es cuando pulsamos la cuerda de una guitarra. La posición neutra de la cuerda es la cuerda en reposo. El efecto de sumar ondas es amplificar o disminuir su amplitud. Al sumar ondas que entran en fase éstas tenderán a potenciarse, si no lo están, tenderán a anularse.
En su libro Sync: The Emerging Science of Spontaneous Order. Hyperion de Steven Strogatz[ix] cita muchos casos done la naturaleza se sincronizan para potenciar el intercambio de mensajes entre los miembros de una colonia. Cita al canto de los grillos, el encendido de la luz de algunas luciérnagas, el aplauso del público en el teatro, los ritmos circadianos de las células del corazón. Describe el fenómeno del sincronismo y avanza sobre cómo unos agentes de la colonia ajustan el paso de su período para entrar en sincronía con otros y así potenciar el efecto comunitario. Creemos que el efecto de la potenciación producida por el sincronismo tiene un efecto directo sobre la emoción general de la colonia. No es lo mismo reírse, o llorar solo que acompañado. No es lo mismo aplaudir solo que en conjunto, y si a su vez se sincroniza la palmada el efecto es mayor. Palmas. Palmas piden nuestros folcloristas.
Volviendo a Bloch, si tomamos el patrón respiratorio de cualquiera de las emociones básicas, veremos que cada una de éstas posee una forma y característica de onda determinada. Si tomamos por ejemplo al erotismo y lo analizamos desde cualquier relación sexual veremos que el ritmo del coito va in crecendo a medida que la relación sexual avanza. Los amantes se buscan uno al otro para lograr un sincronismo y por ende una mayor comunicación entre ambos. La búsqueda del otro es la búsqueda de la sincronía (“tener onda”). Si esa sincronía está en fase provocará una mayor estimulación y si se desfasa provocará descoordinación y por lo tanto desorganización. La sincronización provoca un mayor contacto entre los cuerpos, por ende sobre los filetes nerviosos entre sí y así se potencia la estimulación.
La autoorganización, como se ve en el capítulo La organización en un mundo complejo, tiene que ver con el sincronismo en este sentido. Es la forma de onda y la frecuencia asociada a cada emoción lo que le permite al otro conocer nuestro propio estado interior y así posibilitar la sincronización, por ende la potenciación de la comunicación a manera de la catarsis griega.
La emoción se convierte en vínculo, la frecuencia y la forma de la onda son la información. Daniel Goleman describe que las emociones desarrollan toda una inteligencia que no es procesada por el sistema nervioso central, la llama inteligencia emocional y actúa directamente sobre el sistema límbico estimulando y provocando reacciones características propias de cada emoción. El razonar de cual de ellas se trata y si la situación percibida constituye, por ejemplo “peligro”, vendrá después, por otra vía luego de que el sistema límbico se haya puesto en alerta. Como una hormiga obrera que en búsqueda de alimentos sigue el trayecto de las feromonas que dejan sus hermanas en los caminitos y sólo sigue la senda más olorosa para guiarse, los seres humanos coordinados, ajustamos nuestras frecuencias respiratorias a fin de establecer una concordancia emocional para entrar en un sincronismo fraterno. Una mayor emoción nos provocará un mayor estímulo que surge de la potenciación que provoca el sincronismo.
Desde la óptica de la sociología Noelle-Neumann acierta cuando dice que los individuos ajustan el discurso al discurso dominante para no quedar aislados. Desde un óptica emocional esto se corrobora de la manera que acabamos de describir. Una sincronización es racional, la otra, la que siempre existe es emocional. Con la sincronización emerge la coordinación y la sinergia que se traduce en cohesión social. Desde el punto de vista informacional el sincronismo es la coordinación en el intercambio de información.
La rotura del vínculo
Durante todo este capítulo hemos hablado de la constitución del vínculo, nos adentraremos ahora en los procesos de la ruptura del mismo.
Si lo que marca el aislamiento es el cese de flujo informacional nos podemos preguntar como se pregunta Noelle-Neumann: ¿Cuándo el individuo se siente aislado?, el individuo se encuentra aislado cuando no tiene sentido su mundo, cuando el esfuerzo por pertenecer a su mundo es mayor a los beneficios que puede sacar de él. Y es en ese momento en que rompe con su mundo porque decide posicionarse en otro. Corta el flujo de información.
Por otro lado un individuo se siente aislado cuando no recibe estímulos que provoquen emociones. Esa comunicación de bajo nivel que traemos de la cuna se desdibuja ya sea por imposibilidad de descifrar los estímulos por enfermedades psico-sociológicas, como por la alienación o por un exceso de auto estimulación – procesos masturbatorios – que inhiben la comunicación con el mundo exterior. En la red se da mediante el cese de circulación de información a través de los vínculos. El individuo cesa en su transmisión – recepción de información, quedando aislado, incomunicado, en el desierto
Referencias
[i] Stuart Kauffman es un biólogo de Santa Fe Institute EEUU. Es un científico que ha realizado valiosos avances en el estudio de la complejidad y de la autoorganización.
[ii] Desde la biología a la psicología – Maturana 2003.
[iii] Jhon Briggs es doctor en estética y psicología de la Universidad de Connecticut y F David Peat es doctor en ciencias físicas.
[iv] Erwin Neher y Bert Sakmann premio Nobel de medicina en 1991 contribuyeron
[v] Briggs y Peat op. citada.
[vi] Herbert Marcuse 1898 1979 fue un filósofo y sociólogo alemán de la Escuela de Frankfurt.que que emigró a EEUU durante el régimen nazi.
[vii] La metáfora del desierto.
[viii] Juan Freire, Biólogo, profesor universitario y emprendedor. Explorador del papel de la innovación, la estrategia y la tecnología en las redes sociales, las organzaciones y las ciudades. Más en http://www.juanfreire.net/
[ix] Steven Strogatz es doctor en matemática de la Universidad de Cronwell.
11. Las esferas sociales Septiembre 15, 2008
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Un fallo fundamental de la actual teoría sociológica
es que no relaciona de forma conveniente las interacciones
de un nivel micro con los modelos de nivel macro.
Extracto
En este capítulo se presenta la conformación de la red social. La distribución de los vínculos entre los nodos sociales. Las preferencias de afiliación, la distribución y las posibilidades de las distintas topologías de red.
De lo micro lo macro
Este trabajo trata de determinar la lógica “de pago chico” para poder explicar las conductas de los pagos grandes, las grande ciudades. Así los pueblos medianos y pequeños elaboraban su dilema: evolucionar o desaparecer.
Desde la óptica de Mark S Granovetter podemos aceptar una representación a los pueblos pequeños y medianos como nivel micro y a las grandes ciudades, como de nivel macro y lo más importante: podremos ver la interacción que hay entre ambos niveles.
Desde este punto de vista un pueblo pequeño responde a un esquema de red de nodos relacionados mayoritariamente por vínculos fuertes, donde todos se conocen. En ellos encontramos referentes relacionados mediante vínculos fuertes con un número de vínculos marcadamente mayor a la media, sus vínculos a su vez se relacionan con terceras personas en cadenas lineales compuesta por vínculos fuertes, formando una topologías de tipo estrella. Dentro de la población este esquema se repite. Este rasgo propio de nuestros pueblos del interior hace que la dinámica de los mismos se centre alrededor de los nodos más vinculados y que los vínculos que se tienden tienen como objeto llegar o estar relacionado con esos nodos más relacionados. Estas redes no están solas en los pueblos sino que rivalizan unas con otras de constitución similar, – en cada pueblo hay dos clubes rivales-, con otros grupos que también tejen sus redes… pero los vínculos fuertes de unos por lo general no configuran lazos fuertes con los de los grupos antagónicos. En el capítulo Del movimiento de las esferas sociales como un equilibrio de Nash se aborda la misma temática desde el punto de vista de la teoría de juegos y del equilibrio de Nash.
El enlace entre grupos se da a través los vínculos débiles de personas que tienen relación con ambos pero que no forman un enlace fuerte entre ellos. A estos vínculos débiles que unen dos grupos o clusters se los llama puentes. En general estos son el último eslabón de la cadena de vínculos que se va debilitando a medida que se aleja del nodo mas vinculado, los puentes relacionan lo que Granovetter considera los marginales, que son los eslabones menos significantes dentro de la cadena del cluster.
Esta característica les confiere a los pueblos chicos una gran fragmentación social ya que el aislamiento territorial restringe las posibilidades de movilidad. Por un lado le da una gran unión y confianza con los nodos afines pero una marcada segmentación de conjunto que explica la característica de lo que comúnmente se llama “pueblo chico infierno grande”.
En las grandes ciudades ocurre el fenómeno contrario. La fortaleza de los vínculos es mucho menor y la proporción de vínculo fuerte versus débil es también menor. La consistencia de los grupos es más débil pero su movilidad mayor. Es por eso que la lógica de las metrópolis es diferente a la lógica de pago chico. Es tan distinta que es muy difícil que se encuentren entre sí[i]. La diferencia de lo micro frente a lo macro que surge entre el interior y Buenos Aires se debe a este fenómeno y se repite con las ciudades de provincia y los pueblos circundantes.
Las redes ego, como la llama Granovetter son redes con topología tipo estrella, prevalecientes en el interior el país, se tejen a partir de caudillos, caciques, “patrones de estancia”, punteros, en general referentes con poder de algún tipo con los que todos tienen que ver, con los que todos quieren tener que ver o con los que nada quieren tener que ver; estableciendo así una dependencia como forma de enlace.
Este rasgo se contrapone a la inmensa red de conocidos y de vínculos débiles que se tejen en las grandes ciudades. Colegios, transporte público, trabajo, edificios de propiedad horizontal, estadios de fútbol, clubes, organismos sociales son lugares comunes donde se traman las relaciones sociales en las grandes ciudades pero también donde el vínculo fuerte no va a fructificar por diversos motivos. Los habitantes de la ciudad tiene más conocidos que amigos, relaciones o vinculaciones, o “amigo de un amigo” que amigos propiamente dichos, vínculos familiares y todo otro tipo de relación personal que requiera mucho tiempo de dedicación para cultivarlas.
Tal vez la falta de tiempo sea la característica más distintiva del habitante de Buenos Aires que del provinciano. Al primero, recorrer largas distancias, el horario corrido, la misma dinámica de la ciudad, hace que le sea más dificultoso el encuentro interpersonal que en los pueblos del interior, yendo en desmedro de las relaciones personales y de los vínculos fuertes. En el capítulo Las posibilidades de la república, se cita a Herbert Marcuse que plantea las consecuencias de esta falta de tiempo. Esta característica se da sobre todo en las grandes ciudades donde la falta de tiempo imposibilita el cultivo de las relaciones que necesitan de él. El tipo de grafía de cada red marca la diferencia, cadenas lineales largas en contraposición a un mayado transversal, por lo tanto la topología le da a cada una características dinámicas distintas que sólo se pueden vincular a partir del tendido de “puentes” entre ambas.
En el capítulo La dinámica social como un equilibrio de Nash se retoma este concepto y se lo explica como dinámica social. Coincidimos con Granovetter que la red es el modelo más idóneo para explicar el movimiento de las esferas sociales como un equilibrio de Nash.
Los sistemas
Introduciremos aquí el concepto de sistema.
Un sistema es un conjunto de elementos que se intervinculan entre sí para producir significados.
Desde una concepción clásica los sistemas están determinados por tres etapas bien diferenciadas: entrada, proceso y producto, pudiéndose complicar cuantos más subsistemas lo constituyan, por ejemplo los diferentes subsistemas dan productos que sirven de materia prima para otros procesos como en el caso de la línea de montaje de un automóvil que se realiza de esta manera. Los lazos de retroalimentación son variables generadas desde el sistema o desde fuera de él que ejercen control sobre el mismo, estableciéndose así una maya de interrelaciones que miradas desde un observador lo convierten en un sistema abierto donde están involucrados varios subprocesos con sus respectivos lazos de control, y así sucesivamente.
Este tipo de sistemas se repite en la vida real cuando no son máquinas las que intervienen en los procesos. Por ejemplo en una novela de televisión donde se va ajustando el argumento de acuerdo al rating que tienen los diferentes personajes o en la investigación de mercado de un producto donde el público da su opinión antes que salga a la venta.
La política no ha estado ausente en este esquema de promoción de candidatos. Las empresas de marketing político realizan sondeos de opinión para determinar las necesidades del pueblo votante a fin de hacerles decir a sus candidatos un discurso que satisfaga las demandas del público y las posibles soluciones a dichas necesidades. De esta manera corrigen el rumbo de las campañas en base a los lazos de retroalimentación que arrojan las encuestas de opinión. Las campañas electorales se han convertido en una maquinaria de marketing político donde los partidos políticos sólo hacen de plataforma de lanzamiento para los candidatos.
Desde fines de los años ’80 tanto en Inglaterra como en Estados Unidos las campañas políticas cambiaron el enfoque de la construcción y presentación de la propuesta electoral. Del esquema tradicional donde un actor principal presentaba una solución magistral a la problemática que “él” y su grupo o partido creían que era la razón de acción dentro de la política, llámese ideología, orden, organización, religión, etc., se pasó al del actor político bajado de su pedestal, concentrado en la demanda del público elector muy lejos de la oferta ideológica.
En el capítulo De lo local a lo global se expone el fenómeno global del achatamiento de las pirámides del poder, ahora podemos marcar que ese aplanamiento deviene de que la política elabora su propuesta a la medida de los gobernados al igual que un fabricante elabora un producto en base a la demanda del público consumidor y no a principios o dogmas.
Tal vez este sea el cambio más importante que se ha dado en los últimos años dentro del ámbito de la política. Desde las revoluciones de fines del siglo XVIII se insistía en cambiar al hombre desde las ideas, y a partir de la construcción de un hombre nuevo la sociedad cambiaría. Hacia finales del siglo XX las políticas se centran en el público consumidor. Los discursos se elaboran en consecuencia en base a investigaciones de mercado focalizadas y segmentadas de acuerdo a lo que el votante quiere escuchar. Uno de los precursores de este esquema de campaña es Dick Morris, un asesor de marketing político que fue el que impuso su receta para que Bill Clinton sea reelecto en las elecciones de 1996 y que también trabajó en la campaña donde se impuso Tony Blair. Nosotros lo conocimos en nuestras pampas, fue el asesor de campaña de Fernando de la Rúa cuando gana la elección presidencial de octubre de 1999. Por lo tanto no es nuevo para nosotros este esquema en la política. El marketing sólo acerca el producto al público consumidor, no garantiza su calidad. Tenemos que ser muy cautos entonces.
De esta manera la “maquinaria electoral” se ha convertido en un sistema inteligente que va corrigiendo su rumbo a medida que la campaña avanza. El producto final es el candidato que más satisface los deseos, necesidades, universos simbólicos, fantasías y toda otra subjetividad que puede torcer la voluntad del voto.
Esta concepción clásica de sistema que diferencia entrada, salida (input-output) y proceso en una cadena determinista, lineal y que a su vez es posible de dividir en n subprocesos que conforman un producto final, presenta contradicciones que no son sostenibles en los sistemas sociales. (En el capítulo La organización en un mundo complejo se muestra la diferencia de un sistema lineal y uno complejo.) Estas categorías no tienen sentido en un mundo complejo, ya que no es posible diferenciar proceso de producto. El modelo de red autogenerada propone la emergencia como producto. Las interacciones primitivas entran en vinculación estableciendo subproductos que a la vez pasan a formar parte del proceso confundiéndose con él. Lo que emerge es lo que se distingue del medio y le confiere su identidad.
A diferencia de los sistemas, las redes son esencialmente no jerárquicas. En una red se involucran agentes y vínculos en un proceso de generación y evolución continuo de éstos y también del medio. Esta coderiva no se da mediante un proceso de realimentación sino que es un proceso intrínseco que afecta a todos los involucrados y al medio. Lo que tiene lugar en la red es la emergencia, que es un producto típico de las interacciones vinculares locales, micro.
La fortaleza de una red está en relación con el tiempo que pueda subsistir esa emergencia en un proceso de competencia.
Así el éxito que tiene la colonia de hormigas A que comparte territorio con la colonia B y con otros competidores para conseguir alimentos dependerá del tiempo que pueda mantener una forma determinada de interacción local para conseguir esos alimentos sin que sea afectada seriamente por sus competidores.
El modelo de red
Muchos procesos naturales, incluidos los humanos, son representables mediante modelos de redes de agentes esto sin perjuicio que los seres vivos de orden superior, aquellos con una inteligencia capaz de hacerlos aprender, funcionen además en base a modelos de sistemas inteligentes retroalimentado.
En el automóvil hay funciones, artículos o materiales que se van incorporando a los modelos como estándares a medida que evolucionan. La luz de giro, el auxilio, el críquet son todas innovaciones que se han ido incorporados a los vehículos a medida que evolucionaba la industria automotriz. No se concibe un automóvil sin luz de giro. Por otro lado a medida que el automóvil evoluciona, el caballo, los haras, los carruajes, la avena, los herreros, las talabarterías tienden a desaparecer. Por el contrario los moteles, las autopistas, el turismo son fruto de la evolución de la tecnología del automóvil. Por lo tanto una evolución tecnológica en un sentido puede muchas veces ir en desmedro de otras. Más que “evolución de las especies” estamos frente a una coevolución de procesos que convergen acá y ahora.
Las funciones biológicas se van incorporando a los estándares a medida que los seres vivos evolucionan y a medida que lo hacen se les hace más fáciles de incorporarlas. Así los primeros anfibios tenían branquias y les era muy costoso respirar en la atmósfera terrestre de su época, hoy todos sus descendientes tenemos desarrollado nuestro sistema respiratorio perfectamente adaptado al medio aéreo dato que se repite de mamífero en mamífero sin mayores modificaciones.
Los seres humanos como mamíferos inteligentes funcionamos de las dos maneras, como sistemas inteligentes para los procesos sofisticados y como redes de agentes para los procesos más elementales. Los primeros son mucho más vulnerables que los segundos que son más básicos y antiguos. Como describe Daniel Goleman en “La inteligencia emocional” la vista y el olfato tiene una conexión directa con el sistema límbico para hacerlo reaccionar inmediatamente ante un estímulo. La razón llegará después, luego de discernir de qué estímulo se trata, para entonces todo el sistema límbico estará en alerta.
De hecho describe dos tipos de inteligencia: la racional y la emocional; la primera construye una andamiaje lógico basado en la razón, la segunda construye otro de conductas basado en las capacidades emocionales. Muchas veces una inteligencia eclipsa la otra pero lo cierto es que en nosotros conviven las dos.
Se cuestiona si un sistema jerárquico puede llegar a convivir con otro que no lo es como la red. Creemos que en un principio no son compatibles pero que en al medida en que ambos compartan comunicación e información se podrían nutrir uno del otro.
El secreto es perdurar en el tiempo en un marco de competencia. Como se cita en el capítulo La organización en un mundo complejo a Steven Johnson, donde dice que el criterio de evaluación de éxito o del fracaso de un proceso evolutivo es:
“tus genes obtienen el pase a la próxima generación si sobreviven lo suficiente como para producir una nueva generación”.
Los procesos compiten entre sí como los hacen las empresas en los mercados. Sobreviven en el tiempo las más aptas.
La eficiencia de un proceso es la cantidad de recursos que necesita para obtener un mismo resultado. Cuanto menos recursos más eficiente será.
Si nos alejamos de los procesos que involucran máquinas y nos acercamos a procesos humanos entonces hablamos de fin y de los medios. Cuantos más medios necesitemos para llegar a un fin determinado más costoso será el proceso. De acuerdo a como se quiera presentar la información: la relación fin – medios da una como resultado una ecuación que en sociología se la conoce como “sentido”. Una cosa “tiene sentido” cuando el costo de tenerla no es mayor que el de los medios para obtenerla. Se dice que “el sentido común no es el más común de los sentidos”, ya que la evaluación del sentido, si bien está teñida de rasgos personales, tiene connotaciones sociales.
La evaluación de lo que para nosotros pueda tener sentido no necesariamente se correlaciona que lo tenga socialmente. Ponerse un zapato en la cabeza, tiene connotaciones sociales muy costosas, mas allá que para mí tenga algún sentido. Por eso el sentido tiene connotación social. Pablo Gianera[ii] afirma que:
“los vínculos entre la literatura argentina y la experiencia política estuvieron signados por una oscilación causal entre crítica y sanción. Cuanto más virulenta fuera la crítica, mayor sería el castigo. En este sentido, es el caso de Rodolfo Walsh”.
Sentido y crítica muchas veces se contraponen.
El sentido
Introducido el concepto de sentido es necesario preguntarse cómo opera. ¿Es local o general? Aquí nos remitiremos nuevamente a los postulados de Elisabeth Noelle-Neumann donde ella habla sobre el órgano cuasi estadístico de evaluación que usamos para evaluar la opinión pública, de lo que estamos hablando es del sentido. Esa evaluación de la distribución de opiniones involucra un proceso racional. Ya nos hemos extendido largamente sobre este tema en este trabajo, de lo que ella habla es de posición, de dónde posicionarnos ante una opinión dada. La diferencia del beneficio frente a la amenaza que ella llama “aislamiento como castigo” y que es lo que se trata de determinar, se da como inclusión –exclusión, el sentido será entonces permanecer incluido. El mayor costo en consecuencia será siempre la exclusión, el quedar aislado, el quedar marginado será la mayor sanción. Nadie quiere quedar afuera. Por lo tanto cualquier medio es válido para no ser excluido, siempre será menos costoso que quedar afuera.
El silencio es la ausencia total de crítica y por eso conlleva cohesión social. En el capítulo Las posibilidades de la república interpretábamos el carácter informacional del Movimiento de los lazos sociales. El sentido en este caso es la información útil. No todo lo que circula por la red tiene significado para nosotros como seres especializados. Una madre puede reconocer el llanto de su bebe de un montón de ruidos e incluso dormida. El agente debe tener la capacidad de leer la información, decodificarla y saber si para él o para el grupo tiene sentido y a partir de esa evaluación actuará cumpliendo su rol de actor necesario de la red.
Quien en definitiva da el sentido entonces es la sociedad ya que es la que amenaza, el sentido a nuestras acciones en público no la da “la sociedad” en su conjunto sino sólo la parcialidad que sostiene esa opinión que es un público local. Sólo el público y no la sociedad como conjunto sostiene la opinión pública y el público siempre es determinado, no es un concepto abstracto, es tan concreto como la información que se constituye en opinión. Siendo la amenaza un efecto local ejercido por el público, el sentido se convierte en una evaluación también local del problema.
Niklas Luhmann llama sistema social a la porción del mundo donde en nosotros opera el sentido. Lo que no pertenece al sistema es el entorno. Compartimos en gran parte este concepto ya que complementa al de Noelle-Neumann definiendo sistema y entorno. En la opinión pública también opera el sentido, porque es local y temporal, fuera del él tal vez no lo tenga, pero no esta a nuestro alcance conocerla. Lo que Luhmann llama sistema social es una red de agentes que comparten un sentido y que en base a la diferencia que establecen con el medio adquieren identidad.
Le damos sentido a los procesos y a las cosas basándonos en interacciones locales y no en conceptos universales como son los valores o los principios religiosos Hay una relación entre lo local y el sentido. También entre sentido y opinión pública por eso el dominio local de un sistema social también forma parte de su piel social. Y cuando decimos locales nos referimos no sólo a las interrelaciones de cercanía en términos de compartir un mismo territorio; sino que también a las interacciones locales del “pequeño mundo” como se verá mas adelante, que es un mundo cercano en términos de vínculos no en términos espaciales.
La organización de lo vivo
En el capítulo Las posibilidades de la república se introduce el concepto de sistema social desde la óptica de Humberto Maturana, pero ahora nos referiremos a los sistemas sociales constituidos por seres humanos. ¿Por qué son diferentes ambos sistemas, acaso los sistemas humanos no son sistemas sociales desde esa óptica, acaso los seres humanos no somos seres vivos?
La razón y la racionalidad son las que hacen la diferencia. En los procesos evolutivos donde las esferas sociales son esenciales para el mantenimiento de la vida y para la coevolución entre los seres vivos y el medio, los primeros necesitan de una estructura para adaptarse a los microcambios evolutivos y a su vez deben conservar su autopoiesis individual y mantenerla de generación en generación. Es en la estructura adaptada al cambio donde se registra la historia de los cambios operados sobre la misma.
Los cuerpos son los que llevan el registro evolutivo del que nos habla Darwing, sin cuerpo no hay evolución posible. Los humanos tenemos un elemento además de las estructuras corpóreas como registro evolutivo, tenemos la razón que opera como un andamiaje independizado de nuestro cuerpo. La razón puede evolucionar sin respetar la tiranía de los cuerpos. Podemos crear mundos virtuales sin la necesidad de que los cuerpos se adapten a ellos porque son inmateriales.
Los cuerpos humanos deben ingeniárselas para subsistir a pesar de la inmaterialidad de la razón y por ende los códigos organizacionales de la autopoiesis deben quedar a resguardo de ésta, para ello los esconde en el inconsciente y sólo se proyectan al mundo exterior a través de las emociones por un canal independiente de la razón.
¿Puede la razón atentar contra la corporalidad? Todo indica que sí, tanto, que la misma se debe proveer de totems y tabúes para defenderse de agresiones a la corporalidad. Tanto Freud como Marcuse coinciden en que las represiones de los tabúes son los que nos permiten vivir en sociedad y sin ellos la vida sería imposible entre los humanos. Pero el sistema social es anterior a la razón por lo tanto el mecanismo es el inverso al que ellos proponen. Es la racionalidad la que no nos deja vivir en un sistema social y es el cuerpo el que genera los antídotos necesarios para subsistir en su medio natural a pesar de la razón y el medio natural del sistema social es vivir en sociedad. Los tótems y los tabúes lo que hacen es restringir los territorios, achicar los dominios y simplificar la complejidad para que los sistemas sociales puedan tener sentido real, esto es un sentido natural: el sostenimiento de la vida. Los anticonceptivos, la planificación familiar, el aborto, el trabajo alienante son todas construcciones racionales que se oponen al sentido social. Por eso muchas cultura los excluyen desde la creencia religiosa o como simple tabú. En el famoso “de eso no se habla” opera el silencio que permite la cohesión que posibilita vivir en sociedad para mantener la especie.
En la teoría de redes sociales se da el concepto de cercanía. La cercanía en términos relacionales como territoriales contribuye, como se ha venido reafirmando más arriba en este capítulo, a afianzar los lazos sociales y por ende al mantenimiento de la vida, por lo tanto si fortalecemos esos lazos tejiendo redes lo que estaremos defendiendo es la vida y la subsistencia dentro de un medio racionalmente hostil para los débiles cuerpos que son, en definitiva, los encargados de trasmitir la vida.
Como se ha venido sosteniendo a lo largo de este trabajo consideramos a las redes sociales como un conjunto de individuos nodos relacionados mediante vínculos interpersonales o mediatizados. El hecho que haya nodos que están más vinculados que otros hace que los caminos de un nodo a otro dependa del trayecto que se elija: si uso el atajo de los nodos más vinculados seguramente llegaré desde un nodo A hasta uno Z apenas pasando por unos pocos nodos, a diferencia de si tomo el caminos A, B, C…., X, Y, Z tradicional. Esto nos da la idea de cercanía.
Para medir la distancia de separación entre nodo y nodo es que se desarrolló el concepto de grados de separación. Si se quiere medir dentro de un conjunto a qué distancia está una persona que se encuentra separada de mí, en términos de salto entre nodo y nodo. Por ejemplo: actores, músicos, científicos, que trabajaron o actuaron junto a mi en algún evento; y asumo que el que trabajó conmigo directamente tiene un grado de separación 1, el que trabajó con el que trabajó conmigo tiene grado 2, el que trabajó con el que trabajó con el que trabajó conmigo tiene grado 3 y así sucesivamente establezco el grado de separación que hay entre ellos y yo. El término: fortaleza del vínculo hace referencia a la transitividad de la penetración del vínculo en función de los nodos que recorre.
El mundo es un pañuelo
De este esquema se desprende el concepto “Seis grados de separación” descripto el libro de Duncan Watts[iii] que es el promedio de saltos que hay que dar entre dos nodos distantes para que un mensaje originado en uno de ellos llegue a su destino mediante la utilización del correo. Cada red tiene su grado de separación característico.
La explicación a este fenómeno responde a que el tipo de distribución de los vínculos en las redes humanas no es equitativo, tiende a responder a una curva exponencial. No tendemos a usar cualquier persona para comunicarnos sino a las más relacionadas, por eso la circulación de la información a través de éstas provoca atajos que permiten la comunicación, de otra forma el contacto sería imposible de establecer. Esto da la sensación de que el mundo es un pañuelo, el efecto “pequeño mundo” citado en el capítulo La organización en un mundo complejo, mediante el cual es posible tener la ilusión de vínculo lineal con cualquier lugar o persona del mundo. La globalización en términos informacionales es precisamente eso. A estos grandes conectores con los que todos queremos conectarnos se los llama hubs.
Hagamos nuestro propio ejercicio. Pensemos en que queremos hacer llegar un mensaje a una persona o un grupo de personas que están en determinado lugar, por ejemplo en el centro de la Patagonia. No tenemos idea de cómo contactarnos con esas personas o cómo entrar en vinculación con ese territorio, lo que tendemos a hacer es contactar a personas o a instituciones que sabemos que están en contacto con esas personas y les solicitamos que hagan de nexo para proyectar nuestro mensaje. Las personas que abordamos pueden tener o no vínculos directos con los destinatarios, lo que ellos hacen es reproducir nuestro procedimiento para hacer circular el mensaje y proyectarlo a en la dirección correcta hacia el destinatario final. Y así un día vemos que nuestro mensaje efectivamente llega a destino propulsado por n saltos de personas que reenviaron el mensaje en esa dirección haciendo circular la información y enlazándonos.
Lo que tendemos a hacer en estos casos es a vincular dominios de información. Nuestra red social, nuestro cluster, sabe que para proyectar mensajes debe usar determinados vínculos y atajos que conoce o intuye están o pueden estar vinculados con el destino final, así la información circulará entre red y red para llegar al fin a sus destinatarios.
No hay una distribución democrática ni equitativa en el reparto de nuestros enlaces, tendemos a vincularnos con las personas más vinculadas. En términos de información o de opinión pública la distribución de esa información: ya sean noticias, chismes, o temas de interés general no está repartida homogéneamente, tiende a concentrarse en algunos pocos polos de información a los que se nos hace más fácil acceder. Es por ello que optamos por recurrir a los nodos mejor informados o más vinculados que a los que están asilados para obtener información y activar los vínculos sociales. Esto explica entonces cómo el manejo de la información se puede convertir en poder.
Un reparto de vínculos no muy equitativo
En Linked: The New Science of Networks. A. Barabási (Perseus, 2002) explora las topologías de redes e investiga la distribución de enlaces entre los nodos de diversos tipos de redes. Redes eléctricas, redes de contagio de enfermedades, redes de relaciones de personas, Internet, viales, de vuelos y aeropuertos. En los primeros modelos teóricos con los que trabajó presupuso que los vínculos de un tramado social se daban aleatoriamente y que por ende habría una distribución equitativa entre los mismos. Esto es suponer que es todos tenemos más o menos la misma cantidad de vínculos formando una campana de Gauss. La característica principal de este tipo de distribución es que la gran mayoría de diversidad de casos están concentrados entre unos pocos tipos, como la distribución de las diferentes alturas entre los hombres adultos, donde todos medimos más o menos lo mismo, o el mítico largo del pene, que para decepción de muchos varía muy poco de hombre a hombre, siempre se encuentran casos que se desvían del estándar: algunos muy bajos y otros pocos muy altos, con el largo del pene pasa lo mismo, pero nada excepcional.
En la figura vemos como la zona sombreada de desviación menor a σ, que es la desviación típica de la media μ, posee una probabilidad de ocurrencia que es igual a la superficie de dicha zona. Para el caso de que μ sea 0 y que la desviación estándar sea 1, el 68% de los casos estarán incluidos dentro de la zona sombreada que va de – σ a + σ, si en cambio tenemos una zona que va desde -2 σ a +2 σ encontraremos que dentro de ese área se alojará el 95% de los casos posibles
Al estudiar la cantidad de vínculos promedio que tiene una red donde se involucraba la naturaleza o los seres humanos, Barabási observó que no todos agentes tienen igual cantidad de vínculos promedio. Para graficar con un ejemplo: si la cantidad de vínculos promedio para una persona es, para decir un número: 10, esto es que cada uno de nosotros se vincula directamente en promedio con otras diez personas, es de esperar en una distribución gaussiana que el 95% de los seres humanos tengamos entre 12 y 8 vínculos y casi ningún caso de 20, 1 o 100.
Lo que Barabási descubre en sus investigaciones, contrario a lo que esperaba, es que éstos no tienen una forma de distribución estándar de enlace, esto es cada uno con una parecida cantidad de vínculos; de la investigación sobre la topología de las redes advierte que hay una pocas personas que están mucho más vinculadas en comparación con la media y que otras, en un número mucho mayor, muy por debajo de esta; por ende la mayoría de nuestros vínculos se concentran en unas pocas personas. Esto explica, por ejemplo, por qué unos pocos actores de cine populares acaparan la mayoría de los papeles que se ofrecen, o por qué todos los vuelos tanto internacionales como de cabotaje deben pasar por Ezeiza. O por qué en muchos pueblos de nuestro interior, algunos referentes concentran la mayoría de los vínculos por ejemplo en un proceso de innovación tecnológica.[iv]
Barabási descubren que el tipo de distribución de vínculos en las relaciones humanas, donde cada individuo tiende sus vínculos hacia otros, responde a una curva con la forma llamada “power law” o ley de potencia, o ley de escala libre, donde unos pocos casos concentran la mayoría de los vínculos y otra gran diversidad de casos, representada mediante la larga cola con la que termina la curva, cuenta sólo con unos pocos.
Como consecuencias de estos datos, Barabási se aboca al estudio de Internet donde analiza la topología de los hipervínculos que conforman la WWW. Un hipervínculo es un nexo de una página de origen con una página de destino. Si yo quiero vincular mi página personal con Google sólo tengo que alojar en mi página un hipervínculo con ésta. Lo que no quiere decir que mi página sea ahora más accesible, ya que sólo lo sería en el caso de que muchas páginas apuntaran con sus hipervínculos hacia la mía. Con el vínculo hacia Google lo que estoy facilitando es el acceso a la página de Google y no a la mía. Por la razón que fuere, estratégicamente, lo que hago al poner un vínculo hacia Google es enriquecer a un rico, es como se dice habitualmente votar a ganador, es hacer más accesible una página que de por sí es de fácil acceso desde el punto de vista del hipervínculo.
¿Pero, tiene Google algún atractivo por sí misma? Es evidente que Google no, el gran valor de Google es su capacidad de vincular, a través de él accedemos a otras páginas de interés. Google, como otros similares como Yahoo, es el gran conector, de ella salen muchos vínculos y llegan otros, muchísimos más.
Hay un tercer grupo de páginas que son grandes receptoras de vínculos, estas son páginas de consulta. Por ejemplo el clima, cotización de divisa, las noticias, la de alguna persona célebre, etc.; estas son las páginas donde llegan muchísimos vínculos, es el caso que a todos nos gustaría tener, es como tener un programa de televisión con muchísimo rating.
Como conclusión Barabási encuentra que hay alguna páginas de donde salen una razonable cantidad de vínculos como las nuestras personales, otras de las que salen pero a las que también llegan muchísimos vínculos, como Google, Wikipedia, etc. y otras pocas que son mayormente receptoras de vínculos, como la del Banco Central de la República Argentina, Microsoft.com, etc. Habría una cuarta categoría que son las páginas aisladas, las que no están vinculadas, las que no pertenecen a ningún circuito.
El caso Internet es doblemente ilustrativo, primero demuestra por qué en WWW encontramos una distribución de vínculos de escala libre (distribución exponencial), esto es que a medida que se va auto generando dinámicamente la red simultáneamente va tejiendo su topología con estas características, sin ningún patrón ni arquitecto ni conductor. De allí que Google sea por su utilidad una página infinitamente mas vinculada que la mía. La segunda característica que nos muestra el ejemplo es cómo la evolución de la red va hacia el modelo exitoso, en el sentido de la propagación de los nodos más populares, si alguna página tiende a ser visitada lo más probable es que lo siga siendo en el futuro y que su “popularidad se acreciente”, rasgo descrito por Noelle-Neumann.
El modelo de propagación no es lineal, esto es no saltamos al nodo siguiente siguiendo un patrón, sino que saltamos de hub (nodo muy vinculado) en hub para transitar dentro de la red, evitando así pérdidas de tiempo en caminos no probados que muchas veces no llevan a ninguna parte. Parecería ser que ésta es una característica intrínseca en el desarrollo evolutivo de la red.
Barabási describe que las redes responden a algunas leyes que se corroboran en varios escenarios: las redes no son estructuras fijas sino que están en constante evolución. Nuevos nodos se agregan constantemente a la red, otros se desconectarán; cuando se tiene que optar por un nodo al cual vincularse, los enlaces se darán mayoritariamente a los nodos más conectados.
Las prioridades por las que se opta están en relación a: cantidad de enlaces, aptitud del nodo y su antigüedad en la red.
La evolución de la agregación de nuevos nodos a la red responde a los postulados de Noelle-Neumann si consideramos que la opinión pública es la información que maneja la red. El término “fitness” que se traduce como aptitud hace referencia a la idea de actividad de los nodos, el volumen de información que manejan, en definitiva, a la apreciación positiva del mismo. Los nodos más conectados responden a lo que Noelle-Neumann llama opinión dominante y la agregación de nuevos vínculos a esos nodos ya muy conectados responde a lo que ella llama afianzamiento de la opinión.
Una conclusión que saca Barabási de sus investigaciones sobre este tipo de estructura de red es que la naturaleza se basa en este modelo de entramado para evolucionar. También encuentra que las redes naturales son muy estables a los fallos a diferencia de las humanas. Por ejemplo si consideramos al cuerpo humano como una red de órganos donde por algún motivo alguna extremidad es amputada, lo más probable es que sigamos viviendo casi normalmente luego del trauma, lo mismo ocurriría con el impedimento de alguna función biológica, la autopoiesis. Las redes hechas por el hombre son mucho más vulnerables, son propensas a fallos.
El hecho de que algunos nodos sean más significativos que otros en términos de vínculos hace que si el fallo es selectivo y ocurre justamente en los nodos más vinculados, toda o gran parte de la red podría caer. Entonces el peso relativo de los nodos no es para nada equitativo, algunos nodos llevan sobre sí la responsabilidad de sostener toda la red. La solución que se encuentra a este problema es establecer un mayor mayado lo que posibilita caminos alternativos y por ende más estabilidad de conjunto. Barabási cita el ejemplo de los aeropuertos de un país.
Si por ejemplo se cae un radar en Ezeiza eso afectará a toda la aeronavegación de la Argentina ya que en la actualidad tanto los vuelos internacionales y la mayoría de los vuelos de cabotaje tienen como vigilancia del espacio aéreo a los controladores de esa terminal. El terrorismo moderno se vale de este tipo de vulnerabilidad en las redes humanas para asentar una mayor eficacia a sus golpes. Atentados como los de la Estación de trenes de Atocha en España o de las Torres Gemelas en EEUU responden a este esquema.
Como contrapartida a la estabilidad, el mayor mayado irá en detrimento de la velocidad de propagación de la información dentro de la red, ya que la densidad de vínculos aumenta y eso hace más pesada su dinámica y su evolución.
Referencias
[i] Ver el capítulo El contrato.
[ii] Pablo Gianera (Buenos Aires, 1971) es crítico de música y de literatura. Es redactor del suplemento cultural de diario La Nación. Dicta clases en el Conservatorio Superior de Música “Manuel de Falla” e integra el consejo de dirección de la revista Diario de Poesía.
[iii] Op. citado
[iv] Ver ”Las redes de diálogo como herramienta de cambio de las formas de “ver y actuar”: el caso de la localidad de Zavalla (pcia de santa fe)” en
http://www.fcagr.unr.edu.ar/Investigacion/revista/rev5/4.htm
12. Del movimiento de las esferas sociales como un equilibrio de Nash Septiembre 15, 2008
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“No nos une el amor sino el espanto/
será por eso que la quiero tanto”.
Jorge Luis Borges
Extracto
En este capítulo se introduce el concepto de equilibrio de Nash. Se expone sobre la crítica a la teoría de Adam Smith desarrollada por John Nash. Luego se explora sobre las posibilidades de evolución de la red social en el tiempo.
Una mente brillante
Fue muy curioso cuando advertimos que el Nash que veníamos estudiando por sus aportes a la Teoría de los Juegos era la misma persona que interpretara Russell Crowe en el film Una mente brillante. El volver a ver el film en formato DVD nos posibilitó tener una lectura diferente a la primitiva, más asombroso fue encontrar dentro del material complementario del DVD una entrevista en la que el mismo John Forbes Nash[i] explica su Teoría del Equilibrio.
Quien ha visto el film entenderá lo que decimos. Distinguimos tres lecturas posibles del mismo:
Una comercial de corte individualista: El científico pobre que debido a presiones del entorno desarrolla un cuadro esquizoide, donde merced a un gran esfuerzo personal logra convivir con sus fantasmas y superar en parte su enfermedad y hacia el final de su vida poder coronarla con la obtención del Premio Nobel. Una típica historia hollywoodense. Una segunda lectura es más elaborada; el director juega con diferentes situaciones donde se muestran casos prácticos de la teoría de equilibrio y se destaca su importancia. La última lectura es la más curiosa: el film muestra la propia vida como un equilibrio de Nash. Al final de su vida logra convivir con su esquizofrenia y a la vez el medio académico termina aceptándolo (más allá de haberlo ocultado por más de cuarenta años).
Escena del film acá
“En la competencia, la ambición individual sirve al bien común. –Adam Smith[ii], padre de la economía política–. Todos para sí mismos, y aquellos que se retrasen, fracasarán” dice en el film su compañero y mejor rival, Martin Hansen, interpretado por Josh Lucas.
“Adam Smith fracasó” le contesta Russell Crowe, el Nash de ficción, en una parte donde entra una rubia despampanante al bar en donde estaban los estudiantes y agrega, refiriéndose a la muchacha: “Si todos fuéramos por ella nos estorbaríamos (…) y al final ninguno la tendría, entonces iríamos por sus amigas pero nos darían la espalda, pues a nadie le gusta ser segunda opción. Pero, ¿qué tal si nadie va por la rubia? No nos estorbaríamos, no insultaríamos a las demás chicas y ganaríamos todos, pues todos nos acostaríamos ¿no creen? (…) Smith decía que lo más productivo es que todos en el grupo quieran por sí mismos, eso está mal, le falta algo, porque lo más productivo es que todos en el grupo quieran para ellos y para el grupo”.
Walter Graziano[iii] al que ya citamos en otra oportunidad, economista mediático de los años ‘90, parece muy afectado por esta declaración que él mismo confiesa que conoce a través del film, y emprende una exculpación de su militancia noventista escribiendo un libro muy interesante llamado “Hitler ganó la guerra”.
Graziano, dice sobre el texto citado en el párrafo anterior que a su vez manifiesta conocer a través del film, que se trata de un momento “en que el protagonista asevera que descubrió”, cosa que le ocurre también a él, “literalmente, que Adam Smith, –el padre de la economía– no tenía razón cuando en 1776, en su obra La riqueza de las naciones esbozó su tesis principal –y base fundamental de toda la teoría económica moderna– de que el máximo nivel de bienestar social se genera cuando cada individuo, en forma egoísta, persigue su bienestar individual, y nada más que ello. En la escena siguiente de la película, el decano de la Universidad de Princeton, Mr. Herlinger, mira azorado los desarrollos matemáticos mediante los cuales Nash expone ese razonamiento acerca de Adam Smith y declara que, con ellos, “más de un siglo y medio de teoría económica se desvanecía”.
Se pregunta como economista la veracidad de esa tesis y corrobora que sí lo es, entonces investiga por qué es que se mantiene en el anonimato durante tanto tiempo especialmente para “miles y miles de economistas”. Al serlo, la base central de la teoría económica: el individualismo y la libre competencia quedarían así puestas de lado. A partir de este planteamiento Graziano ensaya una reacción en cadena de demoliciones de teorías, doctrinas y escuelas de economía como la de Chicago. No deja títere con cabeza y se pregunta –hipótesis de su trabajo– por qué la teoría de Nash ha permanecido en la oscuridad por tanto tiempo. La respuesta que ensaya es que “la historia la escriben los vencedores”; lo curioso es ver a Graziano sosteniendo esta postura.
La diferencia es la siguiente: Nash sostiene que en un dominio dado, si existe una determinada cantidad de jugadores, cada uno con estrategias que le aportan determinadas ganancias, existe un equilibrio. Luego, por el caso que al menos un jugador no obtenga su máxima ganancia el sistema no estará en equilibrio y tendrá perturbaciones hasta que se logre el nuevo equilibrio. Es en esta última consecuencia es donde se refuta la teoría de Smith ya que demuestra que, si al menos un participante no obtiene su máxima ganancia, éste estará desconforme y tratará de desequilibrar el sistema.[iv]
Teoría del aburrimiento
“Una sociedad cuyos miembros individuales siguen pautas que conforman un equilibrio será una sociedad aburrida que genera el aburrimiento en sus miembros. Y esto es así porque en un equilibrio no hay sorpresas en los comportamientos individuales (ni en el mío ni en el de los demás), que han sido como son durante un largo período debido a que nadie quiere desviarse unilateralmente de una situación que en cada caso es la mejor para él, dado lo que hacen lo demás. Sin embargo, sabemos muy bien que ese equilibrio de Nash puede ser sub-óptimo (no óptimo, de mínima), de forma que si todos se pusieran de acuerdo coordinadamente para cambiar de pauta de conducta, la sociedad que estamos considerando podría alcanzar un equilibrio superior en el que todos mejorarían, pero que no se llega a alcanzar porque nadie está dispuesto a dar el primer paso puesto que, si los demás no lo siguen, quizá acabe peor de lo que está ahora a pesar del aburrimiento presente. Es tentador conjeturar que el aburrimiento sería ese estado del alma correspondiente a ese comportamiento individual de equilibrio, previsible por parte de todos respecto a todos y que, sin embargo, contiene el germen de una posible mejora”. Juan Urrutia Elejalde. “Teoría del aburrimiento”.
En este punto seguiremos y citaremos la línea de pensamiento del economista vasco Urrutia Elejalde, desarrollado en el libro El capitalismo que viene, quien parte de un esquema tradicional para explicar la constitución de una red social: la teoría de grafos y la teoría de juegos. Desde la economía considera al hombre como un usuario: consumidor, productor e intermediario, o sea que desarrolla todas las funciones de agente económico multifuncional dentro de la red económica.
Introduce entonces el concepto de fraternidad, del que nos ocupamos en particular en el capítulo Rescatando al concepto de fraternidad, que consiste en un estado de equilibrio al que llegan dos agentes uno frente al otro y cada uno frente a la red, sobre todo por motivos de “conveniencia”, contradiciendo así muchas de las definiciones de Fraternidad que basan ese vínculo primario en el amor al prójimo, la solidaridad, etc. Sostiene que ésta se da entre dos agentes en una red económica cuando hay reconocimiento y confianza como búsqueda del equilibrio de la red, aún auto-restringiéndose en sus apetencias personales y sus fines del lucro.
Noelle-Neumann habla de miedo, amenaza permanente, pérdida de opinión individual en función de la conservación de posiciones ganadas y de la cohesión social. La pérdida de las libertades individuales, en ambos casos es el precio que se deberá pagar en pos de la inclusión. Los jugadores tienden al equilibrio llevados por el temor a la destrucción mutua o de la red completa. Cita:
“Cada hermano está dispuesto a no ser el más listo para permanecer unido a su hermano”.
Otros autores como la filósofa Diana Maffia[v] consideran que la fraternidad es el estado al que se llega para salir de un estado natural, de un estado salvaje. Es el pacto social que expresa la decisión de vivir juntos, de formar una sociedad. El pacto fraterno constituye sociedad, es el que expresa ‘vamos a vivir juntos’ formando una comunidad en la que nos vamos a reconocer como iguales.
En la red, todos los agentes son iguales o se comportan como tales más allá de sus rasgos particulares. En la red, lo que cuenta es la posición, la circulación de la información, la vinculación y la capacidad de mutar vínculos. Todos forman parte de la red y no hay jerarquías, todos se aceptan como hermanos. Sólo existe el temor a la destrucción mutua, al aislamiento y a la exclusión. La fraternidad es un pacto inclusivo que surge del espanto y no del amor, como dice Borges, del instinto de supervivencia, de la necesidad de sobrevivir en la tribu urbana. Del terror de sentirse aislado.
Recapitulando sobre fraternidad
En el capítulo Rescatando al concepto de fraternidad la mirada de José Hernández sobre la fraternidad se enfoca como “lo que contiene” y da identidad dentro del grupo social, como lo que distingue entre lo interno y la otredad, marca frontera y da pertenencia. La mirada de Hernández es desde la identidad.
Por otro lado en el mismo capítulo aunque desde otra óptica lo traíamos a Antoni Domènech que trata de rescatarla del “olvido” como divisa fraterna acuñada en la revolución francesa. Aquí el concepto de fraternidad tiene que ver con la igualdad recíproca entre los hermanos, que no se acepta jerarquías ni ordenes preestablecidos.
Ambos conceptos tienen puntos de contacto con los aquí presentados. La fraternidad es condición necesaria para la constitución de la red, sin igualdad reciproca entre agentes, sin la abolición de jerarquías, sin definir una topología donde sean válidas estas premisas es imposible sentar la sustentabilidad que tienda hacia el equilibrio de Nash.
La fraternidad es en este caso el garante del equilibrio primario que mediará entre las libertades individuales y la unidad del grupo, de allí su importancia como basamento del equilibrio.
Un caso práctico
A lo largo de este trabajo hemos tratado de referenciar las teorías presentadas para tratar de desentramar el comportamiento político-social de nuestras comunidades con una mirada desde el interior del país. Del lado de la gran metrópoli no se tiene esta óptica, por eso insistimos mediante ejemplos como el que se propone más adelante.
¿Por qué una red social es un modelo de organización relativista auto referenciado que constantemente tiende a un equilibrio?
En este ejemplo nos referimos a una situación trivial que se da muchas veces en la escuela y que puede extrapolarse a otro tipo de reuniones sin que los resultados cambien significativamente. Dice así:
El escenario propuesto es una reunión de padres en un colegio donde previamente a su inicio se llega al consenso de plantear tal o cual cuestión a la docente; durante la reunión la postura no llega a plantearse; ningún padre se atreve a expresarse en público y la reunión termina sin que se la llegue a exponer.
Podemos plantear el problema desde puntos de vista distintos, primero desde lo social y luego desde lo individual. Es difícil de determinar si lo ocurrido ha sido lo correcto y óptimo para el grupo. Pero si los hechos son estos debemos encontrar el modelo que aclare o resuelva de una forma sencilla esta cuestión pública, creemos que el equilibrio de Nash es la forma de explicarlo.
Si analizáramos el episodio descrito para ver sus posibilidades como proceso deliberativo, diremos que éste no ha sido un proceso democrático ya que en su inicio los padres efectivamente llegan al consenso discutiendo una propuesta común. Durante la reunión nadie, de hecho, la hace visible ante la maestra, por lo que los mandatarios incumplen el mandato y la reunión termina en oposición a la voluntad general.
Si analizamos el mismo episodio desde un punto de vista directista, diremos que éste ha sido un proceso democrático. Vemos que más allá de lo que hubieren acordado en un principio, una vez en la reunión prevalece la autoridad de la maestra y el espíritu de cuerpo del grupo de los padres (la hermandad) a la innovación que se pretende imponer. Nadie se le atreve al poder constituido, se acata el discurso dominante de la maestra sea éste cuál fuere; tal vez hubiese sucedido lo mismo incluso ante la solicitud de ésta sobre dudas o preguntas. El grupo prioriza lo social como función protectora de los hijos (ausentes) y resigna su postura individual en pos del orden establecido y en favor de la cohesión por el temor o la fantasía de que el poder constituido lo contradiga o que se tome represalia en contra de los hijos o de quedar en ridículo. El poder se impone sin que se lo contradiga y el grupo de padres refrenda la postura de la maestra con la espiral del silencio.
La dinámica informacional del grupo funciona de esta manera: en una primera instancia se realiza una consulta y cada padre se entera de cómo piensa cada uno de los otros padres respecto de la postura propuesta. Al establecerse una posición mayoritaria existe un consenso interno dentro del grupo o cluster (Figura A) de llevarla adelante.
Cuando a la red primitiva se le suma la maestra, ésta no pertenece al grupo de padres, no integra fraternalmente el grupo ya que no es un par, pero establece un vínculo fuerte con ellos (Figura B), un vínculo no horizontal, un vínculo jerárquico.
Los padres no conocen a priori la opinión de la docente acerca del tema, pese a que tal vez la intuyan o tengan alguna información adicional que a partir de la reunión será oficializada (un chisme). Por alguna razón en el grupo no prospera el intento de “rebelión” por falta de información, ya que al estar unido a la maestra por un vínculo fuerte no sabe cómo reaccionará ella o lo que está detrás de ella, o porque el nivel de rebelión no es lo suficientemente alto (masa crítica). Llegan a un equilibrio de Nash, esto es, un equilibrio en el que todos ganan algo más allá de que no sea lo óptimo, la típica “solución de mínima”. La maestra se retira y no todo queda igual.
¿Por qué?
Porque en una próxima reunión o ronda los padres ya se tendrán más información; conocerán la postura de cada uno sobre el tema y además sabrán cómo actúan como grupo o red, asimismo sabrán más de lo que piensa la maestra. En una próxima reunión contarán con un nivel de información mayor al de la primera, es lo que hace la diferencia y puede a llegar a cambiar las cosas. En esa instancia podrían pasar dos cosas: que el nivel de rebeldía crezca y la rebelión progrese o que el grupo siga sin reaccionar y así sucesivamente hasta que la postura carezca de sentido y caduque, la salida de juego. El grupo aprende de sí mismo y de sus vínculos que se hacen cada vez más fuertes o por el contrario se debilitan cada vez más. Estamos ante un proceso de democracia directa.
¿Cómo podría cambiar la situación?
- Que el nivel de información dentro del grupo sea tal que las ganas de rebelarse superen el umbral y se realice el planteo a la maestra.
- Que llegue información acerca de los padres de otro curso que lograron imponer su postura.
- Que cambie la maestra.
- Que cambien los directivos de la escuela y la maestra sea quien proponga la postura (en ese caso no hubiera sido necesario proponerla).
Algunas conclusiones
Salvo en el primer caso, el cambio depende de factores externos que influyen sobre el grupo (Figura C). Veamos cómo cambia la situación cuando la forma de la red cambia.
La dinámica social en este caso juega de esta manera. Si la postura superadora del statu quo no prospera por las razones antes mencionadas, el grupo se resigna a una situación de equilibrio sub-óptimo (de mínima) o sea mantiene el status quo, que si bien no es el óptimo (de máxima, que se imponga su posición) les permite llegar a un segundo consenso tácito que es no sublevarse y decide mantener el equilibrio desigual con la maestra. Llegan a esta “segunda votación” silenciosa para no caer en un estado posiblemente peor al primitivo y por lo tanto al no animarse a hablar están “decidiendo”, mediante un silencio estratégico y en forma grupal (pues nadie habla), conservar ese estadio y no arriesgar. De todas formas la situación, como se dijo, podrá cambiar en alguna reunión posterior (conservan la ilusión de la postura, la esperanza del cambio).
Luego el espacio fraterno se abre. Dentro de ese entorno cerrado las únicas posturas válidas o posibles son las que el mismo grupo se puede dar a sí mismo como mirada autorreferencial que como se vio, y no es razón suficiente para provocar el cambio. Pero si luego de que información externa se filtrara dentro del grupo, un chisme, ese espacio se podría abrir a la información quasi fraterna que se aporta desde afuera, ya que el grupo de los “otros padres” no constituye una “amenaza” al grupo original, ya que es visto como par, “vinculo débil”, entonces prestar atención a lo que ellos dicen no acarrea riesgo ya que existe la confianza fraterna del par. Sustancialmente distinto a la postura para con la maestra que sigue significando posibles consecuencias ulteriores.
El entorno se abre y se incorpora toda una opinión valorada y sin consecuencias desde los otros padres, se agranda la base de opinión, cambia la grafía y con ella la posibilidad de que el umbral de rebeldía motorice el cambio. El espacio de esta forma se hace receptivo de pautas mutantes provenientes del exterior y a medida que lo hace el número de padres que adoptan la pauta del cambio se agranda y la postura conservadora pierde posición. Tal vez se conforme masa crítica y con ella efectivamente se produzca el cambio.
Desde esta óptica podemos considerar este proceso también como democrático deliberativo dado que acordaron antes de empezar la reunión y también acordaron por “omisión” cuando decidieron aceptar el estado sub-óptimo debido a que el nivel de información que cada uno manejaba era insuficiente, recordemos que consideramos a la opinión pública como un espacio de expresión ambiental y no sólo lingüístico; en el segundo caso al tener en cuenta la opinión del segundo grupo de padres la base de deliberación se amplía y la postura del grupo se afianza tendiendo a equiparar la de la maestra. También la postura es consensuada directamente dos veces: primero cuando cada uno acuerda con ella y luego cuando cada uno decide callar, en el segundo escenario cuando se decide aceptar como válida la postura del segundo grupo de padres.
Por último, podemos entender que cada padre actuó independientemente y a la vez, todos actuaron en conjunto, tanto en la primera instancia como en la segunda. Desde este punto de vista es un proceso deliberativo-consensuado, ya que se respetan las posturas individuales, y totalmente directo ya que colectivamente se expresan en ambas cuestiones.
No actuaron como individuos ni actuaron como masa sino que actuaron en red. El actuar en red puede explicarnos mejor a los pueblos del interior donde tomar posiciones en público conlleva una gran carga social. Esto nos indica que debemos encontrar formas de participación y de gobierno democráticos que puedan adaptarse al trabajo y a la integración en red.
Mas conclusiones
Del ejemplo anterior podemos extraer todavía algunas conclusiones más. Por ejemplo:
- Que el cambio en la topología (forma) de la red confiera para el grupo o comunidad cerrada, la posibilidad de cambiar en la actitud a tomar. Conforme a la postura de Chwe.
- Que el tipo de vínculo es importante para el cambio. Los mismos se inducen desde los vínculos débiles, desde el vínculo con los padres del otro grupo, por lo tanto los vínculos débiles son los más importantes para el cambio. El vínculo con los otros padres es el que puede gatillar el cambio.
- Que nadie actúa individualmente si bien cada padre racionaliza una postura y compara su parecer con la opinión de los que lo circundan –con quienes intercambia información y pareceres y elabora una estrategia conjunta, la mirada autorreferencial–. Por lo tanto, también está actuando colectivamente, por lo que no hay una traición explicita al mandato, sino que acuerdan tácitamente el cambio de postura a último momento. No existe un “manijazo”, no se puede leer en ningún caso algún manejo autoritario, ni siquiera en la maestra. En todo momento las posturas individuales se respetan.
- Que este modelo es mucho más humano ya que considera que siempre ha habido consenso y que siempre se ha actuado de manera directa sobre el tema. Nadie traicionó, ni los padres ni la maestra.
Los modelos clásicos de democracia son válidos pero incompletos para explicar la realidad ya que lo hacen sólo desde su punto de vista: el representativo lo encara desde el individuo hacia el grupo y el directo desde lo grupal hacia lo individual.
Entonces, ¿sería válido pararse en la reunión y exponer la postura consensuada aunque no todos estén completamente convencidos de que esto traiga una ventaja real? ¿Con qué autoridad podría hacerse esto? Por lo menos en un primer momento no, tal vez más adelante sí, ya que el nivel de información que maneja el grupo de sí mismo y de la maestra no es el suficiente. Pero si alguno, creyendo hacer lo correcto hubiese expuesto la ponencia, también hubiese actuado correctamente porque se hubiese arrogado la representación de lo acordado por el grupo primitivamente aunque no todos hubiesen estado de acuerdo. Las implicancias pueden ser muchas y variadas.
Con cierto tedio escuchamos decir que la democracia es el más perfecto de los sistemas políticos imperfectos. El modelo deliberativo se restringe en su imposibilidad de deliberar como consecuencia de una restricción en el uso del lenguaje. Al modelo psico social se revelan muchas individualidades con espíritu crítico. La idea es superar esa instancia de sistema “menos malo” para revitalizar la democracia en toda su dimensión, esa es la tarea que nos proponemos.
Para terminar, en este ejemplo se prioriza lo social sobre lo individual y se ve a las claras que el nivel de información que maneja el grupo es el que hace la diferencia. Una pauta de cambio filtrada desde los padres vecinos legitimaría la rebelión. Como se ha venido manifestando a lo largo de todo este trabajo un mejor manejo de las tecnologías de comunicación y de información rondarán por lo tanto en un mayor beneficio de un nuevo sistema democrático.
El equilibrio de Nash
En la Teoría del Juego existe una situación que los jugadores deben resolver que es el momento de la salida del juego. Esto se entiende comúnmente por el momento en que el juego o ronda terminan, y es una situación en donde la estrategia que cada jugador decide aplicar en ese momento es la óptima para él y para el conjunto. Existen situaciones de salida de juego, aunque no óptimas, donde todos los jugadores pueden obtener ganancias. Es una salida resultante del conjunto de estrategias individuales que da como resultado el equilibrio.
Ahora formularemos la teoría del equilibrio desarrollada por el matemático John Nash: se llama equilibrio de Nash a una combinación de estrategias (una por jugador) que se da cuando ninguno puede aumentar sus ganancias por un cambio unilateral de estrategia.
En la definición anterior el hecho que se mencione la posibilidad del cambio unilateral significa que cada jugador posee más de una estrategia, pero que ninguna que elija individualmente le reportará en un mayor beneficio, salvo que simultáneamente el conjunto cambie de estrategias al unísono. Por lo tanto vemos que por más que el jugador quiera cambiar en pos de una mejora, esto no será posible si el cambio no se realiza simultáneamente entre todos los jugadores. Esto es un equilibrio no-cooperativo donde todos, buscando un beneficio óptimo, se conforman con uno sub-óptimo resultante del equilibrio de Nash. Es lo que comúnmente llamamos resultados de máxima y de mínima.
Urrutia Elejalde propone la conveniencia del equilibrio general como pacto social. En la teoría de Noelle-Neumann la amenaza con la pérdida de equilibrio y la disolución del grupo es un concepto macro, global, ya que se ejerce desde afuera; por el contrario en la postura de Urrutia la amenaza es local, bilateral o multilateral y tiene igual jerarquía entre todos los agentes contribuyentes a la red.
El juego da la posibilidad de que las operaciones puedan ser unilaterales o multilaterales, operadas tanto desde afuera como desde adentro, lo que lo hace un dispositivo muy versátil ante las innovaciones a la vez que posibilita la inclusión. Cada agente contribuye desde su lugar especializado donde todos y cada uno participan.
La fraternidad impuesta por la red
Sonará feo esto a los oídos de un demócrata representativo, recordemos que nuestro país se funda sobre la base de las deliberaciones posteriores a la Revolución de Mayo, de las de la generación del ochenta, las posteriores al derrocamiento de Irigoyen, las de los gobiernos de Perón y posteriores, y más acá en el tiempo las que tuvieron lugar con la recuperación de la República a partir de la vuelta a la democracia en 1983 y la reforma de la constitución del ‘94. Tenemos una tradición de cartas de lectores, editoriales, ensayos que ponen a consideración pública las ideas, Urrutia nos dice que las buenas intenciones no son las determinantes para constituir identidad de grupo. Éstas influyen a posteriori de ese entendimiento fraternal, primario, no hay ganas sino necesidades y conveniencias para que todo funcione, la realidad nos lo muestra todos los días. Los políticos aprovechan esas necesidades para negociar una posición de privilegio y esto provoca tensiones internas, disconformidades que tarde o temprano, superados los umbrales de rebeldía, como se verá, la situación tenderá al cambio. Es desde este lugar que la legitimidad del poder se basa en el consenso como sostiene Hanna Arendt. Un consenso no tensionado, no violento, un consenso fraternal que no ponga en peligro el equilibrio de Nash.
El concepto de fraternidad está impuesto por la red, en el caso de Urrutia por el mercado. Para él:
la fraternidad no es ni solidaridad ni de igualdad de oportunidades; explica que estas últimas se dan entre los agentes y parten de ellos o sea que son inherentes al agente, a su propiedad privada, y que es desde allí que influyen en el comportamiento de la red. En cambio, sostiene que la fraternidad es innata dentro del funcionamiento de la red, como un instinto de supervivencia de la red o de la autorreferencia.
Creemos que este es el aporte más importante Urrutia hace a la teoría de redes sociales distribuidas.
La fraternidad, por lo tanto, es un equilibrio primario que tiene que ver con el equilibrio de Nash y no depende de la cooperación mutua sino de todo lo contrario: de la máxima renta o beneficio que se pueda sacar individualmente de una situación dada, sin dejar de tener en cuenta el comportamiento global del grupo.
La peor renta, por el contrario, es quedar aislado del grupo.
Teorizando sobre la Guerra Fría
En marzo de 2007 el canal de la BBC Two de Inglaterra puso al aire un documental titulado The Trap: What Happened to Our Dream of Freedom, que traducido quiere decir: La trampa, que pasó con nuestro sueño de libertad, recopilado bajo la dirección del documentalista ingles Adam Curtis. Se pasó dividido en tres partes “F**k You Buddy” , “The Lonely Robot” y “We Will Force You To Be Free” y actualmente se puede ver por YouTube.
Curtis hace un análisis crítico que se remonta a la situación mundial durante la guerra fría, donde las potencias aliadas lideradas por Estados Unidos y Rusia entran en un juego de guerra y espías, donde cada uno trata de adivinar la jugada del otro y anticipar así a la propia. El juego es macabro porque el que pierde, si pierde, puede tener la explosión de una bomba nuclear en su país. A su vez es un juego donde la destrucción de uno implica por simetría la destrucción del otro, lo que lleva a las potencias a un equilibrio que se impone en el tiempo hasta que el juego pierde el sentido. La caída del muro de Berlín y la disolución de la URSS es la salida de juego que eligieron ambas naciones y donde nadie perdió.
El equilibrio de Nash y la teoría de juegos se desarrollan por esos años, casualmente los primeros de posguerra a finales de los ‘50 y durante los ‘60. Este desarrollo científico-investigativo y secreto tal vez explique lo que se pregunta Graziano en su libro, por qué Nash con su teoría había permanecido en el anonimato durante tanto tiempo y justifique además el ocaso de las otras teorías enunciadas en el capítulo La organización en un mundo complejo y su actual resurgimiento.
A la guerra fría le sucede en Consenso de Washington donde el Banco Mundial, el FMI y la Reserva Federal de los EEUU (las tres entidades con sede en Washington de ahí su nombre) elaboran la receta de desregulación y de liberalización de los mercados en donde los países debían achicar el estado, liberar tasas, tener una moneda competitiva, en definitiva destruir las barreras de una economía cerrada para poder entrar al mundo globalizado con el incentivo de préstamos para llevar a cabo esas tareas y la fantasía de un nuevo orden mundial; donde serían los números y no las personas a través de los mercados los encargados de balancear los desequilibrios y así lograr un equilibrio emergente entre las naciones, esta vez mediante un juego no bélico sino económico, el mundo globalizado crecería en conjunto.
Un recorte en las libertades
Volvemos al comienzo de este trabajo al capítulo uno donde hacíamos la De lo local a lo global. Aquí en el último, como en un trabajo circular, la retomamos. En el mismo comentamos la importancia de lo local como respuesta a lo global, la necesidad de afianzar lo local en respuesta al avance global. Casi al final de este trabajo entendemos que es ese equilibrio de Nash de las naciones… el que en definitiva permitió el avance de lo global, no es una estrategia conspirativa de ninguna potencia en particular sino que es en realidad un juego internacional para inhibir la destrucción del mundo, una forma de control multilateral. Lo local en este caso debe reproducir el esquema macro y establecer consensos micros que posibilitarán otros de mayor tamaño.
El film sostiene que las libertades de opción se han convertido en sólo libertades de elección dentro de una oferta prefigurada dentro del esquema global. Un bolo alimenticio previamente procesado y regurgitado para satisfacer nuestras ansias de libertad y lo suficientemente inocuo como para que no provocar sobresaltos.
El documental no es muy auspicioso en sus posibilidades de futuro en las situaciones que plantea. Valoramos las luces amarillas que prende y pretendemos superar esa coyuntura asfixiante que plantea. Señala con crudeza una consecuencia lógica de la implantación de equilibrios de este tipo en el concierto de las naciones, esto es el estrechamiento de las libertades individuales en favor de las libertades generales.
Rescatado el tríptico robespierano, ahora es la libertad la que tiene que retroceder para posibilitar el resurgimiento de los colectivos de la mano de la fraternidad. Menos libertades individuales para dar un pie a una mayor igualdad en la base. Este modelo es más inclusivo que el del liberalismo clásico, no sabremos si es mejor hasta tanto no hayamos recorrido un buen trecho en esta dirección pero parece ser esa la tendencia.
La web 2.0
En la actualidad los medios de comunicación ceden el poder que supieron tener a mediados del siglo XX, ya no se concibe una propaganda como la de Adolf Hitler. Su influencia está más segmentada y relativizada por el target de la empresa propietaria de dicho medio. Con Internet, la web 2.0 y las nuevas formas de información pública, llámense blogs, mensajes de texto, e-mails, etc., las comunicaciones son más directas, por lo tanto el mensaje público mediatizado tiene cada vez menor manipulación. Esto explica por qué los postulados de Noelle-Neumann restringen su validez en el espacio ya que al diversificarse los medios por donde circula la información pública su incidencia mediatizadora sobre el público declina y sólo se acrecentará en la medida que se segmente y se dirija a públicos dedicados. Siguen siendo válidos, pero dentro de dominios más restringidos, en territorios más locales, con públicos más locales.
El concepto de espacio fraternal del “reconocimiento y confianza” también sólo se da dentro de esas pequeñas comunidades, no existe una única gran fraternidad sino pequeñas fraternidades relacionadas y de ahí es nuestro interés por este esquema.
La concepción global de equilibrio es abolida por definición en este sentido, lo que se fortalece son las posibilidades de lo local. Las pequeñas fraternidades de diversa índole conforman “La Fraternidad” y de allí que el equilibrio puede expandirse, pero debe surgir desde abajo. La sustentabilidad y su legitimidad entonces devendrá del tránsito evolutivo, pudiéndose mantener o no según las pautas que los agentes o las comunidades cumplan.
Lo serán si son pautas que todos los agentes siguen, que todos esperan que los demás sigan, y que todos desean seguir si los demás las siguen.
Todo los sutentable en la naturaleza tiene patrón de red
Las esferas sociales tienden a establecer y a sostenerse en sucesivos estados de equilibrio de Nash porque es su ordenamiento natural que solo pierden cuando una pauta de conducta, en general ajena al grupo, lo invade y logra imponerse como un salto cuántico momentáneo y pasajero, para luego volver nuevamente hacia un nuevo equilibrio.
Este concepto es sorprendentemente novedoso y a la vez es coherente con el principio romántico fraternal que sucede de la revolución francesa. Por otro lado que la mutación causante del desequilibrio, en general sea provocada desde el entorno explica, y justifica el propio equilibrio. En realidad por definición no existe otra posibilidad de mutación endógena que no sea una mutación pactada o consensuada por todo el grupo, cosa que es tanto más difícil de llevar a cabo cuanto más grande sea la fraternidad. Aquí vemos también como se constituyen las estructuras macro a partir de la construcciones micro como sostiene Granovetter.
Esta podría ser una aproximación a la explicación de por qué en comunas pequeñas las pautas son tan rígidas y poco mutantes. Ese rasgo conservador de los pequeños pueblos proviene del hecho de qué mas allá de que el pueblo sea chico, -ej. dos mil habitantes- en términos de comunidad es muy grande. Juntar dos mil personas en Buenos Aires es muy difícil, si agregamos el hecho cierto que en las comunidades pequeñas el conocimiento mutuo es muy profundo y por lo tanto los vínculos tienden a ser muy fuertes y la red distribuida, tenemos que en dichas comunidades la totalidad de los agentes se conocen y por lo tanto participan de un verdadero juego de dos mil personas. Parece grande el número.
Maturana y Urrutia Elejalde coinciden en que los sistemas sociales deben seguir pautas identitarias de grupo como tal y si poseen identidad colectiva tienen la posibilidad de romperla es por eso que evolucionan para que esto no suceda, de cómo lo hacen dependerá de muchos factores pero es la topología la que le conferirá en definitiva la identidad. Por lo que mantener la topología será el resultado de seguir las conductas identitarias de grupo. Cuanto más rígida sea la estructura de red tendrá una identidad más definida y más difícil de cambiar. Las tecnologías de la información y de la comunicación serán las que garanticen la circulación de información y por ende el mantenimiento del vínculo. También las que posibilitarán los cambios.
Introducimos entonces el concepto de “red” propuesto por Urrutia mediante esta definición:
“Cualquier fenómeno que pueda ser conceptualizado como resultante de la interacción entre elementos primitivos del discurso (o análisis) puede representarse como una red entre esos elementos primitivos”.
El lenguaje puede entenderse como redes de palabras, los fenómenos biológicos se pueden analizar pensando en redes de proteínas, la ecología se entiende mejor como relaciones entre especies en forma de red.
Dinámica del aconformidad
Para[vi] Peyton Young en sus modelos de Dinámica de la conformidad, parte de la idea que los individuos obtienen un refuerzo social, un beneficio en términos de reconociendo grupal por el hecho de seguir un comportamiento socialmente aceptado dentro de su entorno cercano (en su cluster o subred). Éste es el mismo concepto desarrollado por Noelle-Neumann visto desde un punto de vista local y no represivo; si yo me comporto dentro de los parámetros “socialmente aceptados” obtengo beneficio; caso contrario, como dice Noelle-Neumann, la opinión pública me condena y puedo ser excluido, y sigue: “el comportamiento conformista engendra un proceso dinámico cuyo comportamiento depende de la estructura de la red” remarcando el aspecto espacial del modelo. Recordemos lo expresado en el capítulo La espiral de silencio en la cita a Wolf rescata que ante momentos de decisión donde debemos tomar una posición muchas veces priorizamos con quién estar y no nuestros propios criterios.
A Young le interesan más los resultados agregados y no las topologías concretas, precisamente porque su objetivo es ver como repercuten los comportamientos globales de las interacciones locales coincidiendo con Wolf cuando considera que los agentes toman sus decisiones en función del beneficio que les aportan y en base al “reconocimiento social” que les reporta hacerlo, explotando los beneficios que le da la estructura de red para esta operación.
Cabe destacar acá el trabajo realizado por un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de Rosario titulado “Las redes de diálogo como herramienta de cambio de las formas de “ver y actuar”: el caso de la localidad de Zavalla (pcia. de Santa Fe)”[vii]. Michael Chwe [viii]analiza cómo distintas topologías afectan los actores la red global. Y describe
“unos umbrales a partir de los cuales el entorno hace que sea rentable modificar el propio comportamiento. Como estos umbrales se definen a partir del entorno, las distintas formas de la red influyen en el comportamiento de los nodos.” Ver Anexo 3.
Modificar la topología en consecuencia dará más o menos posibilidades al grupo para que mute a partir de un umbral como se vio en el segundo escenario del ejemplo de los padres de la escuela.
“El umbral pasa a tener un significado completamente distinto[ix], pasa a ser un verdadero umbral de rebeldía que representa cuántos a mi alrededor tienen que actuar como a mí me gustaría actuar para que yo pueda sentirme socialmente aceptado dentro de mi cluster. Si entendemos que en el comportamiento de los nodos, lo influido por el entorno es su estrategia de propagación, tendremos un primer modelo de motivación y comportamiento informacional en red”, hay una correlación entre comportamiento informacional de red y opinión pública.
Lo que se transforma en las redes sociales es el discurso dominante que los actores tienen deseo de transmitir, abriendo o cerrando vínculos en función de la aceptabilidad dada por el entorno inmediato. Lo que se transmite en la opinión pública es el discurso que aportará mayor cohesión encerrando a la comunidad en su piel social
Esto termina de justificar la resolución del ejemplo planteado en este capítulo Lo que sucede es que los padres nunca pasan el umbral de rebeldía. Si la información que yo tengo de los otros padres y de su funcionamiento en grupo no es la suficiente para que yo pueda estar seguro que se puede franquear el nivel de rebeldía, preservo el estado anterior, conservo los estadios primitivos y me quedo en mi equilibrio, “me quedo en el molde”.
La masa crítica
Citando otro ejemplo concerniente a la manera de votar de los electores de la ciudad de Venado Tuerto, ciudad con aproximadamente 75.000 habitantes, que es a la vez es representativo de lo que sucede en muchas otras ciudades del interior del país; se puede corroborar fácilmente que los votantes venadenses siguen una pauta que podemos sintetizar de la siguiente manera. De los cerca de 35.000 votos positivos escrutados cada cuatro años para elegir intendente municipal, alrededor de un cincuenta por ciento corresponde al candidato ganador, los restantes se reparten entre los otros candidatos. Cuando surge un nuevo candidato, éste experimenta un crecimiento lineal hasta acumular alrededor de los 11.000 votos, un 30%.
Ese es un techo que sólo superan los que efectivamente resultan ganadores; los otros comienzan a declinar. El candidato ganador obtiene alrededor de un veinte por ciento de votos extra que son “los votos del ganador”, no son votos que el candidato ha venido acumulando durante su carrera en base a discursos, acuerdos y pactos, no son votos pactados discutidos, ganados por convicción sino que son un salto cuántico motivado por razones psico sociales y también sistémicas lo que lo hace triunfar.
El acuerdo deliberativo tiene un techo que solo es superado cuando el voto a ganador lo perfora.
David de Ugarte continua diciendo “Al tratarse de funciones discretas el resultado generado permite explicar la aparición de tipping points (punto a partir del cual cambia el comportamiento del grupo o sea muta, masa crítica, puntos de inflexión) coherentes con los resultados de Peyton-Chwe. Cambios en clusters aparentemente irrelevantes, acaban dando pie a transformaciones globales. Actitudes larvadas bajo los umbrales de aceptación social se van traduciendo en pequeñas modificaciones de la red hasta que súbitamente, al cruzarse el umbral se transforma el cluster entero y emerge un cambio en cadena que puede acabar modificando las correlaciones de fuerza del discurso social entre las distintas subredes. Si el discurso analizado es político y el sistema de toma decisiones democrático, el modelo nos explicará por ejemplo cómo pequeños cambios en grupos determinados o la aparición de nuevos grupos acaban generando cambios de mayorías sociales. Dicho de otro modo, cómo la influencia se transforma en poder (que es de lo que hablamos en redes).”
Lo que pinta de Ugarte es el mundo complejo donde las ecuaciones pierden la linealidad y sólo producen significados discretos a partir de una acumulación de estímulo capaz de producir significantes.
Si el comportamiento de la red depende de su topología, la difusión de la información a través de sus vínculos le dará a la información características locales. Entonces, cuanto más se propague la información por la red, más incidencia espacial tendrá. De allí que identidad social de la información está en relación directa con la forma de la red concordante con lo que dice Wolf referente a la espiral del silencio que es un modelo espacial.
Si ahora consideramos que la sostenibilidad de la red depende del equilibrio al que llegan los agentes luego de maximizar sus ganancias, a partir de los sucesivos juegos y tomas de ganancias proyectadas en el tiempo, lo que tendremos será la componente temporal de la información que no es otra cosa que el tiempo necesario para que la misma madure y pueda estabilizar la red.
Estamos entonces ante un sistema complejo informacional con dos componentes, uno topológico centrado en cada agente que le confiere espacialidad a la información, y otro temporal centrado en lo social que le confiere sinergia a la red . Por lo tanto la información que circula como opinión pública es compleja.
El caso del servicio de emergencia de Rosario
El servicio de emergencia de salud de la ciudad de Rosario es protagonista en la experiencia de atender la urgencia dentro de una villa de emergencia en esta ciudad. Originalmente esta tarea concitaba muchísimas dificultades entre robos y roturas de las ambulancias que acudían para atender la emergencia. Para entrar a estas comunidades tan cerradas, debían echar mano de la policía para que los acompañe, situación insostenible desde todo punto de vista, especialmente desde el médico.
Lo que se implementó con un éxito importante fue la mediación con los referentes de dichos barrios. En una primera etapa se trató de realizar una tarea de esclarecimiento sobre las ventajas que significaba una atención de la emergencia de una manera pacífica. En la siguiente se planteó la conveniencia de no usar el móvil policial como custodio de la ambulancia, poniendo así distancia territorial entre la policía y el barrio; para esto el servicio de guardia tuvo que aclarar muy bien que la razón de su presencia en el barrio era la urgencia de salud y que nada tenían que ver con la policía.
A medida que la confianza se establecía entre las partes se pudo mostrar también la conveniencia de un acceso más rápido al lugar de la urgencia, hecho que iba en directo beneficio del paciente en emergencia. Por último la mediación avanzó sobre posiciones negociadas que ya no sólo contemplaban la urgencia. Muchas de las llamadas al servicio eran cuestiones de salud que podían ser derivadas por canales tradicionales, desligándose de las llamadas que no requerían “urgencia” en la atención, por ejemplo podían ser derivados a centros periféricos de salud. Pero para que estos funcionen en lugares marginales se debían garantizar niveles mínimos de seguridad para que el personal los pudiera atender.
Los resultados son muy auspiciosos. Repasando el ejemplo vemos primero una tarea de esclarecimiento sobre posiciones de conveniencia de tener tales o cuales servicios en la villa. Luego de un reconocimiento de estas ventajas, se debía transitar por un período de afianzamiento de confianza entre las partes, donde la igualdad territorial entre el servicio de salud y el barrio estaría garantizada por el no acceso de la policía como custodia de la ambulancia. Por último, ya en un nivel de equilibrio de mayor confianza se pudieron negociar posiciones nunca antes pensadas: establecer dispensarios dentro de zonas totalmente inseguras y marginales. Todos ganan, el barrio puede tener atención de salud y el servicio cuenta con niveles de seguridad que hacen posible el desempeño de la tarea médica. Tal vez nuevas posiciones puedan alcanzarse en un futuro, pero éstas nunca podrán cristalizarse sin antes haber transitado este camino previo.
Ejemplos como este vemos a diario en una Argentina Oculta, las maestras desempeñan tareas titánicas de contención social que posibilitan impartir al menos un poco de conocimientos a sectores por demás postergados. Huertas comunitarias, talleres cooperativos, clubes del trueque, redes de lucha contra el HIV, empresas recuperadas son algunas de las soluciones prácticas que los argentinos encontramos a la crisis del 2001. Hoy muchas de aquellas formas de agremiación colectiva persisten morigerada la crisis. Lamentablemente olvidamos pronto metodologías de trabajos que nos dieron buenos resultados, algunas veces degradándolas socialmente, otras veces cooptándolas desde posiciones de poder, pero ninguna de estas formas de detracción ha podido cuestionar su eficacia.
La sociedad de la información
Las comunidades modernas sólo tendrán que hacer circular la información y comunicarse fluidamente en las diversas direcciones que la red permita. El límite es infinito y las posibilidades también. Es como si el fenómeno de la globalización descendiera al pago chico y fuera necesario desarrollar políticas y formar dirigentes que puedan atender las nuevas reglas de juego.
En este sentido es valiosa toda la investigación de Manuel Castells[x] referente a la trilogía La Era de la Información: La Sociedad Red, 1996; El poder de la identidad, 1997; Fin de Milenio, 1998. En ese trabajo y en otros más como La ciudad informacional, The New Global Economy in the Information Age, el autor analiza al mundo globalizado cruzado por la tecnología, al estado y su descentralización y sobre todo el paso del poder piramidal al poder en red. Sostiene que en la sociedad en red la identidad personal se define a partir de la conexión a una red, antes que por la pertenencia a una familia, clan, tribu o estado.
Al igual que Urrutia Elejalde, el autor recomienda el uso de las tecnologías de la información y de la comunicación TIC para transformar lo social y que el desarrollo tecnológico no es abstracto porque se produce en el pensamiento de las personas. Si éstas son importantes para el crecimiento de esta nueva sociedad informacional, es preciso desarrollar políticas tendientes a generar esos recursos humanos acordes a las nuevas necesidades.
Todo lo que las tecnologías de la comunicación e información pueden hacer es vincular dos puntos distantes, dos personas, dos comunidades; en realidad, dos o más partes que quieran o puedan vincularse. Como vimos la topología de la red social puede hacer dependiente a una comunidad de otra y por ende vulnerable, cambiando ese diseño se podrá cambiar la eficiencia de la misma.
Si consideramos al estado clásico como el administrador de la cosa pública, podemos desagregar ese estado en muchas partes acercándolo al ciudadano tanto como la tecnología nos lo permita. El municipio, en este sentido, es la porción del estado que está más próxima al ciudadano común por lo tanto podrá tener funciones que antes eran impensadas, –como la recaudación de los impuestos nacionales o provinciales– así como la resolución de problemas que conciernen a las personas –como por ejemplo, documentos, registros, estadísticas y todo aquello que el estado central pueda descentralizar–. Los ciudadanos, en lugar de concurrir a las grandes ciudades para cumplimentar trámites, podrán ser atendidos en su propia localidad. De esta forma, como ya está ocurriendo en otros ámbitos como en el bancario, la descentralización podrá acercar al ciudadano-usuario al estado-proveedor.
Las administraciones públicas también se verán transformadas con el tiempo en administraciones descentralizadas y ya no será necesaria la burocracia intermedia entre el ciudadano y el estado. Habrá que encontrar la fórmula para que el estado no sea vulnerable a posibles cuellos de botella o fallas técnicas en términos de su descentralización y que tampoco los diversos controles y lazos de realimentación no hagan del estado un aparato burocrático.
El equilibrio del equilibrio
El equilibrio de Nash ha sido la dinámica que adoptaron las naciones luego de la segunda guerra mundial como consecuencia de ésta y para que no sobrevenga una aniquilación mutua entre las naciones. Las armas, luego de Hiroshima y Nagasaki, no podían estar en manos de ningún general alucinado, tanto propio como ajeno. La guerra se había convertido en un juego demasiado peligroso como para arriesgar jugarlo hasta las últimas consecuencias, es por eso que el equilibrio debería prevalecer dentro de ese juego y es así como se instala la esencia de la globalización. Los mercados siguieron al juego de la guerra, la política vino después, y así comenzamos a aceptar las emergencias de esos juegos como soluciones complejas a problemas que entendían sobre temas como la guerra, la economía, la ideología, el terrorismo hasta el contenido de los textos de Wikipedia.
El estrechamiento de las libertades individuales, la libertad negativa de Isaiah Berlin, tratada en el capítulo De lo local a lo global, es el precio que debemos pagar por la inclusión social. El reconocimiento y la consideración del otro, más allá de cualquier categoría o diferencia, para su inclusión social dentro de un sistema democrático deberá pagar el costo del recorte de las libertades individuales “positivas” en favor de las libertades del grupo. Esto es rescatar la fraternidad
El otro camino ya ha sido probado. Durante doscientos años muchos crímenes de lesa humanidad se cometieron en nombre de “La Libertad”. Si esto significa volver ese tiempo para atrás y rescatar los principios republicanos por entonces acuñados creemos que el esfuerzo vale la pena. Recomponer la base fraternal de la república avasallada en pos de la libertad y de la igualdad, es nuestra primera tarea.
El equilibrio emergerá entonces luego de los primeros escarceos, luego de que los privilegiados se den cuenta que no es rentable vivir en un barrio cerrado rodeado de villas, la inclusión social a partir de la negociación es la única salida a las situaciones de tensión social como la que vivimos a fines del 2001. Construir una cadena de valor donde todos ganen será la forma de administrar justicia.
Bilateralidad-multilateralidad
“Mi libertad termina donde comienza la libertad del otro”. Cuántas veces hemos escuchado esta zoncera digna del manual de zonceras de Jauretche. Cuántas leyes se han dictado en función hacer más visible los límites de las libertades de las personas pero ninguna de éstas ha tenido la suficiente eficiencia como para que de una forma pacífica se limiten. Lo que pasa es que esos límites son siempre incierto, flexibles, son en realidad una interfase que existe ente el otro y yo. Tal vez el equilibrio de Nash aporte alguna solución al respecto. Sólo cabe decir que cuanto mayor sea el número de posiciones que haya dentro de ese esquema más democrático será el juego. Así un equilibrio unilateral no es equilibrio. Uno bipolar nos hará optar por sólo dos posibilidades de juego. Un equilibrio entre n participantes nos dará al menos n posibilidades de acción dentro de ese equilibrio.
Un equilibrio multilateral tal vez sea más difícil de conseguir pero será mucho más estable y menos traumático que uno bipolar. Y las restricciones de la libertad impuesta por el juego serán menores a medida que el número de jugadores crezca. Cuanto más polarizada sea la disputa más restrictora de las libertades individuales será, en cambio cuanto más amplio sea el juego más representativo de las voluntades de todos los jugadores será.
Y así tal vez estemos frente a un nuevo consenso democrático, aquel que provea de equilibrio y representación al grupo que lo integre y es desde allí desde donde nosotros queremos rescatar al equilibrio de Nash.
Referencias
[i] John Forbes Nash Jr., 1928, matemático. Recibió el Premio Nobel de Economía de 1994. En 1949, propuso el sistema de equilibrio de mercados vigente en la actualidad, rebatiendo las teorías de Adam Smith. En 1950, se doctora con la tesis “Juegos No-Cooperativos”, lo que desde entonces se llamó “el equilibrio de Nash”.
[ii] Adam Smith fue un economista y filósofo escocés (1723-1790) padre de la economía política.
[iii] Walter Graziano Licenciado en Economía, Universidad Nacional de Buenos Aires nacido en 1960 “Y Hitler ganó la guerra”.
[iv] Referente al término ganancia se podrá discutir ya que muchos autores creen que hay situaciones en las que no se juega en función de la ganancia. En eso radica el problema, en determinar individualmente las situaciones gananciosas para cada participante.
[v] Maffía, Diana, Búsquedas de sentido para una nueva política en Contrato Moral, Paidos, 2005.
[vi] Peyton Young citado por el analista de redes sociales David de Ugarte en Bitácoras de Indias.
[vii] Rosenstein, Susana; Primolini, Carlos; Pasquale, Adhemar; Giubileo, Graciela; Cosolito, Patricia Facultad de Ciencias Agrarias. UNR.
http://www.fcagr.unr.edu.ar/Investigacion/revista/rev5/4.htm
[viii] Michael Chwe Ph.D.,en economía, Northwestern University, Evanston, Illinois, 1992.
[ix] David de Ugarte, op citada.
[x] Manuel Castells (1942) catedrático de Sociología y Urbanismo en la Universidad de California, Berkeley, director en la Universidad Oberta de Catalunya.
8. Rescatando al concepto de fraternidad Septiembre 15, 2008
Posted by Carlos Boyle in Uncategorized.1 comment so far
Vi la sociedad partida en dos: los que nada poseían,
unidos en una común codicia;
quienes poseían algo, en una angustia común.
Se acabaron los lazos, se acabaron las simpatías
entre las dos clases: imperaba por doquier la idea
de una lucha inevitable e inmediata
Alexis Tocqueville- Souveniers,
Citado por Antoni Doménech
Extracto
En este capítulo se rescata una de las tres divisas de la revolución francesa como valor intrínseco de la república en la tradición de los países iberoamericanos.
Reformulando la república
En los otros capítulos que componen este segundo movimiento, se ha intentado dar una idea de las posibilidades que tiene la concepción clásica de asociatividad republicana (entendida como lo procomún) en el marco de la globalización. En éste pretendemos reformular las bases de lo que consideramos debería ser una respública moderna.
Aquella frase pronunciada en los discursos de campaña por el entonces candidato a presidente Raúl Alfonsín, donde proclamaba hasta el hartazgo que “con la democracia se come, se cura y se educa“, hoy debería entrar en la recicladora de consignas gastadas, ya que una democracia por sí sola no garantiza ninguno de esos tres derechos. Debieran ser las instituciones de la república, como el estado, las encargadas de facilitarlos, y sólo recién en el caso que estuviesen garantizados; recién allí habrían de estar sentadas las bases para que emerja una democracia; como una consecuencia de haber constituido previamente ciudadanía, nunca antes.
¿Acaso alguna ley o decreto ha podido acabar con el hambre, la exclusión social, la falta de salud, la falta de seguridad o la falta de educación? Mientras persistan el hambre, la enfermedad o la desigualdad social sólo tendremos un espejismo democrático como el que recuperamos hasta ahora. Mucha agua ha pasado desde aquellos discursos, sin embargo la deuda social persiste, debería ser nuestro compromiso ciudadano terminar con ella, pero sin un repaso y revisión de las viejas consignas radicales, peronistas o de la ideología que fueren, seguiremos repitiendo errores del pasado y las viejas deudas sociales no podrán ser honradas.
Debemos considerar el hecho de que la democracia no se garantiza con discursos retóricos ya que es un emergente, una consecuencia de la organización que se dan los ciudadanos de una república recién cuando se erigen como tales. Las normas del derecho contribuyen a su fortalecimiento pero nunca le han sido preexistentes. Pobres ha habido siempre, como enfermos, y analfabetos, la ley por sí sola no ha podido con esas miserias, tampoco han podido los gobiernos. Hace falta algo más.
La historia de las revoluciones que intentaron reformular la república es muy larga y en general se ha caracterizado por la impronta de sus revolucionarios. Ya sea por las divisiones o por apartarse de las consignas originales de la revolución, tarde o temprano han terminado desertando. Establecido el nuevo régimen, lo que habría de venir ya no estaría tan claro como lo que se pretendía cambiar. Es por eso que esas revueltas en general terminaban con divisiones o divergencias entre la dirigencia y el pueblo llano que prefería ofrecer resistencia a acompañar los procesos revolucionarios ulteriores. El “hombre nuevo” prometido que habría de surgir de la revolución no era tal y ya conformes con los cambios dados, aunque mínimos, gran parte de ellos preferían volver a un estado de paz duradera, desertando así definitivamente de la revolución.
Es por eso que las ideas revolucionarias siempre se han visto recortadas por su propia dinámica, sobre todo por la adecuación del pueblo llano a los nuevos status impuestos. Establecida la revolución lo que sobrevendría serían las rencillas internas y con ellas la violencia, muchas veces extrema. No existe un pueblo lo suficientemente revolucionario como para permanecer en el cambio permanente. Satisfechas las necesidades en la pirámide de Maslow[1] que se pretendían conseguir o restituir, causa del desequilibrio y motor de la revolución, devendrá la paz y con él un nuevo equilibrio. En principio parecería poco consistente plantear un nuevo orden democrático a partir de revoluciones, ideales, utopías y religiones en pleno siglo XXI.
Rescatando la fraternidad
Pasadas de moda las premisas románticas que fueron divisas en las revoluciones del siglo XIX se hace imprescindible entonces dar una revolución copernicana para estudiar los procesos que fueron los causantes de la caducidad de las mismas y al analizarlos nos encontraremos con que la más olvidada, la dejada de lado ha sido la de “la fraternidad”.
Como se verá ésta será la base de una nueva construcción republicana sostenida sobre la interacción vincular comunicativa entre los ciudadanos que solo se puede dar allí donde existen el reconocimiento y la confianza entre éstos, donde son válidos los preceptos de la fraternidad.
La fraternidad ha de proveer el espacio público donde habrán de llevarse a cabo los procesos democráticos modernos. Para ello se deberán dejar de lado las pretensiones universalistas o expansionistas para concentrarse en las posibilidades de lo local. La globalización en este sentido borra todas las fronteras difuminando los límites y con ellos las posibilidades de la construcción de una estructura democrática estable y duradera. ¿En qué lugar sino donde sentimos reconocimiento y gozamos de confianza mutua podría darse el proceso democrático? Ese “reconocimiento y confianza” lo aporta solamente la fraternidad y es desde allí desde donde la rescatamos, como basamento de dichos procesos.
Es en este sentido que la opinión pública que circula por dentro del espacio fraterno son temas en común. De esta manera la contención social y la estabilidad que provee el poseer temas y espacios comunes y además poder compartirlos, hace que sea posible tanto la legitimidad del poder que surge desde esa agremiación primitiva, como la posibilidad de sostenerla en el tiempo y con esto último, la posibilidad de que una genuina representación del pueblo se refleje en las estructuras democráticas.
¿Pero qué es la Fraternidad?
Definición de fraternidad
Etimológicamente fraternidad procede del término latino “frater” – hermano = hermandad recíproca. “Unión y buena correspondencia entre hermanos o entre los que se tratan como tales”
Tema costoso para la sociedad latinoamericana si los hay, el de la fraternidad.
Un mismo término que como tantos otros, posee diversas ópticas desde donde se lo puede analizar:
- Desde la psicología se la ve como vínculo residual luego de destituido el padre de su sitial de poder.
- Desde la sociología como el primer ligazón social.
- Desde la filosofía como la herramienta fundacional donde se desarrollará la actividad político social de un pueblo.
- Desde lo político como pilar fundacional de la república.
- Desde lo religioso donde todos somos hijos de Dios.
- Desde lo cultural como el elemento comunicacional por excelencia.
- Desde lo económico donde se la considera como la base de confianza para una economía posible.
- Desde la ética como la escala de valores comunes a un colectivo.
- Desde lo biológico compartiendo el código genético con los progenitores.
- Desde lo lúdico como conciencia de equipo.
- Desde lo sistémico como refuerzo social.
- Desde lo simbólico como sociedad oculta.
- Desde los ideales revolucionarios, como el rechazo a toda forma de paternidad, esclavitud, dependencia o sometimiento en los idearios jacobinos de la revolución francesa.
Todas valoraciones positivas.
Desde estas y desde otras tantas miradas se puede analizar el concepto de fraternidad. A partir de ellas podemos sacar elementos comunes y aproximarnos a una primera definición:
“Fraternidad es el emergente que surge a partir de que dos o más agentes ganan reconocimiento y confianza mutuo mediante una interacción comunicativa sustentable en el tiempo y que los constituye en identidades complejas.”
La Academia de la Lengua Española acepta como definición de fraternidad recién en 1999 a la: Amistad o afecto entre hermanos o entre quienes se tratan como tales. De esta forma de agremiación devendrán las características identitarias del grupo y de sus integrantes, constituidas desde la base hacia arriba que lo legitimita como tal.
Luego de la introducción a este concepto tan valioso al género humano nos hacemos las primeras preguntas que servirán de disparador para este capítulo:
¿Cómo, siendo la fraternidad un concepto tan caro al ser humano, es que a la hora de actuar en general no se la tenga en consideración? ¿Cómo actúan los individualismos dentro de una comunidad fraterna? ¿Es la fraternidad una conducta racional volitiva humana, divina o es algo sistémico?
La visión de José Hernández
Preveía José Hernández, aún antes de editarlo, el éxito de su segundo libro y la continuación del primero: “La vuelta de Martín Fierro”. “Un libro destinado a despertar la inteligencia y el amor a la lectura en una población casi primitiva, a servir de provechoso recreo, después de las fatigosas tareas, a millares de personas que jamás han leído]… [ a fin de que el libro se identifique con ellos de una manera tan estrecha e íntima, que su lectura no sea sino una continuación natural de su existencia. Sólo así pasan sin violencia del trabajo al libro; y sólo así, esa lectura puede serles amena, interesante y útil”.
En esta cita de la introducción del segundo libro el autor manifiesta que ha realizado un importante esfuerzo comunicacional buscando todas las herramientas a su alcance a fin de que su mensaje llegue al público predestinado, el hombre de campo. Luego de haber tenido las primeras devoluciones de su primer libro, un ojo del autor ahora también está atento al lector de la ciudad. Trata de que el lector se meta dentro del relato formando parte de él y creemos que lo consigue.
Recordemos que en épocas de Hernández los territorios no se encontraban unidos entre sí; entre ciudad y ciudad existían vastas extensiones de campo donde habitaba o dominaban los pueblos originarios. Los “pajueranos” eran los que venían de pa´ juera de la ciudad, los que vivían con los indios o solos en el medio de la pampa. Precisamente en ese contexto, especialmente en el territorio de la provincia de Buenos Aires es donde de esboza la metáfora de “el gaucho”, un figura extraña a la ciudad, entre ignorante, sonso y bruto. El propio contacto con esa realidad marginal más allá de la frontera, marca profundamente, en Hernández persona, el sentido de su grito desesperado de Unidad Fraterna.
Hernández es uno de los primeros cronistas de la frontera, ese territorio oscuro de nuestro país en su etapa de unificación. La frontera es una línea difusa que marca inclusiones y exclusiones, adentros y afueras, padentranos y pajueranos, ciudadanos y marginales, civilización y barbarie. Aquellos excluidos de la civilización eran los que habitaban más allá de esos territorios. Indios, negros, viajeros, algunos inmigrantes, gauchos y partidas militares eran sus transeúntes. Una tierra amorfa dominada por lo que Sarmiento, siguiendo una tradición europea, llama “barbarie”. Allí también iban a parar las lacras de la ciudad: los excluidos, los prófugos y los marginales. Algunos optaban por cruzar la línea, a veces escapando, otras para hacer más soportable una vida miserable y así se internaban en el “desierto”.
Dice Marisa Moyano[2]en su trabajo “Escritura, frontera y territorialización en la construcción de la nación”: “Configurar el cuerpo de la patria, su historia y sus trazos definitorios para hacer del espacio un territorio, y de éste una Nación, implicará incursionar en la frontera con la “barbarie”: la zona que une y separa a la vez el mundo conocido del desconocido, lo perfilado de lo amorfo, el “yo” del “otro”, la identidad de la diferencia; la zona donde se tocan y trafican las dimensiones del presente y del pasado, de un espacio sin marca, de una naturaleza sin saber, de un territorio sin propiedad, de monstruosas otredades sin asimilar que los habitan y transitan. Así en los textos escritos en la Argentina desde la independencia hasta que se concrete la modernización del estado en 1880 (en donde incluimos a los de Hernández), el territorio fronterizo emerge como un espacio donde entran en juego los conflictos centrales en el proceso de constitución de la Nación: la lucha entre “civilización“y “barbarie”, la tensión entre cultura y naturaleza, el pasado y el futuro. Por eso la letra, en su capacidad de nombrar, describir y construir la realidad, será la primer arma puesta en juego, la primera exploración en la lucha por exorcizar la barbarie. Porque para estas elites letradas, “territorializar” será “civilizar”, y “civilizar” construir la Nación”.
En el capítulo De lo local a lo global se trata al territorio como contrafigura de la globalización.
Afirma que el proceso discursivo era una “operación ideológica de invención social del espacio y las fronteras, como mecanismo previo al plan político de apropiación material del espacio en el proceso de conformación del territorio de un Estado Nacional”. Dice que la avanzada discursiva” prepara el proceso de apropiación efectiva del espacio y de configuración del mapa político real del Estado.]…[Ese procedimiento territorializador, en el proceso de inventar un espacio nacional, define sus límites y explora sus fronteras para exorcizar la barbarie y apropiarse discursivamente de ese cuerpo. Una estrategia eficaz que configuró y legitimó ese procedimiento fue la utilización de lo que Navarro Floria denomina metáfora del desierto, como un doble movimiento discursivo que consistía primero en operar conceptualmente un “vaciamiento del desierto” – a partir de las textualizaciones que lo configuraron como imagen de la negatividad y de la nada absoluta, de espacio sin límite ni propiedad, pura “naturaleza bárbara”- para procesarlo después, en un segundo movimiento, como espacio potencialmente productivo para la mano de hombres civilizados. Con ello se produce la apropiación discursiva del espacio que precede a la apropiación política posterior”.
Civilización y barbarie
Todo encaja en la opción binaria de inclusiones exclusiones como en la lógica sarmientina de civilización –barbarie.
Con el concepto de bárbaro también aflora la idea del extranjero, del que no conoce el idioma, del que no es cristiano, que no comparte los preceptos del culto, ser un bárbaro automáticamente margina.
Era difícil imaginar una frontera entonces; al porteño todavía hoy le resulta difícil entender lo que es “el interior”. Por lo tanto entender la conformación de la pampa del siglo XIX resultará una tarea más ardua aún. Todo lo que estaba fuera de la ciudad (especialmente Buenos Aires) era el desierto. Resabios de esa tradición subsisten hasta hoy, se llama el “interior”, o “la provincia”, a todo lo que no es Buenos Aires (área metropolitana), sin discriminar de qué lugar de nuestro basto territorio es la persona con la que se habla. Resabios de barbarie se nos sigue endilgando a los de este lado del país. Para un porteño decir que uno es de Venado Tuerto significa que uno es de Santa Fe y cuando se refieren a nuestro territorio lo hacen por ejemplo de esta manera:- ¿Cuando te volvés para Santa Fe? -, cuando en nuestra provincia la ciudad de Santa Fe- referencia- nos queda a la misma distancia que Buenos Aires pero en sentido contrario.
Para movilizarse dentro de nuestro país por entonces, por ejemplo para ir de Buenos Aires a Córdoba, había que transitar por la frontera y no por una sino varias, en un discontinuo entre civilización, desierto-barbarie, civilización, desierto-barbarie, hasta llegar por fin a la civilización nuevamente. Si bien ahora existe ese continuo entre ciudad y ciudad, mediante el vínculo de caminos, alambrados, postes de electricidad, la idea de unidad territorial se desdibuja al momento de hablar de temas sociales.
Refiere Moyano que la “metáfora del desierto” como estrategia territorializadora
“se articuló sobre la idea de vacío: de nada, de pura negatividad, de espacio de tránsito y de tierra de nadie, espacio en blanco que el cuerpo de la patria no puede precisar como línea de continuidad civilizada. Como tal, ese vacío representaba un desafío que el Estado debía asumir, porque crear el mapa significaba crear la Nación.”[…] “La nada y el vacío, lo inmodificable, son las formas que ese espacio asume en el marco heredado del saber europeo configurado en las textualidades del recorrido, la descripción y el viaje en procura de marcar y nominar para acumular conocimiento que articule de algún modo una apropiación territorial sobre esos espacios”. (en definitiva como relato lineal[3])[…] “Tras la metáfora del desierto lo que se oculta en realidad es una frontera interna en el proceso de constitución del Estado y la nación”, (que en nuestro país aún persisten hasta hoy ),”que se perfila como una muestra de la asimetría estructural entre una sociedad y un orden estatal que pretende proyectarse frente a una otredad radical, la de la población gaucha excluida de ese proyecto y la idea de sociedad aborigen no reconocida como tal, que como no pueden instituir un orden cultural y jurídico reconocible desde la perspectiva civilizada no existen sino como obstáculo y rémora de la amorfa barbarie…”.
El desierto no estaba vacío: lo habitaban gauchos, indios, cautivas, nómades, esclavos indios y españoles, comerciantes y viajeros. Cita a Sorondo Ovando quien dice que el desierto también puede entenderse como un lugar por donde no circulan los mensajes, como un lugar vacío de mensajes, interpretación ésta en concordancia con el concepto de “sociedad de la información”. Un espacio incomunicado.
No es el caso de la pampa del siglo XIX ya que por el transcurrían y habitaban sociedades dispares sí, pero civilizaciones al fin, que en definitiva sí establecían vínculos con el “mundo civilizado”.
El problema de la integración de los pueblos originarios
El problema de la integración y el vínculo conflictivo con el indio está pintado en este pedazo de historia local reflejada por el historiador venadense José E. Favoretto a la que titula ”Un indio entre civilizados” y dice así: “
Don Martín Urteaga por 1885 tenía en su casa particular frente a la plaza (hoy Plaza San Martín de nuestra localidad y plaza central de Venado Tuerto de esa época). El salvaje de piel dura, que no hablaba, (no dice no hablaba nuestra lengua, simplemente dice no hablaba), solo sonreía, dormitaba bajo unos fardos de pasto y se lo solía obligar a cubrir su cuerpo con ropa para no permitir calamidades, (es de suponer que la tarea de alfabetización la llevaba a cabo alguna maestra que eran mujeres de la sociedad). Se lo tuvo maniatado un breve tiempo y observando que su comportamiento hosco no abría perspectivas civilizadas se lo dio de baja, ultimándolo”.
Como a un perro o a un zorro al pobre indio se lo trata de domesticar, pero al no poderle transmitir los mínimos conocimientos de urbanismo, se lo mata afirmando lo expuesto en la tesis de Moyano.
El desierto era el territorio del indio, del bárbaro, de la brutalidad y del salvajismo del aborigen que no poseía tradición civilizada ni aceptaba ley. El mismo Martín Fierro comenta lo que siente y lo que deja al internarse en el desierto:
425
Irse a cruzar el desierto
lo mesmo que un forajido,
dejando aquí en el olvido,
como dejamos nosotros,
su mujer en brazos de otro
y sus hijitos perdidos.¡
sobre el indio (83 y 488):
83
Hace trotiadas tremendas
desde el fondo del desierto;
ansí llega medio muerto
de hambre, de sé y de fatiga;
pero el indio es una hormiga
que día y noche está despierto.
y
488
Odia de muerte al cristiano,
hace guerra sin cuartel;
para matar es sin yel,
es fiero de condición;
no golpia la compasión
en el pecho del infiel.
y sobre vivir en el desierto
La línea que marcaba la marginalidad, la frontera es lo que en conceptos de la socióloga alemana Noelle-Neumann, ampliamente citada en este trabajo, es el “aislamiento como castigo”. Qué persona civilizada desearía vivir en el aislamiento o la marginalidad, sólo los locos o excluidos o marginales. Martín Fierro es quién no ha podido mantenerse integrado, con su ética y su canto, opta por romper su guitarra contra el suelo e insertarse en el silencio. Romper con la espiral y recorrerla en sentido inverso, en una carrera desesperada centrífuga que lo expulsará definitivamente de esta sociedad. Una versión telúrica de Thelma & Louise (1991), la película de Ridley Scott que a diferencia de éstas que escapan a ningún lado en una carrera hacia la destrucción total, la de Fierro es un continuo entrar y salir.
El corsi e ricorsi de Fierro es un intento desesperado por volver, por pertenecer. Al final la muerte de su amigo Cruz y el episodio con la cautiva lo hacen decidirse.”Me voy”, le dije, (a la cautiva). “Ande quiera, aunque me agarre el Gobierno, pues, infierno por infierno prefiero el de la frontera”. Es tanta la necesidad y el deseo por retornar que termina cambiándose el nombre para no ser reconocido.
En el ensayo de Julio Mafud, “Contenido social del Martín Fierro”, sobre el libro de Hernández resalta la imposibilidad de Fierro de escapar al destino. El destino esta omnipresente en el poema y en ningún pasaje del mismo el gaucho intenta retar al destino. La desesperanza es tal que desdibuja el tiempo y sólo lo ancla a la vida la melancolía y el recuerdo. La ausencia total de “esperanza”, de ideal, de sentido, en ese personaje rústico hace contar la historia en un presente continuo, en una inmediatez que va llevando a Fierro por distintas situaciones y territorios de su silencio y soledad. Tal vez hacia el final de la historia cuando se reencuentra con sus hijos haya una pincelada de humanidad dentro del personaje, que así y todo no durará por mucho tiempo. Luego del reencuentro con los hijos cada uno volverán en busca de su propio destino.
Hernández un hombre mas allá de la letras
Además del gran valor literario de la que, a juzgar de muchos, es la mayor obra de la literatura Argentina, Hernández trata de trasmitir de manera única y realmente asombrosa los valores esenciales para la organización y construcción política y social de nuestro país. Contemporáneo de Esteban Echeverría y de Juan Bautista Alberdi muchas veces su figura no tiene la ascendencia desde lo político en la unificación de la nueva república que estos últimos, rescatar a Hernández desde ese lugar olvidándonos por un momento del poeta, es una tarea que todo argentino se debe se proponer. ¿Era un poeta antes que un político, o el poeta devino de una necesidad de comunicación de su mensaje político? Un lenguaje.
Hay una vinculación entre el concepto de fraternidad y el ideal fraterno de la masonería. Tal vez Hernández tome a la fraternidad de los ideales de la revolución francesa donde los jacobinos tuvieron una ascendencia importante. La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones lo cuenta entre sus miembros lo mismo que a Echeverría.
¿Por qué recurre a esta forma literaria como vehículo de su mensaje? ¿Porque necesita llegar a “un público lo más vasto posible” como lo dice explícitamente? ¿Y por qué inteligentemente vislumbraba que esa unión e inclusión del pueblo argentino iba a ser una tarea difícil y traumática?
El recurso de apelar a la hermandad de los argentinos en un lenguaje sencillo profundo y efectivo responde a la necesidad de integrar como ciudadanos de la nueva nación a un pueblo de origen muy diverso y entre los que estaba el gaucho. No recurre como otros autores de la literatura gauchesca que se circunscriben al relato de imágenes pictóricas o descripción del paisaje desde una posición de observador. Hernández se mete dentro del gaucho que crea, como un gaucho más, y relata desde esa posición su vida, al menos en el primer libro, y denuncia cómo la sociedad de la ciudad no lo considera como par, lo excluye y lo utiliza con fines político-económicos en su propio beneficio. Estamos en deuda con Hernández, aún hoy no hemos podido integrarnos totalmente como colectivo y como nación.
Ezequiel Martínez Estrada[4]en su libro Muerte y transfiguración de Martín Fierro critica a Hernández por la postura que adopta al escribir el segundo libro, “La vuelta de Martín Fierro”. El advierte que José Hernández deja de alguna manera el estilo que utiliza en el primer libro cuando escribe el segundo, cree que en éste último transfigura su propio estilo yendo en desmedro de la obra en general. Para Martínez Estrada el poema termina con los versos donde Fierro y Cruz rompen con la civilización y se adentran en el desierto, versos que figuran al final de la primera parte. Desertan de lo social y se automarginan.
388
En este punto el cantor
buscó un porrón pa consuelo,
echó un trago como un cielo,
dando fin a su argumento;
y de un golpe el instrumento
lo hizo astillas contra el suelo.389
Ruempo, dijo, la guitarra,
pa no volverme a tentar;
ninguno la ha de tocar,
por siguro tengaló;
pues naides ha de cantar
cuando este gaucho cantó.
Martínez Estrada cree que durante el lapso que transcurre entre la publicación del primer libro y la escritura del segundo (1872-1879) algo en Hernández ha cambiado, ya sea por vanidad, por transigencia o por presión. El crítico encuentra que el lenguaje utilizado en el segundo libro es complaciente con el poder, conciliador, y demasiado contemporizador. Es discutible esta postura, ya que es una consecuencia natural en un hombre político como Hernández que luego de haber provocado una reacción movilizadora tan importante como la que obtuvo con el público lector del primer libro, con el segundo es hora de tenderle una planchada al pobre Fierro para reconciliarlo con los suyos y al fin repatriarlo.
Martínez Estrada ensaya todo un corpus sobre el segundo libro, su necesidad de ser, el cambio del discurso de Hernández: del cantor y activo denunciador del primer libro al relator descriptivo del segundo. Lo acusa de haber dejado su propio estilo denunciador y reivindicador en desmedro de la obra. Creemos como Martínez Estrada, cosa que él mismo vislumbra con el epílogo de la segunda edición realizada diez años después de la primera, que algo se juega en la frontera. Y esto es verdad, con los estudios de frontera y del desierto en la literatura como el trabajo citado de Marisa Moyano, muy posteriores a las críticas de Martínez Estrada, se develan los fines últimos de los intelectuales fundadores de nuestras letras. La frontera era necesaria para demarcar el límite difuso de las inclusiones y, las exclusiones y a partir de ellos constituir una identidad nacional.
Hernández por el final del primer libro somete a Martín Fierro al autoexilio y en el segundo le es preciso repatriarlo de alguna forma. La denuncia es hacia la sociedad “civilizada” que lo ha marginado, pero a su vez, y esto es lo que molesta a Martínez Estrada, el gaucho debe hacer algunas concesiones para poder volver a su núcleo de civilización, la sociedad cristiana. Esta “Muerte y transfiguración de Martín Fierro” que cambia definitivamente al gaucho y es justamente lo que posibilita repatriarlo. Es el espanto que le provoca el episodio de “la cautiva”, es el vacío que le provoca la muerte de Cruz, es su absoluta soledad, la soledad de la nada del desierto – también en el sentido de desvinculación- lo que promueve la pérdida de sentido y su consecuente transigencia.
La libertar positiva, la libertad romántica del gaucho matrero debía dejarse de lado para constituir la “nación civilizada”. No cabía otra alternativa para Hernández que repatriarlo reconociéndolo como par cristiano en una situación intermedia dentro de su proyecto de constitución de un Estado Nacional, debía adoptar alguna forma de transigencia con la vida civilizada Este es el principio fraterno que consiste en ceder algunas libertades individuales en favor de integración social, a la vez la sociedad debía reconocerlo como par y cambiar su postura hostil hacia él para poder digerirlo como un “civilizado” más. Esta doble función del poema demarca una línea divisoria con el indio. En el reparto el indio debía quedar afuera. Martínez Estrada, uno de los mayores estudiosos de la obra y de la vida de Hernández, denota el odio del último hacia los indios. La frontera política que marca Hernández con el Martín Fierro es doble, incorpora al gaucho como par y condena al indio como bárbaro. Necesita del indio para establecer la diferencia con el gaucho y esta diferencia en la identidad del gaucho es su creencia cristiana.
Los hermanos
La estrofa de los hermanos (1160) es una de las más representativas de la intención que nos presenta un Hernández reconocido, adulto y contemporizador de un país próximo a su unificación definitiva en “La vuelta del Martín Fierro” también una de las más recordadas.
(1160)
Los hermanos sean unidos
Porque esa es la ley primera
Tengan unión verdadera
En cualquier tiempo que sea
Porque, si entre ellos pelean,
Los devoran los de ajuera.
Tomaremos esa estrofa como base de este capítulo desde la óptica de Hernández sobre la hermandad. Analizaremos lexia[v]por lexia su significado
Lexia 1 “Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera”
La lexia nos indica que la hermandad proviene de una ley anterior, fundacional, constitucional, arcaica. El concepto de unidad deviene como una consecuencia del acatamiento a esa ley fundacional. La unidad se constituye entonces, en cumplimiento con esa ley primera. Podrá haber unión sin hermandad pero no hermandad sin unión.
Lexia 2 “Tengan unión verdadera”
En esta lexia Hernández reafirma el concepto de unidad estableciendo, como una categoría calificativa de la misa. La unión deberá ser genuina, con sentido de verdad, pura, impoluta, desprovista de toda suspicacia, amplia, generosa, sin terceras intenciones, mezquindades, jerarquías, revanchismos, provechos, o cualquier otra acción o hecho que le pudiere quitar veracidad.
Lexia 3 “En cualquier tiempo que sea”
El concepto de “ley primera” ahora es extendido a la dimensión del tiempo. Esa ley deberá regir durante toda la flecha del tiempo, desde sus orígenes hasta el fin de los tiempos. La unidad de los hermanos deberá mantenerse siempre en todo momento y en todo lugar.
Lexia 4 “Porque, si entre ellos pelean,”
A esta lexia, Hernández la usa como contrafigura de la primera. La pelea como foco de conflicto, como posibilidad de desunión latente, como violación a “ley primaria”. La pelea entre “ellos” es una pelea interna, doméstica. El “ellos” denota a “los hermanos”, indica el contrasentido de la pelea entre hermanos. “Ellos” establece la contradicción pelea-hermanos. El “ellos” refuerza la “unión verdadera” entre los hermanos (pares, iguales) de la segunda lexia, constituyéndolos en una verdadera hermandad. Las consecuencias de la violación a esa ley se verán en la lexia 5.
Lexia 5 “los devoran”
Aquí Hernández explicita la consecuencia de la violación a la “ley primera”. El ser “devorados“ no sólo indica desintegración, significa ser desaparecido, absorbido por el otro dentro del otro. Significa no existir más, como unidad ni como grupo colectivo para pasar a ser el cuerpo de otro. Ser fagocitado. Este significado de devorar, nos lleva al “aislamiento como castigo” de Noelle-Neumann ampliamente tratado en este trabajo. El devorado, no sólo está aislado, está en silencio, desterrado y anulado, el devorado está fagocitado por el afuera (lexia 6), lo temido, lo extraño. Es devorado por el desierto.
Lexia 6 “los de ajuera”
Esta última lexia se señala quienes son los encargados de reprimir la violación a la ley primera, lexia 4 que se castiga en la lexia 5 y aquí es ejecutada por un sujeto bien definido “los de ajuera” (la barbarie) que indica quienes ejecutarán el escarmiento por haber roto la unión. Quienes los devorarán, los fagocitarán, quienes los harán desaparecer (lexia 5). La categoría “de ajuera” y de adentro denota un contorno perfectamente definido. La hermandad se establece como diferencia con los “de ajuera” que amenazan permanente con devorar, desaparecer.
Hay que denotar que la fraternidad nace en base a la paridad de los de adentro en diferencia con los de afuera; si no existieran los de afuera, no habría diferencia, por lo tanto no hay paridad. Los “de ajuera” como se dijo en el comentario de la lexia 5 también denota el destierro, el entorno, el desierto y por ende el aislamiento de la hermandad, de lo familiar, del hogar. “Infierno por infierno prefiero el de la frontera”. Aquí también se marca lo que señala Moyano: El refuerzo identitario del grupo de los de adentro y de los de afuera como nosotros y los otros, lo que refrenda un sentido de pertenencia.
La frontera
Trasgresión de frontera, cruzar el límite de lo permitido, desintegración. La historia de la pelea entre hermanos se hace carne en la figura de Hernández ya que toda su vida sufre el padecimiento de las desavenencias de un vínculo duradero. El matrimonio de sus padres estaba formado por simpatizantes de las dos corrientes antagónicas del momento, el padre provenía de familia federal y la madre de familia unitaria La niñez del poeta está jalonada por el desarraigo, el trauma de la pérdida, el desgarramiento afectivo y la violencia de esos años provocados por las luchas políticas. Va a vivir con su padre, al que lo une un gran afecto luego de la muerte de su madre, al campo, pero más tarde en su juventud temprana toma partido por los unitarios, lo que provoca una ruptura familiar definitoria con su padre y toda la familia paterna. Participa de las batallas Caseros y Pavón para luego retirarse del ejército para ingresar al territorio de las letras como periodista, pero a la lucha política nunca la abandona.
La alternativa que Hernández ve para el país en los años de 1870 es crítica (1872 “El gaucho Martín Fierro” 1879 “La vuelta de Martín Fierro”) ya que el contexto político social del momento hacía que pese a tener constitución nacional y haberse librado la batalla de Pavón, la integración de la nación todavía estaba en ciernes. Buenos Aires recién se incorporaría plenamente al conjunto de las provincias años mas tarde. Por lo tanto era necesario actuar en ese preciso momento desde la intelectualidad con un discurso pacifista y contemporizador para armar una andamiaje que posibilite la integración definitiva de La Argentina como nación y al gaucho como conciudadano, hecho que no ocurre hasta mucho después con la constitución de la Aduana Nacional, la ley de registro civil y del Ejército Argentino.
Sin duda su vinculación con logias políticas e ideas contemporáneas, especialmente las de Esteban Echeverría con su Dogma Socialista y desde otra óptica, pero con el mismo sentimiento, las de Juan Bautista Alberdi con sus Bases ponían en evidencia la ascendencia de esos hombres con los principios de la Revolución Francesa y las divisas de Libertad, Igualdad y Fraternidad. También por esos años se comienzan a suceder las corrientes inmigratorias que no cesarán hasta entrado el siglo XX, lo que alerta sobre una posible pérdida de identidad. Hernández no sólo ha sido un buen escritor sino que además fue una de las mentes más brillantes del siglo XIX. Su compromiso político y sobre todo su sagacidad para advertir de los problemas aún antes de que sucediesen, si bien no tan conocido como su obra literaria, tuvieron una ascendencia meridiana dentro de la intelectualidad. El grito de José Hernández es un grito desesperado a la unión fraterna. En su cuerpo están los registros de la historia violenta de la joven Argentina del siglo XIX, es por eso que su llamado a la “unión nacional” es imperioso. Su visión estratégica de los años ‘70 y ‘80 avizora los problemas que vendrán y es por eso que apela a ese discurso trágico pero a su vez efectivo y contemporizador.
Tenemos referencia de una carta que escribe Arturo Jauretche dirigida a Jordán Bruno Genta donde dice: “Para ustedes, la Patria se terminó en Caseros; para nosotros, todavía está por hacerse.” Esta noción de patria como ideal, como lo que está por venir, de nación por cosntruir persiste fuertemente todavía hoy en el pensamiento nacional argentino como el peronismo.
Una mirada revolucionaria
Esteban Echeverría en su texto Dogma Socialista habla sobre fraternidad como pilar de la democracia. Es curioso que pese a la vinculación que existía entre Juan Bautista Alberdi, Esteba Echeverría y Hernández la divisa de fraternidad no se haya colado en el texto de nuestra constitución. Dice Antoni Domènech[vi]en su libro “El eclipse de la fraternidad, una revisión republicana sobre la tradición socialista”, que las democracias latinoamericanas heredan de Europa su tradición republicana. Establece una diferencia entre el republicanismo de Estados Unidos, que nunca incorpora la consigna de “fraternidad”, a diferencia de los iberoamericanos. Sostiene que la:
“democracia jeffersoniana no se planteará nunca el problema político de la elevación a la vida civil de las clases domésticas subalternas. En una democracia de pequeños propietarios agrarios- la familia Engels, los farmers -como la soñada por Jefferson, o bien esas clases no existían, o de existir- como en el sur de la república- no vivían en condiciones de semiservilidad o de semivasallaje, sino en condiciones de inequívoca esclavitud”.
Nuestra república hereda su independencia y su tradición de la revolución francesa y no de la norteamericana. El rey era de España, Napoleón era un peligro imperial europeo que se podía trasladar a las colonias, la herencia, la inspiración y la tradición eran robespieranas, por eso al menos es contradictorio que nuestra constitución se inspirara en la norteamericana.
Domènech afirma luego que el sentido político de incorporar la consigna de “fraternidad en la revolución se debía a la necesidad y voluntad del pueblo francés de incorporarse a “una sociedad civil republicana de libres e iguales de quienes vivían por sus manos, del pueblo llano del viejo régimen europeo”, y este pueblo vivía de alguna forma “socialmente regimentados bajo una gran variedad de formas de dominación”.
Los intereses del pueblo llano y del pueblo burgués fueron distintos. Una vez establecida la revolución: el pueblo llano quería la incorporación de “todos” a la nueva sociedad civil de libres e iguales, los burgueses sólo querían su propia incorporación para poder avanzar sobre las estructuras que lo habían dejado relegado hasta entonces. Para éstos la libertad-igualdad era el libre ejercicio de la industria y del trabajo.
En 1790 el diputado Maximiliano Robespierre acuña las divisas de Libertad, Igualdad, Fraternidad cuando pide para los desposeídos la incorporación a la Guardia Nacional. En 1793 dice que la República debe asegurar a “todos” los medios de existir, “todos” deben tener una propiedad suficiente como para no tener que pedir permiso a otros para subsistir. Domènech afirma que hasta ese momento nadie había puesto en duda la dominación patriarcal, ni incluso el propio Rousseau.
“de aquí la extraordinaria fortuna de la consigna robespierana de <<Fraternidad>> como mediadora de la <<Libertad>> y de la <<Igualdad>>. Nunca una divisa política ha expresado un modo más feliz y colmado para sus bases sociales todo un ideario político y entero programa de acción”
Recuerda también a Friedrich von Schiller con su poema musicalizado luego por Beethoven en la Novena Sinfonía “El himno a la alegría”:
Escucha, hermano, la canción de la alegría;
el canto alegre del que espera un nuevo día.
ven, canta, sueña cantando,
vive soñando el nuevo sol
en que los hombres
volverán a ser hermanos.
Si en tu camino sólo existe la tristeza
y el llanto amargo de la soledad completa.
si es que no encuentras la alegría en esta tierra,
búscala, hermano, más allá de las estrellas.
ven, canta, sueña cantando, …
Domènech refleja que el grito de ¡Fraternidad! es también un grito a la emancipación de las tutelas señoriales. De los que están bajo la esfera de la libertad y la igualdad pero que aún responden a los tutelajes de un patrón que nos domina, del que necesitan para poder subsistir. Si se podía ser hermano bajo tutela de un señor como
“menores que compartían cotidianeidad bajo la misma dominación patriarcal-patrimonial; se podía llegar a ser también hermano emancipado” […] “Caído ese régimen, todos los individuos pertenecientes a la clase doméstica y subalterna, antes separadas y fragmentadas” […] “se unirían, se fundirían como hermanos emancipados que sólo reconocerían un progenitor, la nación , la patria”.
Por entonces Democracia, era tradicionalmente el gobierno de lo pobres ya libres, era la pretensión de universalizar la libertad republicana, de lograr una sociedad civil en que todos fueran plena y recíprocamente libres, iguales en el viejo sentido republicano de la palabra. Democracia era, pues, <<Fraternidad>> y fraternidad era Democracia.
Domènech recuerda que luego del guillotinamiento de Robespierre, con la Constitución de 1795, en Francia es abolido el sufragio universal. Se establece el voto calificado con el que se puso a resguardo la seguridad de los propietaristas. Luego bajo el poder de Napoleón, las ideas republicanas se esparcieron por toda Europa. Las ideas de ley civil y ley de familia volvieron a separarse y con ella la Fraternidad se desdibujó.
Esta situación se mantuvo en Francia hasta mitad del siglo XIX donde el “pueblo llano” de principios de siglo había cambiado su rol al de “trabajadores proletarios” de los nuevos centro urbanos industrializados, y a los campesinos les había cambiado su situación ya que ahora manejaban algo de tierra propia, también las capas media de la ciudad habían mutado a burgueses típicos como pequeños y medianos industriales. Con el advenimiento de la ideas marxistas, lo que ahora se discutía era la propiedad privada, el valor del trabajo, y la libertad industrial.
Los idearios fraternales, si bien se habían combatido, nunca se habían depuesto, en 1948 este ideal vuelve a florecer. Pero advierte Alexis de Toqueville que una sociedad sin patrones, esclavos con una loi de famille abolida, “sin trabajadores sometidos a los caprichos absolutistas” era incompatible con la libertad política, es decir con la República puramente política y no social. Por eso fracasa en ese último intento por reflorecer. El éxito de la burguesía por preservar la propiedad privada y el advenimiento del marxismo a disputársela es la causa fundamental que el concepto de fraternidad sea puesto de lado definitivamente. Dice Tocqueville
“Vi la sociedad partida en dos: los que nada poseían, unidos en una común codicia; quienes poseían algo, en una angustia común. Se acabaron los lazos, se acabaron las simpatías entre las dos clases: imperaba por doquier la idea de una lucha inevitable e inmediata”.
Para Domènech la cuestión de la pequeña propiedad privada, no ponía en cuestión “el valor intrínseco de la Fraternidad pero sí su eficiencia como consigna programática. La divisa de la fraternidad fue en general considerada a partir de entonces por los socialistas políticos como un lábaro confundente (emblema de confusión), omnubilador del problema de base de la propiedad”. Cuán necesaria es esa divisa en nuestra Argentina de hoy cuando el voto se cambia por la dádiva y el pobre lo vende por un bolsón de comida o un trabajo en el estado. El “apriete” y la demagogia son monedas corriente. Parece actual el llamado del himno de “volver a ser hermanos”.
Sólo cabe mencionar el papel que jugó la mujer durante este período. Ésta tiene un protagonismo fundamental durante la revolución pero no es hasta fines del siglo XIX cuando la feminista Hubertine Auclert pone blanco sobre negro sobre la situación de la mujer, quien había estado ajena al tema de la propiedad privada y marca la contradicción que significaba no pedir la libertad civil de las mujeres: o todos son igualmente libres, o, los burgueses podrán seguir afirmando tranquilamente que ellos son los superiores de los obreros y de las mujeres. Se preguntaba si el pueblo burgués quería conservar los privilegios de sexo, “¿Qué autoridad tenéis para protestar contra los privilegios de clase?” Tan contundente como efectiva, la frase costó para imponerse pero falló en su intento de restablecer la idea de fraternidad.
La lucha de clase nunca más fue por la inclusión o por la eliminación de las dependencias patronales y propietarias.
El texto de Domènech citado en este apartado tal vez peque de romántico, pero no lo podemos dejar de lado, por que de él emana todavía la alegría y la fuerza viva de la fraternidad de la que nos habla el himno.
Una fraternidad, dos miradas
Ahondado en el primero de los dos textos citados: el del Martín Fierro de Hernández, donde la fraternidad se juega como un vínculo social elemental, como una Ley Primera, advertimos que aquí se marca un contorno o frontera que afirma un “yo” identitario diferenciado de los “otros”, los de afuera, la barbarie. El aislamiento opera fuera de esa frontera, en el desierto, en la barbarie (extranjero). El vacío del desierto no es sólo territorial, es la rotura de los lazos fraternales. Es el espacio por donde no circulan los mensajes, donde se interrumpen los vínculos y la comunicación. Para definir un gaucho amigo, hermano, cristiano lo crea como diferencia del indio (los de ajuera), el gaucho versus el indio, esa pelea la gana el gaucho y también Hernández.
¿Dónde se pueden dar estos vínculos? Sólo se dan en lo local, en el territorio fraterno, donde existe el reconocimiento del otro como par y la confianza de ser del mismo palo. En el desierto puede haber relaciones con otros seres humanos pero el vínculo fraterno no existe en este caso. Recordemos la estrofa 653 citada más arriba donde Fierro desnuda sus sentimientos ante “la cautiva” y le confiesa que prefiere ir preso en la civilización antes de seguir vagando por el desierto pues, infierno por infierno prefiere el de la frontera (en este caso el de la civilización)
Ante este texto el concepto de la espiral del silencio toma un valor meridiano. Es la condena social lo que lleva a Fierro a escapar al desierto. Una seguidilla de infortunios, una mala pasada que le tiende el destino es lo que lo pone fuera de la ley civil. El gaucho responde con vehemencia y un salvajismo inusitado y se pone lejos de su alcance, fuera de la espiral, catapultado hacia el desierto. Luego de experimentar esa tragedia decide repatriarse, volver, no para ser perdonado, sino para poder ser aceptado, en definitiva pretende recomponer los lazos fraternos.
De la mano de Antoni Domènech recorrimos el otro texto “El eclipse de la fraternidad” en el capítulo donde se plantea el problema de la divisa de la Fraternidad en la revolución francesa durante la primera mitad del siglo XIX. Aquí la cuestión no es más social, es política, casi gremial. La fraternidad como grito libertario de todas las cadenas de la opresión, “el grito de rotas cadenas”, de todo vasallaje, paternidad, discriminación o diferencia de clase sin importar la propiedad, la capacidad o el sexo; la igualdad absoluta, por el sólo hecho de ser hermanos, ciudadanos de la república. Lo que Domènech nos marca con este texto es la capacidad fraternal para constituir vínculo primario, la capacidad de la fraternidad de comunicar y de vincular pares.
De los dos textos citados tomamos las características esenciales de la fraternidad y estos son: el pie de igualdad que sostiene a todos los agentes ya que la agremiación se da sólo por el hecho de ser hermanos, vínculo despojado de toda valoración o categoría, sentimiento o tiempo. Una correspondencia absoluta, una igualdad de género. La segunda característica de la que nos habla Hernández es la necesidad de demarcar un entorno ante quien sean válidas todas estas premisas. Sin límite no hay posibilidad de reconocimiento del “otro como yo”, de constituir un nosotros, por lo tanto no hay identidad ni pertenencia social. Sin límite tampoco hay posibilidad de reconocimiento del otro como ellos y de allí la diferencia del ellos del nosotros. Nosotros y los otros diferentes. (metáfora muy usada en la actualidad entre los políticos, especialmente entre los caudillos del interior). El límite es el del espacio complejo como la membrana que define la célula. Es un límite permeable y difuso no un contorno definido rigurosamente.
La legítima construcción de la res-pública deberá ser fraternal y esta ha de levantarse desde base del reconocimiento y la confianza que proporciona hacia arriba. La república fraternal “Crece desde el pié” como en la canción de Alfredo Zitarrosa[vii]. Si los lazos fraternos se rompen, la confianza se relaja y las jerarquías comienzan a tensionar las fuerzas de un lado o del otro inclinando los intereses del colectivo para uno u otro lado; achicando su base y haciéndola menos sustentable
El reconocimiento y la confianza son el mortero que liga esa construcción, es la ligazón social primaria por excelencia, sin vasallajes ni condicionamientos. El vínculo fraterno es la adhesión sistémica y voluntaria a un colectivo que nos integrará en su seno como uno más, en un pie de igualdad recíproca con nuestros hermanos. Por eso es preciso determinar hasta donde llegan los vínculos o a partir de dónde no es posible extender los discursos para que no nos sintamos aislados.
La bidimensionalidad de la fraternidad
El primer texto nos marca la necesidad de establecer fronteras fraternales, de definir dominios donde sea posible tener temas en común, donde no se nivelen por una media estadística nuestras propias apetencias, necesidades y voluntades individuales sino donde opere la opinión pública. Donde pueda establecerse una comunidad que juegue un mismo juego, compartiendo reglas claras y sencillas y donde el no cumplirlas conlleva la responsabilidad de una posible condena social que en definitiva terminará yendo en desmedro del grupo. Este texto le confiere al concepto de fraternidad su dimensión espacial, donde son válidos los postulados de la espiral del silencio
En situaciones caóticas los elementos desordenados buscan naturalmente patrones que los ordenen. Luego de encontrarlos forman agrupamientos que los contienen y los hacen funcionar en conjunto. Los conjuntos a su vez interactúan entre sí y dan como resultado conductas y acciones grupales emergentes, las que nunca fueron planificadas ni pergeñadas por ninguna autoridad organizadora ni por ningún agente individual. De esa complejidad primitiva de repente emerge el orden y con el orden nuevas posibilidades para el conjunto. Si el orden es sostenible, o sea que se mantiene en equilibro de Nash, subsistirá en el tiempo, lo que confiere la segunda dimensión al concepto de fraternidad: la temporalidad.
El vínculo fraterno es el único que no acepta autoridad, se revela por naturaleza a ella; sólo en esa igualdad elemental es posible la construcción de un colectivo, y otorgándole posibilidades evolutivas, tal vez pueda sobrevivir en el tiempo, así, si lo logra, lo edificado tendrá la consistencia y solidez necesaria que se traducirá en cambio duradero.
Estas dos dimensiones le confieren a la fraternidad características de complejidad restringen de describir al sistema fraterno mediante una única dimensión. La fraternidad es una complejidad que evoluciona permanentemente tanto en el espacio, cuando cambia su topología, como en el tiempo cuando se rompe un equilibrio de Nash subyacente para mutar a otro distinto. Se debe tener en cuenta que los cambios en el tiempo son cuánticos, llegado el conjunto a un punto de inflexión gatilla el cambio interno donde se rompe el equilibrio momentáneamente, no se deberá inferir que el comportamiento de la fraternidad sea monocorde en el tiempo. En otra palabras, que el conjunto fraterno permanezca la mayoría del tipo en la situación conservadora del equilibrio, en contraposición a la topología que está en continuo cambio, no quiere decir que llegado un punto de inflexión el equilibrio se pueda perder para arribar luego a otra situación distinta a la original y tal vez estable. Los agentes se comportan caóticamente pese a que el conjunto aparezca como estable.
Referencias
[1] La pirámide de necesidades de Maslow consta de una jerarquía de 5 niveles de necesidad, algunas necesidades de déficit y otras necesidades de ser estas son: necesidades fisiológicas, de seguridad, de adaptación social, de autoestima y de autorrealización.
[2] Op. citada.
[3] Ver el capítulo El contrato sobre la no linealidad de los relatos.
[4] Ezequiel Martínez Estrada, escritor, poeta, ensayista y sobre todo crítico literario argentino.
[v] Unidad de significado.
[vi] Antoni Doménech es un filósofo catalán que dedicó muchos años estudiando el proceso de la revolución francesa en especial sobre la Fraternidad. Actualmente es catedrático de la Universidad de Barcelona.
[vii] Cantautor popular uruguayo.
7. La organización en un mundo complejo Septiembre 15, 2008
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Una bandada de pájaros recorre el cielo. Como si fuera una compañía de ballet bien coreografiada, las aves viran al unísono hacia la izquierda. Luego, de pronto, todas se lanzan a la derecha y descienden súbitamente hacia el suelo. Cada movimiento parece estar perfectamente coordinado. La bandada como un todo es tan elegante como cualquiera de las aves que la componen, tal vez aún más elegante.
Mitchel Resnick
Extracto
En este capítulo se introduce el concepto de autorreferencia. Auto-organización, autopoiesis, bootstrap, diferentes maneras de ver el proceso que se da una estructura caótica para organizarse.
Un mundo complejo
Si es la mecánica clásica la que nos introduce en el mundo cartesiano de la mano de Newton, no es extraño que también fuesen los físicos los que estuvieran entre los primeros en desarrollar el concepto de autorreferencia.
La física del siglo pasado es el resultado de la confluencia de varias ramas de investigación. Por un lado el grupo que seguía las investigaciones del físico alemán Max Planck[i] que descubre “el cuanto”. Nace una nueva rama de la física producto de los resultados de un conjunto de trabajos realizados por Werner Heisenberg[ii], Erwin Schrödinger[iii], Niels Bhorn[iv], entre otros. Surgen en contradicción con la mecánica clásica y demuestran la incapacidad de ésta última para explicar el mundo subatómico. A partir de la teoría de Louis de Broglie[v] nace la mecánica cuántica cuando el físico francés propone que las partículas no deberían concebirse como corpúsculos, como se la conocía hasta entonces ya que éstas mostraban una dualidad física: se comportaban como onda pero a su vez también como partículas. Como consecuencia de esa dualidad se deduce el principio de incertidumbre de Heisenberg[vi] que describe que el acto mismo de observar una partícula atómica (por ejemplo, un electrón) perturba (la posición) a lo que se está observando; Erwin Schröndinger resuelve estadísticamente este problema, ya que a partir de una complejísima formulación matemática que predice las probabilidades que tiene una partícula de encontrarse en una posición dada.
A partir de aquí las certezas de la mecánica clásica ya no son tales, un conocimiento incierto se hace necesario para describir los nuevos fenómenos físicos.
El modelo clásico del electrón orbitando alrededor del núcleo atómico en analogía con la órbita de los planetas alrededor del sol deja de tener validez. El comportamiento dual del electrón alrededor del núcleo en el átomo de hidrógeno se modeliza perfectamente a través de la ecuación de Schröndinger, resultando que la órbita más probable en donde se puede hallar un electrón es la órbita clásica newtoniana, aunque existen también otras órbitas menos probables.
El mundo difuso planteado por Werner Heisenberg rompe con el certero mundo de la física clásica. Se pasa de la certidumbre determinista newtoniana a incertidumbre probabilística, de la observación microscópica a la intuición matemática.
Se anunciaba por entonces el fin de las certidumbres y el nacimiento del mundo complejo.
Toda observación es una perturbación al sistema, lo que conduce a predecir el comportamiento más que a determinarlo.
Este paradigma de poder “ver” y “tocar” cae por su propio peso. La imagen clásica de la pelotita orbitando alrededor de otra más grande materializada en nuestro cerebro ya no tiene sentido en el mundo subatómico. El principio de incertidumbre nos dice que la partícula a veces se comportaría como en el modelo clásico, como pelotita, y otras como onda.
La partícula ubicada en el espacio nos lleva a la idea de pelotita con sus propiedades como: peso, color, forma, etc., en definitiva a todo lo asociado a un cuerpo físico clásico, la onda nos remite a otras formas de energía no materializadas. La idea de partícula es una imagen determinista; la de onda, por el contrario, compone más una idea de nube incierta y difusa que tiene más que ver con la intuición. ¿Alguien puede ver la energía solar o eléctrica acaso?
Un espacio de cuatro dimensiones
Todos deben estar esperando que hablemos de Albert Einstein[vii] y es ahora cuando le toca su turno porque es quién introduce la teoría de la relatividad en 1916 en la que se reformula el concepto de gravedad de la física clásica newtoniana. El nuevo modelo propuesto por él condiciona a la física al punto de observación. Las Leyes de Newton se siguen cumpliendo para velocidades bajas pero a medida que los cuerpos incrementan su velocidad y se acercan a la velocidad de la luz, –modelo aplicable a la partículas atómicas–, el tiempo y el espacio dejan de ser invariantes al cambiar de sistema de referencia; dependen de las velocidades relativas de los sistemas de referencia del observador. Por lo que fenómenos como la dilatación del tiempo de un reloj fijo a un cuerpo en movimiento –el reloj que atrasa– es detectable desde un punto de observación fijo.
Hasta ese momento toda la física newtoniana consideraba al tiempo constante y eterno, a partir Einstein se nos abre un mundo nuevo relativo al observador. El sujeto cartesiano despegado del objeto observado se pone en crisis ya que a partir de estas teorías el observador y lo observado son parte de un mismo sistema y de aquí en más los sistemas de referencia hacen variar el resultado de la observación. El sujeto no sujeta más a la “realidad de lo observado”, el mundo objetivo se transfigura en función del observador, ya no es posible coincidir en lo que se percibe mediante los sentidos.
Einstein plantea un sistema donde existen las coordenadas espaciales tradicionales x, y, z pero también el tiempo como referencia de un sistema complejo y una única constante: la velocidad de la luz. Esta representación es el portal de un mundo a partir del cual las ecuaciones ya no serán más lineales y esto significa la imposibilidad de desagregarlas en sub-sistemas de ecuaciones elementales. Es curioso pero la mayoría de las ecuaciones matemáticas que representan estados de la naturaleza son de este tipo.
Heisenberg había desarrollado la mecánica matricial que a su vez permite a Geoffrey Chew[viii]y su equipo ir un poco más allá y formula la teoría de Bootstrap con la que se propone unir las dos teorías físicas más importantes del momento: la cuántica y la relativista. Desecha la idea cartesiana de la materia a partir de una unidad básica, la del edificio conformado por ladrillos unitarios e invariantes. Desafía el paradigma de “realidad objetiva” para reemplazarlo por un nuevo paradigma, el de la red como una aproximación a la descripción de los fenómenos naturales y no como una descripción exacta, como se había intentado hasta entonces.
Las partes ya no eran el todo, eran más que el todo. La construcción del todo a partir de la unidad debía ser sustituida por una nueva unidad, la unidad compleja, donde ya no sería posible separarla del todo sino que estaría en relación con el todo.
Las certidumbres
Promediando el siglo veinte suenan las alarmas de la ciencia. La posguerra pone en juego nuevas reglas y es por entonces cuando nacen y se desarrollan con éxito dispar diversas teorías que basaban sus investigaciones desde una nueva concepción, la de la red de infinitos entrecruzamientos que pretendía dar por tierra la concepción cartesiana de la investigación.
Tanto Noelle-Neumann, Asch Millgram. Nash, Maturana y Varela[ix], Chew, Pirogine, Kauffman, Aumann, Scheffield, Granovetter y otros no citados en este trabajo contribuyen a desarrollar este nuevo paradigma que ha de servir como andamiaje de la nueva ciencia de redes. Es curioso que después del primer impulso con el que surgen a la luz, en casi todos los casos van a vía muerta, y recién hacia finales del siglo comienzan a resurgir y algunos de estos científicos se consagran como Premio Nobel en sus disciplinas. Tal es el caso de Ilya Prigogine 1977, John Nash 1994, Robert Aumann y Thomas Schelling 2005.
¿Por qué tendría que transcurrir tanto tiempo desde sus primeras investigaciones hasta que la comunidad científica los empieza a reconocer? Sin haber conseguido este galardón por su labor, los chilenos Maturana y Varela son redescubiertos promediando la década de los ‘80 y es cuando Niklas Luhmann toma sus ideas como base de su propio trabajo. Hay teorías que culpan a la misma guerra fría de este ocultamiento. Paradójicamente es durante este período que se concibe a la guerra, fría o caliente, como un juego y es a partir de la concepción compleja del mundo que se desarrolla la teoría de juegos y el Equilibrio de Nash que se ve en el capítulo Del movimiento de las esferas sociales como un equilibrio de Nash.
El pensamiento cartesiano basado en el sujeto observador separado de la experiencia cotidiana no ha cesado en su búsqueda de teorías racionalistas que puedan explicar la naturaleza, pero aún lejos de lograr su cometido insiste en sujetar la razón y la cultura a un único mundo, el propio. Partículas subatómicas siguen apareciendo todos los días, tantas como físicos que las estudien.
La teoría bootstrap
Cuenta una leyenda alemana que el barón Münchhausen emergió del pantano donde se había hundido levantándose él mismo desde los cordones de sus botas (bootstrap). Bootstrap significa literalmente “cordones de botines” y entre otras traducciones, autorreferencia. Nos explayaremos más en este concepto. En computación bootstrapping es el proceso que es capaz de activar otros más complejos. Por ejemplo, se llama booteo (palabra proveniente de este vocablo) a los programas que ponen en marcha a una computadora en el arranque.
En su libro Sabiduría insólita Fritjof Capra[x] describe el planteo de Geofrey Chew referente a la teoría bootstrap[xi]. Capra realiza varas visitas a Chew, durante esas entrevistas lo interroga a fin de hacerse una idea más acabada de su teoría. Dice que esta representa una ruptura radical con la totalidad del enfoque de Occidente sobre la ciencia fundamental:.
(…) la naturaleza no puede ser reducida a entidades fundamentales, como bloques de materia, sino que debe entenderse plenamente a través de la autorreferencia de sus elementos (…) no acepta ninguna entidad fundamental en absoluto: ninguna constante, ley, ni ecuación fundamental (…) el universo se ve como una red dinámica de sucesos interrelacionados, ninguna de las propiedades de cualquier parte de dicha red es fundamental, todas se desprenden de propiedades de otras partes y la consistencia global de sus interrelaciones determina la estructura de la totalidad de la red”.
La teoría bootstrap guarda similitud con la “teoría del orden implicado” que planteó David Bohm[xii], físico contemporáneo tal vez más conocido que Chew, afirma Capra: “ambos enfoques, basados en una visión del mundo como red dinámica de relaciones, atribuyen un papel central al concepto de orden; utilizan matrices para representar el cambio y la transformación y la topología para clasificar las categorías de orden”. [xiii]
Estos enunciados a la vista de la nueva ciencia de redes, con los aportes de Albert-László Barabási, Duncan J Watts, Steven Strgatz, Steven Johnson, Mitchel Resnick, Stuart Kauffman, Mark Granovetter son realmente de avanzada. Lo revolucionario de la teoría bootstrap no es haber encontrado un punto de la ciencia moderna donde no son más válidas las teorías clásicas de representación de la naturaleza –de eso se habían ocupado los físicos cuánticos y Einstein–. Lo innovador de estas teorías es que se apartan del modelo de naturaleza concebido como una construcción a partir de bloques unitarios e introducen el concepto de red de elementos autorreferenciados.
Las estructuras disipativas de Prigogine
Al profesor Ilya Prigogine[xiv], quien fuera premio Nobel de química 1977, se lo conoce por su trabajo sobre la expansión de la termodinámica clásica al estudio de los procesos irreversibles, a través de la teoría de las estructuras disipativas. Su trabajo en este campo lo condujo a iniciar investigaciones sobre los sistemas de auto-organización, así como investigaciones filosóficas en el papel del tiempo en las ciencias naturales. Un proceso irreversible es aquel donde es imposible volver a un estado primitivo con las mismas condiciones iniciales. Su trabajo es considerado por muchos como puente entre las ciencias naturales y las ciencias sociales.
Los sistemas no-lineales son sistemas que no pueden ser expresados como conjunto de ecuaciones primitivas.
Estos procesos son validos en un solo sentido del tiempo, si los queremos hacer reversibles, esto es retrocediendo en el tiempo, no podemos volver al estado primitivo. En realidad la mayoría de los procesos físico-químicos son irreversibles con respecto al tiempo.
El transito del caos al orden es posible, solo hay que encontrar los patrones de orden que puedan posibilitar ese tránsito. El mundo de la complejidad se instala justo en esa frontera donde viven caos y orden y es en ese mundo donde nos movemos.
El concepto bootstrap guarda similitud con el concepto autopoiesis. Humberto Maturana sostiene que en los seres vivos se da el fenómeno de la autopoiesis[xv], que consiste en la autogeneración de componentes que serán los responsables de crear a los seres vivos a partir de la presencia de ciertos elementos primarios, circunstancias y medios. Sostiene que las células se crearon a partir de una relación caótica y aleatoria de moléculas primarias que dieron como resultado una estructura estable, la célula. En el capítulo Las posibilidades de la república se profundiza sobre autopoiesis y sobre como influye en las esferas sociales.
La aporía de la linealidad
Hasta ahora hemos visto aproximaciones de abordaje a la autoorganización desde dos ópticas totalmente distintas la físico-química y la biología. Ambas parten de una situación caótica donde comienzan a sucederse interacciones vinculares que dan como resultado emergentes que nada tienen que ver con los elementos primitivos. Del caos surge el orden auto-generado y de allí la diferencia con el medio. Esto quiere decir que a partir de un determinado punto del análisis, la naturaleza no se comporta de manera cartesiana, entonces es preciso crear una nueva conceptualización considerándola como un conjunto dinámico de participantes a los que no se los puede definir con precisión sino sólo por aproximación, relacionados entre sí, y que a su vez funcionan como uno solo.
Si bien las otras acepciones de este vocablo (autosuficiencia, autogénesis, auto-contenido y auto consistente) nos dan la noción de algo que se sostiene, se mantiene, se genera o se contiene solo, autorreferencia va más allá de éstos ya que ser referente significa que existe un marco preexistente que da la referencia o la autorreferencia, lo que implica que existe un marco de referencia que es el entorno de donde emerge lo nuevo. En este sentido la autorreferencia es una posición relativa a “lo otro” dentro de un marco o entorno que nos permite realizar la referencia y a que a su vez lo encuadra. Autorreferencia da la idea de contorno –marco referencial-, posición relativa –marco posicional-, conocimiento de la distribución de las posiciones de la otredad – marco informacional-.
¿Cómo se construye una autorreferencia? Es la emergencia de una diferencia a partir de un marco de referencia que se constituye en entorno.
Un mundo no-lineal
En el capítulo El contrato se desarrolla la idea de no-linealidad en el concepto del hipertexto, en donde un lector navegando por sus hipervínculos va elaborando su propio texto. El de hipertexto, o mejor dicho de la navegación hipertextual del lector por medio de las lexias (unidades de significado) constituye una autorreferencia en el marco del hipertexto.
Ahora bien, ¿la autorreferencia existe porque existe el hipertexto o el hipertexto es una consecuencia del la autorreferencia?
Al respecto Humberto Maturana plantea la misma cuestión referente de la reproducción: ¿somos seres vivos porque nos reproducimos o nos reproducimos porque somos seres vivos? ¿Qué esta primero el huevo o la gallina?
Entonces ensaya una respuesta y dice: La reproducción requiere una unidad que se reproduzca, por eso es que la reproducción es una operación posterior al establecimiento de la unidad y no puede entrar como rasgo definitorio en la organización de los sistemas vivientes. Además, como los sistemas vivos se caracterizan por su organización autopoiética –autoorganización–, la reproducción debe necesariamente haber surgido como una complicación de la autopoiesis o durante ella y su origen debe entenderse como secundario e independiente del origen de la organización viva.
Volviendo a la pregunta original referente al hipertexto concluimos: que el buceo hipertextual en la búsqueda de conocimiento es una consecuencia de la autoorganización en la incorporación de nuevos conocimientos. Esto quiere decir que “Caminante no hay camino, se hace camino al andar” como en la poesía de Antonio Machado inmortalizada por Joan Manuel Serrat. El camino es el emergente del caminante. La navegación hipertextual surge a posteriori de recorrer los conceptos (lexias) y constituye la organización de conocimientos que construimos al transitar los hipervínculos a fin de internalizar la información.
El viejo y conocido método de ensayo y error es una forma de incorporar conocimientos mucho más estudiada que el hipertexto, en ese método se ve más a las claras la simplicidad de las operaciones. La autorreferencia consta de pocas y simples reglas elementales que posibilitan la ampliación de las fronteras. Sin embargo el hipertexto ofrece una cuota tecnológica mayor que el método aleatorio de ensayo y error. En este último caso la información está orientada y se dirige hacia la organización. Tiende hacia un atractor. Por lo tanto el número de intentos necesarios para acertar con la búsqueda será menor mediante los hipervínculos que en el método ensayo error, es un método mas eficiente, por ende menos entrópico.
Un conjunto de reglas simples
En el apartado anterior queríamos dar una idea del proceso de autoorganización en la incorporación de información a través del hipertexto. Ahora, intentaremos otra aproximación con la siguiente pregunta:
¿Cómo hacen los pájaros para que sus movimientos se mantengan tan bien organizados?
Mitchel Resnick[xvi] responde[xvii] que es de suponer que siguen a un líder que los organiza y los conduce. La respuesta es negativa.
Cada pájaro en la bandada sigue un conjunto de reglas simples y reacciona a los movimientos de los pájaros en su entorno. Los patrones bien organizados de la bandada surgen de estas interacciones locales simples.
No tienen patrones globales, el ave de la delantera no es líder, se organizan sin un organizador, se coordinan sin un coordinador, se auto organizan. Resnick extiende la validez de este ejemplo a las colonias de hormigas, al tráfico, a las autopistas, a la economía de mercado, a los sistemas inmunológicos. Dice que en estos sistemas los patrones no están determinados por alguna autoridad centralizada sino por interacciones locales entre componentes descentralizados.
Es interesante la significación que Resnick le da al concepto de centralización – descentralización, lo llama concepción centralizadora. Tanto la teoría bootstrap como los que están en la línea de la autopoiesis como Maturana, Varela y Luhmann no le dan esa importancia. El término descentralización es usado por Resnick para marcar la igualdad entre los agentes. Cualquier miembro es equivalente al otro, no existen liderazgos sino funciones, que a su vez se cumplen en forma de rol. La falta de líder provoca un vacío en la concepción clásica de la vida cotidiana y, pese a ser un acólito a las estructuras descentralizadas y afirmar que el mundo va en esa dirección, reconoce que en algunos casos la autoridad es muy útil.
Esta característica de igualdad mutua entre los agentes marcada por Resnick como condición necesaria para la autogeneración de la estructura emergente, habla también de la estabilidad de la misma. Que cualquier agente sea equivalente a otro significa que los roles primarios son intercambiables, esto es cualquier agente puede desarrollar cualquier función. ¿Por qué es así? Porque la versatilidad que le confiere la posibilidad de la independencia de las funciones, primero le da una adaptabilidad muy importante al medio, luego al estabilizarse en el tiempo le confiere robustez. En sistemas donde las estructuras rivalizan, por ejemplo por territorio o alimento, la competencia le dará resistencia a fallo y así estamos avalamos el principio de evolución de las especies elaborado por Charles Robert Darwin[xviii]. En este sentido la fábrica japonesa Toyota ha instrumentado el intercambio de roles entre sus funcionarios y técnicos, extendiendo este sistema a sus fábricas proveedoras. De esta forma se asegura que la producción no experimente cuellos de botella ante la contingencia.
Este concepto es similar al de fraternidad de la revolución francesa jacobina de fines del Siglo XVII que abordamos en el capítulo Rescatando al concepto de fraternidad en donde citamos a los revolucionarios que no aceptaban vasallajes ni patronazgos, en donde “fraternidad” era sinónimo de “democracia”. Al final de ese capítulo afirmamos este concepto cuando decimos que si en una estructura fraternal hay jerarquías se producen tensiones en la base de su estructura fraternal que terminan por desestabilizarla. En este sentido la fraternidad opera como en la estructura de la bandada de pájaros, como una operación primara de contingencia que facilita el comportamiento emergente.
Las infinitas interacciones que establecen las reglas sistémicas son las que posibilitan la autogeneración. La descentralización sería una consecuencia de estas interacciones ya que las reglas primarias de la operación son para todos los miembros iguales, genéticas en algunos casos.
Desde una visión más darviniana, “la selección natural” -como dice Steven Johnson en su libro Emergencia-,”descansa sobre un criterio de evaluación de éxito asombrosamente simple, aunque de alguna forma tautológico: tus genes obtienen el pase a la próxima generación si sobreviven lo suficiente como para producir una nueva generación”.
Por lo tanto esas interacciones de las que hablábamos en el párrafo anterior son producto del éxito que han tenido a través del tiempo generación tras generación. La evolución de las especies no es un proceso reversible en el tiempo, nuestro ecosistema actual es una maquinaria que ha aprendido por millones de años los procesos exitosos, los otros quedaron en el camino.
Sistemas no jerárquicos
Para Resnick descentralización es sinónimo de sistema no jerárquico. Por lo tanto cuando hace mención a la descentralización también hace referencia a los sistemas horizontales sin conductor. (Nosotros concebimos a los sistemas no jerárquicos como sistemas distribuidos)
Reconoce a través de sus investigaciones cinco líneas de descentralización: en las organizaciones, en las tecnologías, en los modelos científicos, en las teorías psicoanalíticas del yo y la mente, en las teorías del conocimiento. Como ejemplo une dos hechos significativos que ocurren en el mundo al mismo tiempo: la descentralización de la firma IBM y el desmembramiento de Rusia como Unión de Repúblicas Soviéticas. Cita a Adam Smith y a Charles Darwin como pioneros en los sistemas descentralizados y evolutivos. Realiza un paneo por las teorías científicas de Ilya Prigogne y Huberman. Francisco Varela con su autopoiesis, Freud con su descentralización del “yo”. Para concluir, en el ámbito de la filosofía con el principio de incertidumbre de Heisember y el teorema de imcompletitud de Gödel[xix].
Mas allá del invalorable esfuerzo que hace Resnick en reunir teorías y conceptos similares para analizarlos desde esta concepción, materializa un aporte trascendente para la visualización de los modelos autogenerados. Junto con un grupo de desarrolladores del Instituto Tecnológico de Massachussets, MIT, crea el sistema de computación Logo que en su versión StarLogo[xx] trabaja con la modelización de los sistemas auto generativos. En esta versión se pueden definir agentes, en un número a elección, y atribuirle funciones u operaciones básicas para ponerlos a interactuar entre sí. Es maravilloso ver como del caos original, sin ninguna programación superior a órdenes básicas y sencillas, los agentes forman sistemas coherentes, estables y funcionales que emergen de sus interacciones.[xxi]
El devenir de la vida cotidiana
Muchas veces las conductas humanas nos plantean interrogantes en relación a cómo actuar en sociedad. Planteábamos más arriba que la autorreferencia era un modelo relativista centrado en el agente y no en el observador; que sujeto y objeto se mezclan en los sistemas autogenerativos. Muchas veces al analizar conductas sociales nos preguntamos ¿qué llevará a ciertas personas a optar por determinadas conductas?
Consideraremos ahora el análisis de un caso de conducta social, no frecuente, que sirve de ejemplo de un proceso social autogenerador, hablaremos del delito de violación.
En primer lugar diremos que la violación es un concepto válido sólo en algunas culturas, como en la nuestra, por lo tanto tiene valoraciones diferentes según el ámbito en el que se lleve a cabo. Es un concepto relativo a la cultura donde se lo analice. Una segunda aproximación al tema es la tipificación del delito según el dominio “país” del que se trate. Una jurisprudencia puede tipificar el delito de una determinada manera (por ejemplo, acceso carnal en contra de la voluntad de la víctima) lo que hace que un mismo hecho pueda constituir delito en algunos países y en otros, no, más allá que estemos dentro de dos culturas que la consideren delito. El tercer aspecto a considerar es que se trata de un delito contra la persona y en estos casos, si la víctima no lo denuncia, para la justicia el hecho no existe. Todo esto, visto desde la óptica de un observador que pretenda analizar la estructura del delito violación desde una visión planetaria. En nuestro país éste es un delito perfectamente tipificado. Planteado el problema desde el sujeto, ya que hablamos de normas jurídicas.
Ahora bien, analicemos el hecho desde la óptica de los actores. Violador es alguien que ha cometido el delito: no existe un “violador potencial”, ni el asesino potencial, ni el criminal potencial, tampoco medio violador, o un violador más o menos. Sólo se constituye como tal el día en que se prueba que ha sido autor del delito. Y aquí nos encontramos con el caso de un inmigrante caminando por las calles de una ciudad extraña a su cultura, tratando de hacer lo que en su país es “totalmente normal” pero que en definitiva está por cometer un delito sin saberlo.
¿Qué impulsa, por ejemplo, a un hombre común a cometer una violación? Debe haber una víctima, debe haber voluntad del violador y rechazo de la víctima, casi siempre es necesario el medio, puede haber oportunidad y también violencia, pero por sobre todo debe producirse el hecho delictivo (acceso carnal contra la voluntad de la víctima). Si alguno de esos elementos no existiese es improbable que ocurra la violación, y sin violación, el violador y la víctima no serían tales. La violación es una emergencia de la interacción entre los actores.
Consideremos entonces que el hecho ocurre; el potencial violador se convierte en actor y autor de una violación, en este caso no importa si para su cultura considera al hecho delito o no, ya que será juzgado por la justicia territorial. Su status social cambia al de violador y lo será para toda la vida, como quien es víctima una infidelidad amorosa será un “cornudo” para toda la vida también. Los actores y sus acciones son caóticos pero las estructuras emergentes que los instituyen como violador y víctima están perfectamente tipificadas y son estables en el tiempo. Podemos hablar de culpa, una previa: la premeditación y una después de consumido el hecho. La víctima es una persona común y corriente, anónima, que ni siquiera puede llamarse víctima potencial, ya que ese término aún es más difuso que el del violador potencial. A la víctima la asiste la inocencia tanto antes como después del hecho.
Ahora bien, queda claro que el violador pasó de una hipotética potencia al acto, pero también vemos que la víctima pasa a ser “la violada”. El status social para la víctima es decididamente distinto. Puede ser estigmatizada, culpada a su vez (“ella lo provocó”), padecer daño psicológico, padecer consecuencias de la violencia en su cuerpo y en su psiquis, etc.
La estructura emergente es estable: la violación; en tanto los agentes son caóticos, están elegidos al azar y su encuentro es muchas veces fortuito. Existen condiciones de entorno que incitan o inhiben el hecho. Por último, la violación genera consecuencias –prisión, trauma, violencia, etc.– que a su vez pueden desencadenar otras: esterilidad o aislamiento –porque es una conducta que la sociedad sanciona–. Dentro de un escenario donde no se preveía el hecho, súbitamente emerge la violación. En el artículo de Borges (ver Anexo II) citado en el capítulo La condición argentina vemos un caso similar en el que se hace referencia al juicio a las Juntas Militares.
Identidades y dominios locales
Lo que viene creemos que es complicado no tanto por lo profundo sino por lo novedoso, pero vale la pena hacer un esfuerzo en entenderlo.
Si observamos un agente que se va auto-generando en el contexto de un entorno, veremos desde esa perspectiva cómo se ubica respecto al marco de referencia. Además a medida que se auto-genera provoca cambios a los otros participantes y al entorno. (El potencial violador que decide violar). Todo co-evoluciona.
Si hablamos de un agente de una red social, en la medida en que éste se va constituyendo en actor social, que es de lo que estamos hablando, simultáneamente se va reubicando, ocupando diversas posiciones de acuerdo a una estrategia y a medida que lo hace modifica la topología de toda la red y el entorno. El agente va construyendo su identidad en función de las estrategias que aplica dentro de ese marco para auto generarse, las que a su vez modelan un identidad en función de su estar, en función de la posición que decide tomar dentro del marco, dato que convierte al participante en “jugador”, lo que se ve con mayor detenimiento en el capítulo Del movimiento de las esferas sociales como un equilibrio de Nash. El agente modifica su constitución yoica consciente o inconscientemente en función del lugar que decide ocupar.
Esto contradice el concepto del “ser” clásico que se concibe como identidad unitaria, fija e inamovible, tanto en el espacio como en el tiempo. De la identidad estática a la identidad dinámica relativista, la identidad es compleja. Una idntidad que “es en la medida que “no es”, un devenir. Esto se ve claramente en los procesos migratorios.
Mientras cambia, el migrante, recorre itinerarios que lo van individualizando. A su vez rompe el tejido conectivo de la red, se va reposicionando, y en la medida que lo hace va cambia con la deriva de su derrotero. Si esa deriva es contingente el proceso de cambio será colectivo, si esa deriva lo va separando del grupo iniciará el proceso de individuación que lo distinguirá del grupo que permanece invariante.
Esta tesis, originalmente enunciada por Gilles Deleuze y Felix Guattari, es tratada por Edmundo Murray en su libro Devenir Irlandés como hipótesis de su trabajo. He aquí lo que dice Murray
“La identidad puede estudiarse, analizarse observando los valores y creencias que la componen. ‘El conjunto de costumbres de un pueblo’ -dice Claude Lévi-Strauss en su célebre y poético Tristes tropiques (1955)- ‘está siempre marcado por un estilo: las costumbres conforman sistemas. Estoy persuadido de que estos sistemas no existen en número ilimitado, y que tanto las sociedades humanas como los individuos -dentro de sus juegos, sueños o delirios- no creen jamás de modo absoluto, sino que se limitan a elegir entre ciertas combinaciones dentro de un repertorio ideal, que les será posible reconstituir’…”
Así cita Edmundo Murray en su introducción al Devenir Irlandés Narraciones íntimas de la inmigración irlandesa a la Argentina. 1844-1912 Eudeba 2004 investigación muy microscópica y moderno sobre la conformación de la colonia irlandesa en nuestro país:
“…nunca se insistirá demasiado en una interpretación integral de las migraciones que utilice los recursos de varias disciplinas: historia, genealogía, geografía, economía, antropología, entre otras. La insistencia en los “modelos” de migración tomada como flujo económico ha llevado a muchos a afirmarse en determinadas causas contextuales, push o pull, explicaciones económicas o psicológicas, modelos econométricos intelectualmente narcotizantes que buscan desesperadamente la coincidencia de efectos en la variedad de causas. El migrante es, simplemente, un ser humano que cambia. Insistir en catalogar o cuantificar aquello que lo oprimía en su país de origen o aquello que lo atrajo a su destino es fraccionar la realidad de un modo que luego dificulta su reconstrucción en un todo…”
“… Habiendo recorrido el camino desde los valores, que forman creencias, y que, al ser compartidas por una comunidad, dan origen a su identidad, podemos ahora observar su representación lingüística, es decir, el discurso. (…)“El inmigrante no es irlandés por nacer en Irlanda. Debe pasar por un proceso, a la vez activo y pasivo, que lo transforma interiormente, y gradualmente modifica el tipo y grado de valores que soportan su estructura cultural. Lo que cree es lo que vale. Deviene inglés cuando cruza el Atlántico y llega a una colonia del imperio británico informal, en la que casi todo, menos el cuero y la carne, viene de las Islas Británicas… Deja de ser colonizado y pasa a ser colonizador cuando se da cuenta -en realidad esto puede ocurrir mucho antes del viaje- que su condición de súbdito británico nacido en Irlanda puede dejar de ser un inconveniente y convertirse en una ventaja al emigrar a la Argentina, un lugar concebido como un enorme espacio vacío de identidad nativa, (metáfora del desierto) en el que las anglófilas elites gobernantes hacen culto del Imperio Británico y creen ciegamente en la superioridad de las razas del norte de Europa.
“Más tarde, cuando la semilla del modelo nacionalista comienza a germinar en la burguesía argentina, el irlandés devenido inglés comienza a devenir argentino. De la mano de la corriente gauchesca, el irlandés se desviste de su identidad británica y se pone chiripá, botas de potro y chambergo. No es una metáfora, porque de verdad algunos abandonaron la ropa inglesa para vestirse como los gauchos…”
Es difícil imaginarse un beduino en Alaska. Será beduino en la medida en que pueda cumplir con las referencias que hacen al grupo social que así llamamos, en la medida que cumpla con las características identitarias de su organización social. Si no, será otra cosa. Por lo tanto no podemos hablar de individuo, sino de agente poli funcional que contribuye a un colectivo entre caótico y ordenado, que se va modificando y posicionado en el tiempo de acuerdo a una estrategia de juego dentro del colectivo y que emerge como estructura estable reconocible como tal: un individuo complejo.
Termina Murray
“Un largo proceso, el devenir, que no se detiene como el ancho Río de la Plata, pero que como éste a veces cambia de dirección, o se encrespa en turbulentas corrientes, siguiendo siempre su curso hacia una nueva identidad. El irlandés devenido-inglés y luego devenido-argentino ahora deviene irlandés. Se viste de verde y festeja San Patricio cada 17 de marzo, bebe cerveza, adorna su casa con tréboles y hasta prefiere el té con scones al mate con bizcochitos.
A raíz del juego de cambios de posición, el agente se modifica a sí mismo, pero a su vez el cambio de posición afectará al colectivo sobre el que influye. La motivación del cambio en función de estrategias de supervivencia y conveniencia dentro del colectivo nos lleva nuevamente a los postulados de Noelle-Neumann desarrollados en el capítulo La espiral de silencio.
El dominio donde actúa es siempre múltiple: un agente puede ser médico –lo que lo relaciona con el dominio de los médicos–, y también ser padre, esposo, deportista, músico, etc., etc., lo que lo referencia a distintos dominios, si considerando la intersección de los mismos vemos el lugar que ese agente ocupa. Él puede unirse a nuevos marcos, o dejar de pertenecer a otros; la dinámica de pertenecer o no pertenecer es una estrategia que parte de su voluntad y el sentido. Esto nos lleva a la idea de que el agente es resultante de la influencia del conjunto de los dominios que tienen su intersección en él mismo, su versus. Si transitara otras intersecciones, cambiaría de posición y se iría modificando, pero a su vez el tránsito modificaría los otros versus por donde él circula. Este tránsito es su proceso de individuación.
En el texto de Juan Urrutia Elejalde: “A la individuación por la pertenencia” se refiere al proceso de individuación de la siguiente manera:
“Mientras las decisiones de una persona están dictadas, en su mayoría, por la identidad del grupo a que pertenece, menos auténtica es su individualidad. Para convertirse en un individuo genuino y autónomo, la persona debe despojarse de las señas del grupo al que pertenece (o al menos de algunas). Tiene que irse liberando de aquellos rasgos que comparte con los demás miembros del grupo (y con quienes interactúa) y pasar a compartir rasgos culturales alternativos que identifican a los miembros de otros grupos. Pero para ello no tiene mas remedio que traicionar. “
Esto funciona así:![]()
Supongamos que el agente a pertenece a una red social A que tiene una identidad de pertenencia a la red M pero que por algún motivo a decide interaccionar con miembros de la red B con identidad N. Esta transferencia puede ser total o parcial y en consecuencia tendrá costos en función de las diferencias en las identidades M y N. Si son antagónicas mayor será el costo de la doble pertenencia o del alejamiento y en consecuencia, cuanto mas similares son menores los castigos que socialmente amenazan la separación. Si representamos esto desde la tradicional teoría de conjuntos veremos al agente como habitante de la intersección de dos diagramas distintos que se intersecan justamente en él (puede ser en él o en muchos mas). Si llevamos este esquema al extremo nos encontraremos con una nube de esferas públicas que tienen su intersección en el agente en cuestión y que lo individualizan en particular ya que es el único que posee ese rasgo entre muchos grupos de iguales (pares). En el caso del diagrama en ejemplo MNÑ.
Siguiendo a Urrutia “en el límite de este proceso de este proceso el agente individual mas o menos “repe” (repetido) se ha convertido en un individuo genuino en el sentido de que ha conformado un vector de rasgos culturales que solo a él lo identifican.” (…) “Se puede, por lo tanto, decir que el individuo se hace tal, a través de la pertenencia a diferentes grupos a los que traiciona secuencialmente.”
Y advierte que no cree “que el imaginario cultural colectivo converja a uno dado, el proceso de individuación no tiene fin y, además, no creo que fuera bueno que lo tuviera, pues, además de perder oportunidades de acceder a la autencitcidad perderíamos diversidad.”
Podríamos agregar, libertad, matiz, creatividad. Concluye que:
“especulando un poco podríamos decir que cuanto más fuerte son las identidades más costosa es la traición y tanto mas creíble y profunda, a pesar de todo, se lleva a cabo.”
Luhmann señala que la diferencia se instituye en identidad en la emergencia. Una unidad compleja autogenerada in situ “contra” la referencia que es el entorno del que se comienza a distinguir. La unidad se yergue “versus”, “en contra de”, como diferencia del entorno y a partir de él. Por eso es que Maturana sostiene que nuestra realidad nace a partir de esa diferencia construyendo nuestro versus, nuestra propia representación del mundo, nuestra propia diferencia. Así es que habla de multiverso (un versus múltiple), uno para cada diferencia, uno para cada uno de nosotros y no un único versus común. De esta forma es abolido el concepto “universo” que pasa a ser reemplazado por el de multiverso que es el colectivo de nuestros diferentes versus en intersección.
Steven Johnson señala en la obra citada[xxii] “Local parecería ser que resulta el término clave para entender el potencial de la lógica de los conglomerados. Vemos comportamientos emergentes en sistemas como en colonias de hormigas, cuando los agentes individuales en el sistema le prestan atención a su vecino inmediato, más que esperar órdenes de arriba. Ellos piensan localmente y actúan localmente, pero el conjunto produce un comportamiento global”.
Y agrega que en el mundo perceptivo de las hormigas la mirada es local más que totalizadora. “Ver el todo” es una imposibilidad perceptiva y de concepto para cualquier miembro del hormiguero. El ejemplo no es totalmente transportable a los humanos pero a medida que la globalización avanza la mirada totalizadora pasa a ser una mera fantasía como lo es en la frase Think Globally, Act Locally (pensar global, actuar local) lo que nos aproxima a las hormigas.
La diferencia con el medio
Ahora bien, el agente tiene una relación biunívoca con el medio; él influye al medio y el medio lo influye a él, pero ¿cuál es su medio?
Podemos decir que el agente es argentino, lo que lo hace pertenecer al conjunto de los argentinos, pero podemos decir que a su vez es deudor hipotecario, voluntario en un hospital, premio Nobel, promiscuo, etc. No todos esos dominios ejercen sobre él la misma influencia. Ser deudor hipotecario lo condiciona más que ser voluntario en el hospital (o lo contrario), por lo tanto sus estrategias versarán acerca de cómo posicionarse de acuerdo a sus intereses y a la influencia (positiva o negativa) que el medio puede ejercer sobre él. Por lo tanto opta y prioriza en tanto vigila su vecindario a cada instante, como el órgano cuasi estadístico de los postulados de Noelle-Neumann.
La gran diferencia es que esta autora encarna una “amenaza” en la opinión pública, que es general por definición más allá de las salvedades que haga al respecto. Lo que aquí proponemos es que esa influencia se da de acuerdo a los vínculos o la importancia que el agente dé a cada dominio al que pertenece. El medio que ejerce la influencia no es universal, sino que es local, es nuestro propio versus, que en términos del psicoanálisis se puede entender mejor como “súper yo”.
Es pertinente introducir ahora el concepto de Pequeño Mundo acuñado por Stanley Milgram[xxiii] en el 1958. Consiste en que las relaciones sociales tejen redes de vínculos que no siempre tienen que ver con la localización física de las mismas. El concepto de “cercanía” en una relación personal tiene más que ver con el tipo de relación interpersonal que con la concepción física del término. Por eso muchas veces nos parece que “el mundo es un pañuelo”.
Cuado hablamos de dominio local nos referimos a la cercanía vincular y no a la física. Como ejemplo podemos citar a la comunidad de matemáticos dispersos por el mundo que forman una red muy cerrada de relaciones, incluso permanentemente se están citando recíprocamente en sus trabajos, los bloggeros de la blogsfera también forman este tipo de redes sociales virtuales temáticas y se comentan recíprocamente sus post. Este dato no hace referencia a que todos los matemáticos vivan en una misma zona geográfica, sino que su comunidad cierra vínculos estrechos desde distintas locaciones en el mundo a causa de una afinidad temática y de ahí su influencia recíproca. Esto da a los matemáticos o a los bloggeros la sensación que el mundo es un pañuelo.
Se atribuye a Robert Boyle ser el primero en iniciar una comunidad virtual al inventar los “papers” que no son otra cosa que documentos temáticos donde los científicos expresan sus ideas y hacen circular entre su comunidad a fin de ponerlas a consideración de sus pares.[xxiv]
El valor del vínculo mediante el cual un agente se relaciona con el dominio está en directa relación con el sentido que le atribuye.
Para un agente, al dominio “hijos” lo unirá, como es obvio, un vínculo más fuerte que al dominio “Club de amigos del aire puro”. Pero esto también puede variar en el tiempo; el mismo dominio “hijos” cambia el tipo de vínculo a medida que los hijos crecen y se separan del dominio “padres”. Así es cómo hay vínculos fuertes y vínculos débiles.
La individuación
Introduciremos el último concepto devenido de la teoría de la autorreferencia: la individuación. La individuación es la estrategia de adaptación al medio que hace el agente. Es la destreza, el arte que usa para vivir. Es el conjunto de capacidades que puede desarrollar y la habilidad que usa para abrir o cerrar, jerarquizar o denigrar vínculos. A su vez, la especialización también es relativa.
Una individuación en un sentido va en desmedro de especializaciones en otros. Si adhiere a algunos dominios muchas veces no podrá unirse a otros, no podrá ser hincha de Boca Juniors y de River Plate a la vez. Esta descripción del accionar natural avala la teoría de la evolución de las especies de Charles Robert Darwin. Una mala estrategia puede dejar al jugador fuera, en tanto permanecen en él sólo los más diestros, los que se valen de las mejores estrategias.
Mucho se habla de sociedad en red, del estado en red, del modelo de propagación de las epidemias y contagios a través de una red; también se habla de la colaboración, terrorismo o marketing en red y de otros conceptos que de una u otra forma tratan como redes los comportamientos sociales. Nos acercamos entonces al modelo de Red Social donde cada participante no actúa sólo en forma individual sino que lo hace condicionado por lo que percibe que dicen, hacen o piensan los demás miembros de su grupo, como un participante en un juego competitivo o no, como un jugador. La diferencia entre el actuar como individuos y el actuar como jugadores es que cada participante atesora una estrategia y una posición así como información del medio que lo circunda. Jugador que analiza sus distintas posibilidades frente al juego de los otros y evoluciona su propio juego y mundo en base a las estrategias que escoge. Por lo tanto, el jugador nunca juega solo sino que auto genera un mundo relacional con el grupo con que juega o le toca jugar.
Para terminar decimos que en el modelo de red social, para que la estructura que se forma tenga sustentabilidad, como se ve con más detalle en el capítulo Del movimiento de las esferas sociales como un equilibrio de Nash, es necesario que en su base, los vínculos que se forman, sean entre pares, agentes hermanados entre sí, donde ninguno tenga más peso relativo que el otro, donde ninguno escape a esa realidad de origen, donde una verdadera fraternidad entre agentes asegure la permanencia en el tiempo. Si esto no es así todo el conjunto corre el riesgo de colapsar.
Referencias
[i] Max Karl Ernst Ludwig Planck (1858 – 1947) físico alemán considerado como padre de la teoría cuántica.
[ii] Werner Karl Heisenberg físico alemán. (1901 – 1976). Autor del principio de incertidumbre.
[iii] Erwin Schrödinger (1887-1961) físico austríaco padre de la teoría ondulatoria. Desarrollo la ecuación de Schrödinger.
[iv] Neils Henrika David Bohr, (1885-1962) físico danés que junto a otros desarrolla en concepto de núcleo y de electrón y de órbitas secundarias .
[v] Louis de Broglie es quien desarrolla la hipótesis de la dualidad onda-partícula.
[vi] Heisember define el principio de incertidumbre que consiste en que si uno trata de observar una partícula, por ejemplo tratándola de ver con el microscopio, la cantidad de energía que se necesita para hacerla visible al ojo, la luz, es suficiente para excitarla y hacerla cambiar de posición. Por lo tanto no se puede saber a ciencia cierta el lugar ocupado por la partícula.
[vii] Albert Einstein, nacido en Alemania en 1879, Premio Nobel en 1921 por su Teoría de la Relatividad es el científico más conocido y trascendente del siglo XX.
[viii] Geoffrey Chew (1924) físico teórico estadounidense autor de la teoría “Bootstrap : a scientific idea” (1986).
[ix] Francisco Varela (1946-2001). Biólogo y filósofo chileno discípulo de H. Maturana. Universidad de Chile.
[x] Capra, Fritjof – Sabiduría insólita. Conversaciones con personajes notables, Kairos, Barcelona, 1994.
[xi] Cabe citar el trabajo de Cristian Antiba – La teoría bootstrap, Ilustrados.com 2005.
http://www.ilustrados.com/publicaciones/EEplEZkpFAyNywxIXC.php
[xii] David Joseph Bohm ( 1917, 1992) físico cuántico americacno con importantes contribuciones a la física teórica, a la filosofía y a la neuropsicología.
[xiii] En YouTube se encuentran videos de Capra, Bohm y de Varela donde exponen sus ideas.
[xiv] Ilya Prigogine profesor belga estudió Física y Química en la Universidad Libre de Bruselas, donde ejerció como profesor de Termodinámica precursor de la teoría del caos, 1917 -2003.
[xv] Del griego αυτο-, auto, “sí mismo”, y ποιησις, poiesis, “creación” o “producción”.
[xvi] Resnick, Mitchel es Profesor Asociado en el MIT Media Laboratory, donde su campo de trabajo es cómo las nuevas herramientas tecnológicas pueden ayudar a concretar cambios profundos en el modo en que las personas aprenden y piensan.
[xvii] Tortugas, termitas y atascos de tráfico, Gedisa, 2001.
[xviii] Darwin, Charles Robert – El origen de las especies, Planeta Agostini,1985.
[xix] Kurt Freidrich Gödel lógico y matemático austríaco (1906 – 1978), padre del positivismo lógico.
[xx] education.mit.edu/starlogo/
[xxi] Star logo es un programa de uso libre que se puede descargar de Internet.
[xxii] Traducción del autor.
[xxiii] Stanley Milgram (1933 – 1984) fue un psicólogo social de la Universidad de Yale que realizó estudios y experiencias sobre la obediencia (En la película Brazil se muestra una de ellas) y el que introdujo el concepto de pequeño mundo.
[xxiv] Alejandro Piscitelli. http://www.filosofitis.com.ar/
4. La espiral de silencio Septiembre 15, 2008
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“En Política se vuelve de todo, menos del ridículo”.
Frase atribuida al General Perón.
Extracto
En este capítulo se aborda la incidencia de la opinión pública sobre el público que la sostiene, desde la óptica de Elizabeth Noelle-Neumann. Se analiza cómo es que ejerce el control social para explicar desde un punto operacional lo expuesto en el capítulo “La condición argentina”.
La pertenencia
A nadie le gusta quedar afuera. Al lector le sorprenderá que este típico argentinismo: “no me dejen afuera” no es de nuestra exclusiva propiedad. Es un comportamiento socialmente aceptado y muy estudiado en el todo el mundo.
Por los años ´50 Solomon Asch[i] realizaba en los Estados Unidos experimentos tendientes a verificar la fortaleza de una posición o creencia cuando a esta se la expresaba en público. Se los conoce como los experimentos de la conformidad.
Uno de ellos consistía en presentar a los estudiantes objeto del estudio tres figuras de distinta tamaño, una de ellas patrón contra la que se debía contrastar los tamaños de las restantes (ver figura ilustrativa). El experimento consistía en expresar en público cual de las tres figuras era a criterio del sujeto la más representativa del patrón. Una de las tres efectivamente era exactamente igual al patrón, pero la cosa no era tan sencilla como parece hasta aquí. Junto al alumno sujeto de estudio ingresaban al recinto otros nueve estudiantes, los últimos en combinación con Asch; uno a uno a su vez vertía su opinión al respecto a medida que les llegaba el turno.
En tanto los ayudantes expresaban una posición concordante con la del sujeto todo iba fácil. Pero si inequívocamente nueve contra uno se expresaban en disidencia, éste no sólo dudaba o cambiaba de parecer, sino que sólo un diez por ciento de los entrevistados lograba mantenerse en su propia convicción.
¿Que razón de peso cabría para cambiar de opinión ante una situación tan trivial como la de discernir entre figuras disímiles? Parecería que hay razones y que son de peso.
¿Si la pregunta se volviera más comprometida, por ejemplo que fuera de índole ideológica o política, sería el sujeto capaz de mantener su palabra, o el impulso de unirse al punto de vista más popular prevalecería?
La experiencia de Asch es sólo un ensayo de laboratorio y no es trasladable automáticamente a la vida cotidiana pero sirve como punto de partida para investigar un poco más allá. Por ejemplo: ¿las encuestas de opinión publicadas forman tendencia o no? Se suele decir que es más fácil cambiar de pareja que de club de fútbol, tal vez valga la pena avanzar sobre el tema.
La espiral del silencio
Introducimos aquí “La espiral del silencio”[ii], la teoría introducida por la socióloga alemana Elisabeth Noelle-Neumann[iii] referida a la interacción de la opinión pública en relación con las posiciones individuales y el miedo al aislamiento. La traducción al inglés de su nombre es “Spiral of Silence”, por lo que paradójicamente su abreviatura resulta SOS.
Esta teoría no ha tenido mucha difusión aunque es un invalorable aporte a la sociología y a la comunicación social, y constituye uno de los pilares sobre los que se asienta este trabajo. Se la estudia en las carreras de Ciencias de la Comunicación y Periodismo para explicar su influencia en la opinión pública; a la vez se la critica prejuiciosamente pues se le atribuyen connotaciones políticas o valoraciones subjetivas. Nada de esto es verdad ya que la autora, como se verá, para enunciar su teoría se despoja de todo preconcepto político y filosófico, a la vez que realiza durante años investigaciones de campo que avalan sus resultados. Podemos citar también a otros autores que han hecho trabajo de campo, por ejemplo ¿Espiral del silencio en las elecciones venezolanas de 1998?[iv] .
No hace falta una comprobación tan minuciosa para darse cuenta de cómo incide la espiral del silencio en nuestras vidas cotidianas, por ejemplo en una huelga. La influencia de los piquetes, especialmente en las huelgas de transporte es obvia. Los que no están de acuerdo con el paro efectúan una evaluación de las pérdidas y las ganancias que tendrían si apoyaran o si no al paro. En el caso del transporte los posibles daños que los piquetes pudieran ocasionar a las unidades siempre serían más costosos que el beneficio de un día de trabajo, por lo tanto la adhesión en disidencia se hace inevitable.
Es bueno recordar que Elisabeth Noelle-Neumann apoyó al nazismo durante su juventud y actuó a favor del régimen desde diversos periódicos. Recién después de la guerra adoptó una posición crítica acerca del nazismo y fundó junto con su marido un instituto de investigación de la opinión pública, el Institut für Demoskopie en Allensbach (Instituto de Demoscopía) donde realizó el seguimiento de la opinión pública de los alemanes referente a sus preferencia políticas contrastándolas con los resultados efectivos de las elecciones durante la década del ´60, ´70 y ´80. Sostiene que los supuestos sobre los que sustenta su teoría son de difícil verificación y los enuncia así:
“- La sociedad amenaza a los individuos desviados con el aislamiento.
-Los individuos experimentan un continuo miedo al aislamiento.
- Este miedo al aislamiento hace que los individuos intenten evaluar continuamente el clima de opinión.
- Los resultados de esta evaluación influyen en el comportamiento en público, especialmente en la expresión pública o el ocultamiento de las opiniones.”
Agrega la autora[v] que los postulados “están relacionaos entre sí, lo que proporciona una explicación de la formación, el mantenimiento y la modificación de la opinión pública”.
Denomina a estos postulados la espiral del silencio y afirma que más que una serie de silogismos encadenados que dan como resultado una definición, los postulados ínter vinculados y en conjunto constituyen un sistema dinámico de representación.
En este capítulo analizaremos al silencio desde su rol social en la articulación con la opinión pública, en el capítulo El verbo ciudadano en cambio lo analizamos desde el punto de vista de la comunicación, como contrafigura de la palabra. A diferencia de Paulo Freire, quien denuncia y hace una valoración ético-política negativa del silencio, la autora aquí las descarta. Silencio para Noelle Neumann es no exteriorizar opinión individual. Simplemente callar cocientemente.
Una cuestión de supervivencia
En cuanto a la figura del espiral podemos decir que es una forma geométrica que sugiere movimiento, aun estando estática. Induce una atracción hacia su centro en un camino cada vez más estrangulado, o, en sentido inverso, hacia fuera mediante un crecimiento repelente y explosivo. Si se trata de una espiral de silencio, la suponemos centrípeta, en un movimiento que aprisiona en forma inexorable hasta un centro infinito. El silencio en la medida que se acerca a ese centro no es sólo involuntario sino también constrictor, ineludible, sistémico, pero sobre todo inexorable. Y, curiosamente, in ex orable, significa que no podemos sacarlo de la boca, que lo llevamos incrustado adentro nuestro, es decir que también es endógeno.
Para la autora: “Si la opinión pública es el resultado de la interacción entre los individuos y su entorno social (…) para no encontrarse aislado, un individuo puede renunciar a su propio juicio. Ésta es una condición de la vida en una sociedad humana; si fuera de otra manera, la integración sería imposible.”
Como se ve, la considera una condición sistémica a la que los humanos no podemos renunciar ya que está en su naturaleza ser social. Necesita de los otros para el trabajo, para relacionarse, evolucionar, aprender y para reproducirse. Curiosa la coincidencia con Humberto Maturana[vi] quién considera a los sistemas sociales como los garantes de la vida y de la adaptación al medio
Y agrega: “Ese temor al aislamiento forma parte integrante, según nosotros, de todos los procesos de opinión pública. Aquí reside el punto vulnerable del individuo; en esto los grupos sociales pueden castigarlo por no haber sabido adaptarse (que fea palabra usada así). Hay un vínculo estrecho entre los conceptos de opinión pública, sanción y castigo”.
El concepto “individuo” se usa acá como sujeto de pensamiento independiente del colectivo. Un ser individual en contraposición a un ser social. Este es el punto más crítico de su teoría por el que se la critica con vehemencia.
Citándolo a John Loke[vii] en su “Ensayo sobre el entendimiento humano” publicado en 1671 Noelle-Neumann comenta que este hace una distinción entre tres tipos de leyes: la ley divina; la ley civil; y la tercera, la ley de la virtud y el vicio, de la opinión y de la reputación o ley de la moda que para Loke es la más importante…
“Porque notaremos que la mayor parte de ésta (la humanidad) se guía principal, si no únicamente, por esta ley de la moda. Y por eso hacen lo que mantiene su buena reputación entre sus conocidos, teniendo poco en cuenta las leyes de Dios o las del juez”.
La opinión pública
Cuando hablamos de opinión pública le estamos asignando a la opinión un rol medular en la constitución de “lo social”; si de democracia estamos hablando, la tematización de la opinión esta vez es política que se convierte en el sustento mismo de la democracia. Es de ahí que la opinión pública se vuelve medular en la legitimidad del poder en un sistema democrático.
Maricela Portillo Sánchez[viii], en su artículo Opinión pública y democracia. Dos miradas: El modelo normativo de Habermas y el modelo psico-social de Noelle-Neumann, distingue que “para Noelle-Neumann la opinión pública no constituye, desde su marco conceptual, un pilar de la democracia; lo que importa no es el diálogo ni el debate, sino el silencio. No es el debate racional, sino el consenso social”. Es muy interesante esta apreciación ya que según ella, al despojarse de toda valoración ético-política Noelle-Neumann entiende que la espiral del silencio es una construcción sistémica. En este sentido la espiral del silencio se convierte en un verdadero equilibrio de Nash, tal como se ve en capítulo La dinámica social como un equilibrio de Nash
Cada vez que un contribuyente calla y queda en silencio, “mejor me callo”, se obtiene personalmente una conveniencia o ganancia mayor que la se pudiere lograr al expresar en público una posición individual. Mediante una acción individual en un equilibrio de este tipo es imposible el cambio del statu quo, sólo si todos cambiaren de actitud o postura, o sea que la opinión en su conjunto se modificare, se podría llegar variar la conducta colectiva.
La opinión pública para Noelle-Neumann se constituye en la piel social, esta metáfora tiene tres connotaciones, es el contenedor de lo social, se constituye en órgano perceptivo permitiendo la comunicación a través de su porosidad, por último se erige como la frontera entre lo de adentro y lo de afuera, una piel hecha de palabras. Este concepto es verdaderamente de avanzada. De esta manera la opinión pública es el espacio y el tiempo en se lleva a cabo la acción social y que determina los confines donde son verdaderas las afirmaciones que ella sostiene.
El aislamiento como castigo
Ahora, Noelle-Neumann se pregunta “¿Pero en qué momento uno se encuentra aislado?”
Lo que el individuo intenta descubrir al observar su entorno social es, mediante el dispositivo al que llama “órgano cuasi-estadístico” (postulado 3), estimar la distribución de las opiniones a favor o en contra de sus ideas, pero sobre todo evaluar tanto su fuerza como las posibilidades de éxito de los puntos de vista o propuestas expresadas en público. Desde la óptica de Nash esta actitud podría ser descrita como la elección de la mejor estrategia en el juego dado la jugada de los otros jugadores; es, en definitiva, la opción que le reportará la máxima ganancia al grupo en ese entorno espacio-temporal. Opinión pública no se refiere acá solo a palabra expresada en público sino a todo el universo simbólico de manifestación social. El dispositivo cuasi-estadístico es el que permanentemente contrasta nuestra propia percepción del mundo con la de quienes nos rodean a fin de coordinarla.
En la teoría de redes sociales se evalúan todas las variables del ambiente que influyen sobre la red. Por ejemplo los que viajan en un mismo colectivo, o tren todos los días pertenecen al ambiente cotidiano donde circulamos cada día, sin embargo no tenemos relación directa con ninguno de ellos. Si bien no existe vínculo directo con esos actores, que un día falten o no estén modifica nuestro entorno social de ahí que influye en el comportamiento social del conjunto. Consideramos a ese universo social donde nos movemos como parte de nuestro dominio y como tal hace a la opinión pública.
Así la muerte del viejito que siempre dormía bajo el reloj en el andén puede ser un tema del día y de los subsiguientes porque tematiza a la opinión de los transeúntes de ese andén. Es paradójico que nos ocupemos de alguien de quién no sabemos nada, que nunca nos dirigió la palabra sin embargo formaba parte de nuestra vida cotidiana. Es difícil imaginarnos solos en el vagón sin los rostros de los otros que nos rodean todos los días y nos hacen sentir contenidos. De allí que la opinión pública es la piel de nuestro entorno social. Referencias tales como: nuestro barrio, el policía de la esquina, la barra brava, los padres de la escuela, con todos ellos tenemos temas en común. La opinión pública se modela inmersa en esos ambientes.
El ridículo
Carlos Menem citaba con frecuencia una frase atribuida a Juan D. Perón, según la cual “en política se vuelve de todo, menos del ridículo”; ese lugar oscuro, solitario e incómodo que Noelle-Neumann describe como aislamiento (la cárcel, el manicomio, el campo de desaparición). No caer en el ridículo significa aplicarse una autocensura para no cometer una acción que nos ponga de manifiesto, que nos saque de contexto. Correr los límites del ridículo también significa dejar a otros del otro lado, en infracción, como una ley del off side social.
Charles Chaplin[ix] utiliza una misma matriz en muchos de sus gags[x]: En un salón muy elegante y lleno de gente en donde los señores de la sociedad almuerzan en armonía, irrumpe Carlitos; tropieza con la alfombra arrugada y cae de bruces al suelo. La gente lo mira y comienza a reír. ¿De qué se ríe? Del diferente, del ridículo, del que se sale del entorno, del que rompe las reglas. Es una risa burlona, socarrona, intolerante. Carlitos irrumpe intempestivamente y rompe la armonía, el equilibrio: es diferente, llama la atención, rompe el clima, rompe las reglas, se ridiculiza y es condenado.
El mundo pequeño
Duncan J. Watts[xi], en su best seller “Six degrees, The sience of a connected age” reta a que nos imaginemos a nosotros mismos sometidos al experimento de Asch y nos propone que autoevaluemos hasta que punto podríamos resistir una experiencia como la comentada al comienzo de este capítulo. Considera que el número de personas que apoyan o están en contra de nuestra propia opinión hace una diferencia importante y estudia justamente como varía nuestra opinión en base a la distribución de opiniones del resto de los presentes en una verdadera lógica de conformidad.
Para Watts el esparcimiento de un rumor o el contagio de una enfermedad responden a la cantidad de “individuos infectados” que en definitiva depende del número de ellos. Reconoce una distinción entre los tipos de contagio que se pueden dar en una enfermedad aleatoria e involuntaria y el contagio social en donde la opinión de una sola persona puede ser “altamente contagiosa” en ese proceso. Una sola opinión puede constituir “masa crítica” y cambiar la opinión de la mayoría. Para él existen umbrales a partir de los cuales todo el grupo cambia de opinión. A estos puntos se lo conoce también como “tippin point” o puntos de inflexión en la teoría de redes. En el capítulo La dinámica social como un equilibrio de Nash se muestra que los mecanismos del umbral de rebeldía que plantea Juan Urrutia Elejalde[xii] son consistentes con las conclusiones obtenidas por Watts. Consisten en momentos o hitos a partir de los cuales todo un grupo de personas cambia de opinión o de postura en bloque.
Tanto Asch desde la psicología social, Noelle-Neumann desde la sociología y ahora Duncan Watts desde la nueva teoría de redes hablan del mismo fenómeno social desde distintas ópticas. Existe una permanente observación de la distribución de opiniones (órgano cuasi estadístico) que hace que nos hagamos una autorreferencia de nuestra posición respecto de la opinión dominante. Da lo mismo si ese umbral esta determinado por una media estadística de esas micro-apreciaciones que efectuamos para ver nuestra posición relativa, o por una influencia mediática, o por una opinión valorada (aquellas que marcan tendencia), el efecto resultante es el mismo. El umbral estará más segado hacia la derecha o hacia la izquierda pero la forma de la curva (ver figura) no variará significativamente.
El órgano cuasi estadístico
La dinámica propuesta por el mecanismo de la espiral del silencio hace que los individuos estén auscultando permanentemente el clima de opiniones que los rodean o lo que los medios le bombardean, formándose así una conciencia de lo que ocurre a mi alrededor, una autorreferencia. Con esa apreciación de la realidad ajustan su propia opinión a la de la mayoría. Si la mayoría es la media de un modelo exitoso, dentro de la opinión pública no habrá matices, se tenderá a una opinión única. Podemos citar como ejemplo cuando surge un programa televisivo de elevado raiting al que los otros canales tienden a copiarle o a hacer programas parecidos para poder competir dentro de un mismo espacio. Si en cambio existe una distribución de criterios donde la diversidad es posible, tal es el caso en la elección de un ritmo musical, habrá un abanico de posibilidades dentro de las opiniones generalizadas donde las adhesiones, las opiniones sobre los gustos musicales, estarán repartidas y en consecuencia no estarán polarizadas.
Otra cosa es cuando se tiene que decidir en una situación de inestabilidad donde “el individuo es testigo de una lucha entre posiciones opuestas y debe tomar partido. Puede estar de acuerdo con el punto de vista dominante, lo cual refuerza la confianza en sí mismo y le permite expresarse sin reticencias y sin correr el riesgo de quedar aislado frente a los que sostienen puntos de vista diferentes. Por el contrario, puede advertir que sus convicciones pierden terreno; cuanto más suceda esto, menos seguro estará de sí y menos propenso estará a expresar sus opiniones”.
En una opinión polarizada “la opinión dividida se afirma cada vez con más frecuencia y con más seguridad; al otro se lo escucha cada vez menos. Los individuos perciben estas tendencias y adaptan sus convicciones en consecuencia. Uno de los dos campos presentes acrecienta su ventaja mientras el otro retrocede. La tendencia a expresarse en un caso, y a guardar silencio en el otro, engendra un proceso en espiral que en forma gradual va instalando una opinión dominante”,
“The rich gets richer”, el rico se hace cada vez mas rico. Nuevamente en este texto se puede hacer una correlación entre apreciación de opinión y autorreferencia.
La opinión pública en el mundo de la complejidad
Noelle-Neumann insiste que el clima de opinión pública no puede evaluarse como la suma de las opiniones individuales, sino que esta es un emergente del conjunto de opiniones y es por eso que propone para su evaluación que sea necesario realizar sondeos indirectos donde los entrevistados puedan despersonalizar sus respuestas en función no de lo que ellos creen, sino de lo que ellos creen que piensa la mayoría.
Este tema es crucial para estas cuestiones ya que es la justificación de los gobiernos corporativos para cancelar el debate. En los gobiernos democráticos actuales como se enuncia en el capítulo La condición argentina. El debate es postergado y viene en segundo lugar, la necesidad y urgencia, la cohesión social, los supremos intereses de la patria, los principios occidentales y cristianos y muchas otras excusas lo postergan, avaladas por la espiral del silencio. Y aquí se define el concepto de opinión pública emanado de los postulados de su teoría:
“Basándonos en el concepto de un proceso interactivo que genera una ‘espiral’ del silencio, definimos la opinión pública como aquella que puede ser expresada en público sin riesgo de sanciones, y en la cual puede fundarse la acción llevada adelante en público”.
El discurso dominante dispara un mecanismo amenazante del que es posible protegerse refugiándose en el silencio. Desde la óptica de Nash el concepto de opinión pública según Noelle-Neumann sería la mejor estrategia adoptada colectivamente, aquella que trae estabilidad.
La palabra, desde siempre ha sido patrimonio de las clases más ilustradas y acomodadas; esta conformó su autoría, su elaboración, su tabla de verdad. No ha sido tradicionalmente de dominio popular, en tanto el silencio sí lo es y no dejará de serlo en la medida que no haya una verdadera revolución en los sistemas de comunicación, información y educación. Noelle-Neumann muestra varios cuadros donde se estudia la predisposición de las diferentes franjas de la sociedad a manifestarse en público.
El nivel económico citado en el párrafo anterior no es el único factor determinante. La edad es otro, cuanto mas jóvenes parecería que es más fácil exponer en público las opiniones, lo cual es concordante con los prejuicios que acumulamos durante la vida. También son más extrovertidos los varones que las mujeres, los que viven en las ciudades que los que lo hacen en pueblos pequeños o en el campo, los que tienen mayor instrucción que los que no la poseen, etc. [xiii]
Paradójicamente, esto nos lleva a la conclusión de que para la autora el silencio es el responsable de la cohesión social y por ende el garante de la paz. A más palabras, menos cohesión, más dispersión, más discrepancia, más aislamiento. En el capítulo El contrato se estudia de qué forma la palabra se articula en un diálogo social y cómo se puede llegar a negociar a partir de la misma.
Toda la construcción del pensamiento moderno se basa teóricamente en el contrato y en la palabra. Aquí la autora nos está diciendo totalmente lo contrario. La sanción es proporcional a la posición crítica. El “no te metas”, “yo argentino”, “algo habrán hecho”, “de la casa al trabajo y del trabajo a la casa” son frases que se inscriben en esta línea de pensamiento. Las diversas formas que toma el silencio en pos de esa construcción social es lo que nos debe importar ahora.
El ingreso en el silencio auto impuesto lleva implícita una resignación del proceso de individuación en beneficio del del grupo con una marcada tendencia hacia la masificación y a la a–dicción, (no dicho), y provee a su vez una correspondencia entre sus miembros que es la responsable en definitiva del afianzamiento del vínculo y por ende de la cohesión social. Desde un punto de vista crítico, una sociedad que se comporta así muestra serios rasgos de inmadurez, lo que de tanto en tanto la pone en crisis y debe ser repactada para poder estabilizarse. Tampoco esto quiere decir que no pueda evolucionar hacia una dinámica más racional si las condiciones están dadas.
La dinámica de la espiral del silencio
La autora entra luego en la comprobación científica de su teoría al realizar el trabajo de campo que la legitimiza y la lleva a hacerse las siguientes preguntas: “¿Cuáles son las opiniones que deberían difundirse y cuáles deberían decaer? ¿Cuál es la forma de la presión conformista?” A estos interrogantes responde con los siguientes postulados:
Si una mayoría se considera minoría, tenderá a declinar en el futuro. A la inversa, si una minoría es vista como mayoritaria, irá en aumento. Si los miembros de una mayoría no prevén que ésta pueda mantenerse en el porvenir, fracasará. A la inversa, si la creencia en una evolución favorable es compartida por muchos, sus miembros necesitarán mucho tiempo para cambiar de opinión. Si la inseguridad en cuanto a lo que es la opinión dominante, o lo que será, aumenta, es porque está ocurriendo un cambio profundo en la opinión dominante. Si dos facciones se distinguen claramente por su respectiva disposición para exponer sus puntos de vista en público, la que muestre mayor disposición será quizá la que predomine en el futuro.
Dice que estos resultados son aplicables, generalizando su hipótesis, no sólo a la opinión sino también a otras conductas públicas:
“Este tipo de análisis puede aplicarse a la previsión de las opiniones políticas, a la de las tendencias de la moda o a la de la evolución de las costumbres y las convenciones sociales, es decir, a todos los campos respecto de los cuales la actitud y la conducta del individuo están determinados por la relación entre sus propias convicciones y el resultado de la observación de su entorno social. A mi modo de ver, esta interacción es el principal aspecto del proceso de formación de la opinión pública. La importancia del papel de la observación del entorno hace que todas las ponencias sobre la opinión pública sólo valgan para períodos y sitios determinados.”
Como se ve en el capítulo Las esferas sociales al analizar desde la teoría de redes como son las secuencias de conformación de la red[xiv] cada nueva adhesión buscará para hacerlo el nodo más conectado. Desde el punto de vista informacional estar más conectado en este caso no significa manejar más información sino poseer la información más valorada por la red, el discurso dominante es el que más adhesiones recoge.
La opinión pública para Noelle-Neumann no es la suma de las opiniones individuales, lo que la acerca más a un modelo complejo que a uno determinista. A medida que cada uno del público va expresando su opinión, la Opinión Pública se va modificando, y a medida que lo hace, influencia las opiniones individuales. Entonces no es posible distinguir opinión pública a partir de opinión individual ya que las dos se influyen y condicionan recíprocamente.
Mauro Wolf[xv] señala que: “El supuesto de fondo es que las personas suelen reaccionar ante el conjunto del que forman parte, lo cual indica que es probable que teniendo que decidir dónde ubicarse respecto a un problema de importancia pública, muchas personas no se basen en su propia opinión sino en sus propias lealtades sociales para decidir (…) no eligen dónde posicionarse, sino con quién estar”.[xvi]
El carácter posicional señalado por Wolf sobre la teoría de la espiral del silencio toma una significación especial cuando se presenta el modelo de red social en el capítulo Del movimiento de las esferas sociales como un equilibrio de Nash. Allí se habla de topología de la red que no es otra cosa que la grafía que va adquiriendo una red a medida que evoluciona en el tiempo de acuerdo a cómo está vinculada. Si consideramos a cada persona como un nodo y a los vínculos como las interrelaciones entre las personas, la topología será el lugar que cada uno ocupa en relación al otro en el espacio público.
Un modelo criticado
Noelle-Neumann es criticada y cuestionada por esta teoría; de hecho está en las antípodas del concepto de opinión pública de Jürgen Habermas de quien nos ocupamos en los capítulos La construcción de la opinión pública y La legitimidad del poder en la construcción de la república. Este autor sostiene que la opinión pública es el resultado de la interacción libre y racional de los individuos.
Pero, ¿qué es la opinión pública? ¿Un consenso racional, como sostiene Habermas, o una forma de control social como dice Noelle-Neumann? Una aproximación a una respuesta de este interrogante se da en el capítulo La construcción de la opinión pública.
Trataremos aquí de sacarle un poco de dramatismo a las palabras de Noelle-Neumann. ¿A qué se refiere cuando dice que la opinión pública ejerce un control social? No es que ejerza un poder de policía del pensamiento, desde un punto de vista coercitivo, tal vez así lo creyere cuando escribió su teoría. Hoy contamos con elementos, como la teoría de redes sociales, para hacer una diferencia entre opinión masificada y opinión mayoritaria, esto es avalando sus postulados.
La teoría de sistemas explica como los sistemas vivos crean vínculos que establecen relaciones sociales de la base hacia arriba con sólo unas pocas interacciones y unas pocas instrucciones entre los involucrados. Así se explican conductas como las de una bandada de gansos que vuela en coordinación sin un líder, incluso explican cómo es que en el hormiguero a pesar que ninguna hormiga individual sepa lo que está pasando en los otros sectores, sin siquiera que la hormiga reina sepa, todo el hormiguero funciona a la perfección. El hormiguero llega a durar más de quince años superando así a la vida promedio de una hormiga obrera que es de uno y medio[xvii].En este sentido el control social es mantener la cohesión social, mantener la unidad de la bandada o la unidad del hormiguero.. Es lo que mantiene la lógica de funcionamiento de ese colectivo.
A los ojos de esta nueva ciencia de redes las interacciones entre los seres vivos dan como resultado comportamientos emergentes, que poco tienen que ver con los comportamientos individuales, éstos son comportamientos colectivos con reglas y evolución propios. La autoorganización es la que posibilita esa construcción de abajo para arriba. Por qué los seres humanos habríamos de desprendernos de esa forma de interacción por más razón e inteligencia que hayamos adquirido. De hecho los niños menores de cuatro años todavía no poseen la capacidad de abstraer su yo del colectivo. Todo indicaría que es un rasgo de integración primitivo que traemos escrito genéticamente y que tiene que ver con la vida misma.
El control social al que hace referencia la autora es el medio por el cual la interacción entre individuos facilita la vinculación necesaria que posibilitará la organización primitiva de bajo nivel. ¿Podríamos concebir una hormiga aislada de su hormiguero, podríamos concebir al hormiguero sin una colonia de hormigas? ¿Podríamos acaso concebir a un bebé sin el cuidado de su madre? Como la hormiga, los seres humanos se vinculan para poder evolucionar en conjunto dentro de sus comunidades, está en su naturaleza de ser social, lo que hace en función la defensa de la vida. Esto de ninguna manera quiere decir que a ese control social no se lo utilice para la dominación, la masificación y sometimiento de toda una sociedad, pero eso es objeto de otro análisis.
La espiral como herramienta de manipulación
A la espiral del silencio como herramienta de sometimiento y de control social se la ha usado en reiteradas oportunidades a lo largo de la historia. La introducción del miedo, verdadero o fabricado, dentro de la temática pública ha sido una de las técnicas más recurridas para la cooptación y la represión. El poder constituido de esta forma tiene la fortaleza del silenciamiento del otro.
La libertad en todos los casos, sea como fuere o para qué se use la espiral del silencio, siempre se verá restringida porque no es posible gozar de una libertad absoluta ya que sólo se puede gozar de aquellas libertades por las que el grupo no me condenará, aquellas que no me excluyan o me aíslen, aquellas garantizadas por la opinión pública.
Estas libertades posibles se dan en dos frentes, uno local donde la opinión de mi grupo es la que opera como límite de lo censurable y lo permitido, y el otro global donde está a su vez es mi grupo, con el que yo comparto opinión actuando como unidad colectiva, el que juega contra terceros grupos con otras opiniones, con otras sanciones y así desde una lógica micro podemos transpolarnos hacia un entorno cada vez más ampliado constituyendo así una lógica de libertad macro conformada por las infinitas interacciones de los grupos entre sí.
Las libertades positivas de Isiaha Berlin ya no serán posibles por un condicionamiento propio del entorno. Las libertades de ser y de hacer son dejadas de lado para dar lugar a las otras libertades, las que tengo frente al grupo, las que mi grupo posee frente al mundo, en una interacción que permite un equilibrio dinámico que se mantiene en el tiempo. Un equilibrio de Nash.
Buscamos nuestro lugar en el mundo para poder desarrollarnos libremente. Este no es cualquier lugar, es el nuestro, allí en ”lo local” donde somos aceptados con nuestras diferencias y una vez que lo encontramos no deberíamos renunciar tan alegremente a su defensa ya que es nuestra única soberanía. A ese lugar lo llamamos República
Referencias
[i] Solomon Asch psicólogo norteamericano conocido por sus experimentos de la conformidad en el campo de la psicología social.
[ii] Elisabeth Noelle-Neumann, La espiral del silencio. Opinión pública: nuestra piel social, Paidós. Barcelona, 1995.
[iii] La autora estudió Ciencias de la Comunicación, Historia y Filosofía en las universidades de Berlín, Königsberg y Munich, Alemania, y en 1937, Periodismo en la Universiad de Missouri, EE.UU.
[iv] Dr. Iván Abreu Sojo. Universidad Central de Venezuela 2000; ¿Espiral del silencio en las elecciones venezolanas de 1998?, en Revista Latina de Comunicación Social número 29, mayo de 2000, La Laguna (Tenerife), http://www.ull.es/publicaciones/latina/aa2000rmy/102ivan.html.
[v] La espiral del silencio. Opinión pública: nuestra piel social, Paidós. Barcelona, 1995 (capítulos 20 y 21).
[vi] Humberto Maturana Romesín Nace en Chile en 1928, biólogo Ph. D. Harvard (1958). Estudia medicina (U. De Chile) y luego biología en Inglaterra y EEUU. Sus trabajos iniciales los desarrolla con Francisco Varela G. con quien publica en conjunto De máquinas y Seres Vivos (Editorial Universitaria 1972, Santiago de Chile) y luego su obra más maciza El Árbol del Conocimiento (Editorial Universitaria, Santiago de Chile 1984).Ver el desarrollo de esta idea en el capítulo “El establecimiento del vínculo social”.
[vii] John Locke Pensador inglés considerado como el padre del empirismo y del liberalismo.
[viii] Profesora-investigadora de la Academia de Comunicación y Cultura de la Universidad de la Ciudad de México, ITESM-Campus Monterrey, México.
[ix] Actor, director, guionista y músico de origen británico (Londres, 1889/Corsier-sur-Vevey, Suiza, 1977).
[x] El escritor y dramaturgo argentino David Viñas recuerda en una conferencia dada en nuestra ciudad hace unos años al inefable Charles Chaplin.
[xi] Duncan j. Watts es profesor asociado en sociología en la universidad de Columbia en los Estados Unidos y consultor externo en el Santa Fe Institute, (en este último es donde se han realizado las investigaciones mas importantes sobre teoría del caos y sobre teoría de redes.
[xii] Urrutia Elejalde, Juan, es economista español. (1944) Se licenció en la Universidad de Deusto 1967 y se doctoró en Economía en la Universidad de Boulder EEUU. Catedrático de Teoría Económica. En la actualidad es presidente del Consejo Editorial del periódico Expansión y de la revista Actualidad Económica, así como de la Fundación Urrutia Elejalde.
[xiii] Tablas 3 y 4 La espiral del silencio. Opinión pública: nuestra piel social.
[xiv] Albert Lazlo Barabasi Es profesor de Física en la Universidad de Notre-Dame.
[xv] Es citado por Maricela Portillo Sánchez en su trabajo. Mauro Wolf (1947-1996) fue uno de los más importantes teóricos de la comunicación. Profesor del DAMS de la Universidad de Bolonia.
[xvi] Wolf Mauro (1994). Los efectos sociales de los mass media, Paidós, España.
[xvii] Steven Johnson en su libro Emergence cita la Dra. Deborah Gordon que es una bióloga de la universidad de Stanford que realizó investigaciones sobre el comportamiento de las hormigas.
IV Nosotros los esperados, nosotros los seres vivos Septiembre 15, 2008
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Entramos en una nueva época de fluidez y flexibilidad que trae detrás la necesidad de una reflexión acerca de la manera de cómo los hombres hacen los mundos donde viven, y no los encuentran hechos ya como una referencia permanente.
Francisco Varela García
Conclusiones
- Lo novedoso.
- Raconto.
- El sentido de lo social en el devenir evolutivo.
- La piel emocional.
- La piel social.
- La piel digital.
- Hacia una teoría de redes sociales.
Lo novedoso
Hace algunos años se realizó en el teatro Gral. San Martín de Buenos Aires un encuentro sobre la mujer que se titulaba: “La mujer argentina. ¿Cuál?”
Allí se habló de la distancia que había entre las diversas mujeres argentinas, desde Buenos Aires a Santa Cruz o al Chaco. Por ejemplo, de estas últimas se decía que perdían uno de cada siete hijos que parían. Parafraseando ese título también podríamos decir “El argentino. ¿Cuál?”
La Argentina es muy rica en matices y culturas que van desde la metrópolis al pueblito, del europeísmo al indigenismo, agrupados de diversas formas con vínculos más o menos personales. Nuestra tarea consiste en reunir a ese pueblo bajo una democracia no excluyente, representativa de la diversidad, donde estén presentes tanto las individualidades como los colectivos. Afianzar la república
La tecnología por sí sola no tiene la capacidad de movilizar lo social dado que sólo reproduce resultados ya refrendados por viejas recetas pero no innova. ¿Qué receta le viene bien a la mujer chaqueña? ¿La misma que a la de Buenos Aires? Seguramente no, por eso deberíamos abrir nuestras cabezas a los acontecimientos que están ocurriendo a nuestro alrededor, hoy, ya en el siglo XXI. Por lo tanto cuando hablamos de un argentino nos deberíamos preguntar ¿cuál?, ya que la sola mención no define al conjunto.
La globalización irrumpe súbitamente creando nuevos escenarios, el de fin del siglo pasado, el de este siglo. Algo ha cambiado. Por lo pronto estamos más expuestos y eso nos hace más vulnerables. Pensarnos a nosotros mismos es una tarea tan interesante como difícil. Tal vez el dolor de la memoria, tal vez la incapacidad o tal vez la sola soberbia lo impidan, pero es necesario ensayar un nuevo modelo de representación de los argentinos más abarcativo de la diversidad con vistas a este siglo. Y para eso tendremos que crear el modelo, viejo o nuevo, que nos incluya a todos, con el que cada ciudadano se sienta identificado.
Del otro lado está el silencio; tal vez cien años, cien años más de soledad, de no pertenecer al mundo, con serias posibilidades de desaparecer de él.
Raconto
Hasta aquí hemos tratado de describir una Argentina lo más representativa posible de la realidad. Mostramos que con la incorporación de las grandes masas sociales al ejercicio del voto a mediados del siglo pasado, la política cambió para siempre, incorporando los rasgos que aún mantiene y que se deben modificar por obsoletos. Así, definimos una Argentina mayoritariamente peronista y proletaria que prioriza el cuerpo social a las individualidades en donde los intelectuales están relegados por no poder crear discursos abarcativos o representativos de ese identdad imaginaria.
Reconocemos que se ha creado un nuevo espacio hacia mediados de los años ’90, cuando se perfiló una tercera fuerza entre las tradicionales que con sesgos progresistas pivotea en el centro y tiene vertientes tanto de izquierda como de derecha con una gran ascendencia local. Los gobernantes deberían dejar de acompañar el proceso de achatamiento de la pirámide del poder, para acompañar los cambios globales y no teñir a sus gobiernos de obsolescencia y vicios extemporáneos.
Planteamos que la democracia declamada, la deliberativa, la de los grandes acuerdos, era posible aplicarla solo hasta un determinado techo y a partir de esa barrera el modelo de Noelle-Neumann representa mejor a nuestro pueblo. Hicimos una larga exposición sobre los discursos, sobre los silencios, sobre la palabra y sobre su ausencia, y mostramos la dificultad manifiesta de que el diálogo se lleve a cabo en la Argentina. Al respecto vimos que el rol de las escuelas era el espacio fundamental en donde se deberían impartir los conocimientos como contenidos aditivos a las culturas subyacentes, y no como se ha venido haciendo hasta ahora, impartiendo un saber que pretendía sustituirlas.
Advertimos que la política se nutre de las demandas del elector-consumidor y que las ideologías se han replegado en respuesta al avance de la democracia de mercado. De esta forma los gobiernos se construyen a la medida de los gobernados con políticas sin proyección a largo plazo. Y desde allí la caída de los contratos, la imposibilidad de sostenerlos, y las dificultades de realizar nuevos, especialmente después de la crisis de 2001-2002, donde la distancia entre la clase dirigente y el pueblo se hizo irrecuperable. ¡Que se vayan todos!
En nuestro análisis introdujimos a la complejidad que aporta la no linealidad del mundo posmoderno y describimos cómo nuestros jóvenes se sienten más cómodos funcionando en estructuras no jerárquicas, no temporales, no lineales, territoriales… como las que la posmodernidad les ofrece. Nos paramos frente a una nueva realidad que desde hace tiempo ya se viene instalando en la Argentina.
Ensayamos una nueva forma de organización social. Partimos de que a mediados del siglo pasado los científicos buscaban una representación de la naturaleza más acorde a ella. Que necesitaban que la ciencia no fuera tan recortada en sus definiciones, que no fuera tan restringida a sus incumbencias, y así aparecieron conceptos como los de relatividad, principio de incertidumbre, caída de los determinismos y la aparición en el escenario del concepto de autopoiesis, donde la unidad se auto-organizaba en la diferencia con su entorno, donde todo era uno y uno era el todo. Ingresábamos así a un mundo complejo.
A partir de allí la naturaleza comenzó a representarse no tanto en base a certezas como en función a tendencias, probabilidades e incertidumbres acotadas a la ocurrencia de tal o cual fenómeno. Y procesos antes excluidos o marginados de la física clásica pasaron a formar un solo cuerpo, más representativo, en definitiva más inclusivo: la complejidad.
De la mano de los chilenos Maturana, Varela y Bloch emprendimos un camino desde las ciencias naturales que podría esbozarse así:
existe una organización en los seres vivos a la que los Maturana y Varela llaman autopoiesis. Esta organización se da en varios órdenes y se mantiene durante todo el tiempo de existencia del ser vivo y se abandona sólo con la muerte, con la suficiente flexibilidad como para resistir mutaciones o mutilaciones ante la adversidad y que permite al ser vivo coevolucionar con otros seres vivos y con el medio. Una organización que se presenta como una estructura estable en su relación con el medio, pero que en su interior se mantiene caótica.
El sentido de lo social en el devenir evolutivo
El proceso de evolución de las especies y del medio se lleva a cabo en ese escenario y conforma un verdadero paisaje – tomada esta palabra como: las características del terreno, la biodiversidad, el clima, los fenómenos meteorológicos que lo afectan, y todo aquello que emerge y se recorta del terreno- conformando una superficie compuesta de picos y valles de coevolución a medida que se va transformando, como las islas flotantes que hacen con juncos los Uros sobre el lago Titicaca.
Mientras coevolucionan los seres vivos emprenden un ascenso a las cimas de las protuberancias evolutivas que se recortan en ese complejo escenario. En esa tarea una especie influye sobre las otras y a su vez deforma la superficie del terreno; picos y valles se deforman evolucionando y conformando nuevos paisajes que se mantienen en una dinámica permanente. Es por eso que los seres vivos en su proceso evolutivo no tienen otra salida que ascender los picos de evolución para mantener la vida ya que una caída al valle podría ser fatal para su propia vida o para la de su linaje.
En pos del mantenimiento de ese orden el ser vivo individual deberá asociarse con otros de su especie por dos motivos: el primero para poder evolucionar en conjunto con los otros y con el medio, en un ámbito agresivo de competencia por territorios y alimentos; el segundo para la conservación de la especie. A esta agremiación Humberto Maturana la llama “sistema social”. Por lo tanto este tipo de estructura no es voluntaria sino propia del sistema vivo. La manera de mantenerse con vida dentro de ese paisaje hostil es buscar la asociación con otros de la especie durante toda la ortogenia y así poder pasar los genes a la próxima generación, asegurándose de esta manera mantener la propia vida, la de su linaje y la de los que le sucederán.
Toda agremiación que se constituya entre seres vivos está destinada en consecuencia a preservación de la vida, constituyendo así un Sistema Social. Las que no tienen ese objetivo, no conforman sociedades.
Las esferas sociales tienen por finalidad conservar la especie viva y permitir la evolución de la misma.
Para que esto suceda el sistema debe limitar su dominio al territorio donde su preservación y su evolución sean posibles. Lo local. Demarcar un territorio no tiene que ver con demarcar una propiedad privada o con “el poder” en su concepción clásica, establecer límites tiene que ver con la necesidad de marcar la diferencia en una cruel y sangrienta competencia por alimentos, hembras y refugio; tiene que ver con determinar qué es los que separa o diferencia. Cada individuo contribuye a la estructura como un contribuyente y la estructura como tal aporta también como otro integrante más, constituyendo individuo y estructura un solo cuerpo y una sola identidad, la identidad compleja. Este dominio así definido constituye su piel social.
En los seres vivos humanos se agrega a esta complejidad un elemento contundentemente distintivo: la razón. La razón permite construcciones sin corporalidad y es lo que hace la distinción. Las construcciones de la razón, no necesitan de un cuerpo que las soporte, en teoría, por lo tanto el proceso evolutivo de la racionalidad es más veloz que el de los cuerpos. El sistema nervioso es vital para las interrelaciones humanas, es el responsable de articular el lenguaje que nos permite la comunicación, tanto a nivel emocional como a nivel racional, es por eso que en su desenfrenada carrera evolutiva sin cuerpo ha necesitado hacerse de constricciones que inhiban las construcciones virtuales que son incompatibles con los cuerpos. La evolución de la razón debía mantener la esencia de la autopoiesis en los seres vivos y en los sistemas sociales; debía mantener la vida a pesar de la inmaterialidad, es por eso que en su dinámica interrelacional crea al inconsciente y al consciente. En el primero pone a resguardo todo lo primitivo de su ser vivo como la conservación de la especie y la adaptabilidad evolutiva; al conciente le asigna, mediante la creación del lenguaje la interfase con el medio y los otros seres vivos.
La piel emocional
Es el inconsciente que aloja la pulsión erótica quien garantizará la descendencia y la vida; también la pulsión tanática que será la encargada de pelear por el territorio, el sustento y la adaptación al medio. Y como crea las pulsiones debe crear también las construcciones que además las inhiban, es por eso que inventa tótems y tabúes.
En la teoría freudiana se explica que los tabúes son creados para que la vida en sociedad pueda ser posible. Se los justifica como una consecuencia inhibitoria a las tensiones internas provocadas por las pulsiones tanática y erótica; era necesario calmar esos instintos primitivos desde lo cultural para convivir civilizadamente. El mecanismo que opera es exactamente el contrario, los seres vivos humanos estamos hechos para vivir y mantenernos en sociedad con el único objetivo de mantener la vida viva. La razón al prescindir de la materia crea paisajes y escenarios virtuales imposibles para nuestro cuerpo y es por eso que debe a su vez crear represiones para no transgredan fronteras imposibles para su existencia.
Los límites de los dominios humanos a partir de la razón, al no tener que ser abalados y mantenidos por el cuerpo del macho alfa, pueden ser cualquiera, tanto reales como virtuales. La frontera se crea a partir del imaginario y luego son pasadas al territorio mediante la demarcación de la escritura y de la historia, y así se crean los credos, las leyes, los etados, las naciones, y con ellas la propiedad privada. Con los territorios no materiales nace el poder y con el poder la violencia, las luchas de clases y las guerras, nace el dinero, la inclusión y exclusión social y nace la información como la forma mas evolucionada del poder.
Si los sistemas sociales habían emergido justamente para preservar la vida, ahora entraban en lucha por la propiedad privada, unos esgrimiendo argumentos a favor de las libertades individuales para poder realizarse como individuos, los otros sosteniendo que la verdad estaba en las mayorías populares y que la propiedad debía ser comunitaria y que nadie podía poseer más que el conjunto. Paradójicamente los sistemas sociales humanos por culpa de la razón habían entrado en conflicto atacándose entre sí destruyendo la vida que pretendían preservar. La guerra fría de fines del siglo XX surge como un Equilibrio de Nash, como única forma posible de evolución para nuestros sistemas sociales. Los individuos debían buscar su bienestar personal como decía Adam Smith pero sin perder de vista que el grupo también pudiere evolucionar. De no hacerlo, en la base del sistema social se generarían tensiones que podrían hacer desestabilizar a todo el sistema.
Los seres vivos se definen a partir de la autopoiesis que es una organización con tres dominios de orden que deberán mantenerse en su evolución dentro las organizaciones sociales que a su vez deberán ser sustentables sin desnaturalizarse como unidad. Estos dominios de orden deberán estar presentes a la vez en los sistemas sociales humanos. Entendemos que la hermandad posee las propiedades de dos de estos dominios de orden: el de las coherencias estructurales entre los agentes (la semejanza recíproca entre los hermanos) y la coherencia estructural de lo que surge al diferenciarse frente el entorno (la fraternidad como conjunto que emerge del entorno mediante un proceso de diferenciación propio de los sistemas complejos. La fraternidad establece diferencias positivas). La Libertad hará posible la relación con el medio, la posibilidad interactuar con él y la sustentabilidad en el tiempo la aportará la unidad que sólo es posible en un espacio de igualdad social.
Los dominios necesarios para mantener la autopoiesis dentro de los sistemas humanos la aportan en conjunto las tres divisas de la República de la revolución francesa. Libertad, Igualdad y Fraternidad son los dominios de orden que se deben dar en los sistemas humanos para conservar la autopoiesis y la evolución de los seres vivos humanos. No conservar la república en estos términos significa la muerte, como reza el moto del grabado al que se hace referencia en el prólogo de este trabajo.
La piel social
Al igual que en las esferas sociales de los seres vivos, la razón humana parece haber encontrado una organización que permite la coevolución y la preservación de la vida desde la racionalidad.
Se redescubre el juego de la organización republicana. Las libertades individuales eran necesarias para la innovación pero debían ser recortadas, en función de los intereses y de la evolución del grupo. Aquella divisa de la Revolución Francesa olvidada, la fraternidad, debía ser rescatada para mediar entre libertades individuales e igualdades sociales ya que sólo con la semejanza entre pares, la de cada uno frente al otro, sin jerarquías ni tutorías internas ni externas, en un dispositivo de juego como el propuesto por Nash la unidad sería posible.
Una estructura social que vele por la vida debía nacer desde la base y mantenerse en el tiempo y así nace el concepto de red social de infinitos entrecruzamientos, donde las interacciones de sus elementos primitivos, en un total pie de coherencia desde su génesis, desde una fraternidad que inspire conocimiento y confianza entre sus miembros, posibilitaría el juego y la coderiva contingente de Nash.
La piel social que conforman los sistemas sociales en los seres humanos opera en ámbitos locales tanto reales como virtuales, siendo la opinión pública, el continente del sistema humano donde opera el sentido, fuera de esa piel no se constituye res pública sino que es la otredad, otro sistema, lo ajeno.
En la concepción ampliada de opinión pública consideramos al ambiente como parte de esa opinión, si las comunicaciones entre los agentes y con el ambiente están mediatizadas lo que tenemos es que la opinión pública se convierte en piel digital.
Perder la condición de miembro del sistema humano es el equivalente al aislamiento, al destierro. Si el sistema social humano está para preservar la vida, el dejarlo significa al menos una muerte civil o virtual. Si la piel social, ahora es la piel digital contradecirla es penetrarla hacia afuera, rasgarla, es desenchufarse, lo que pone en crisis y riesgo de muerte a todo el sistema. Es desde ese lugar que el silencio opera como cohesión social y la palabra como dinámica evolutiva.
En la era de la comunicación dejar un ícono que significa “me fui a almorzar” significa estar conectado pero en silencio. El interludio entre palabras y silencio deberá ser tal que la palabra permita conmocionar libremente a la opinión pública para que evolucione sin rasgar su fina piel. El silencio deberá existir para mantener la cohesión y fortalecer la piel social. Los discursos afirman o destruyen. Así como la palabra posibilitará accionar sobre el orden establecido lo suficiente como para permitir la innovación, pero no tanto como para ponerlo en crisis, los silencios serán los encargados de mantener la cohesión en una dinámica trascendente. La red tiene la particularidad de posibilitar esos dos movimientos de silencios y palabras. Plugged –Unplugged.
Es una macro estructura compuesta por componentes menores que se replican hasta llegar a los elementos primitivos constituyendo así un todo entre las estructuras macro y micro sin importar la escala.
Los elementos primitivos se unen entre sí mediante vínculos que pueden ser fuertes o débiles. Los fuertes establecen relaciones trascendentes entres los elementos primitivos, los débiles sólo influyen entre los elementos involucrados. Los conglomerados de nodos unidos por vínculos fuertes se vinculan con otros conglomerados de vínculos fuertes mediante puentes entre ambos sustanciados por vínculos débiles. De allí la fuerza de los vínculos débiles para conectar estructuras sociales entre sí y conformar conglomerados cada vez mas y mas grandes, en definitiva para COMUNICAR.
La piel digital
Por último lo que circula por la red social es información, si esa información tiene sentido y constituye Interacción informacional tendremos un sistema social con su piel digital. Para que dicho sistema evolucione lo tendremos que hacer interactuar con el medio y con otras redes sociales, haciendo circular información.
Para lograr la integración social las diferentes redes sociales deberán interactuar en el paisaje evolutivo en un proceso donde siga su propia evolución así como la de las redes circundantes.
La red distribuida no es una estructura jerárquica sino un conglomerado en una permanente dinámica horizontal, con una evolución que le confiere distintas grafías que son las que en definitiva le van a proporcionar sus características principales. Así de esta forma, estableciendo redes fraternales sin jerarquías con temas y territorios en común, capaces de conformar opinión pública que le de el sentido de existencia y que a su vez puedan evolucionar en el tiempo en competencia o colaboración con otras redes y el medio, haciendo circular información y comunicándose, tendremos un sistema social en una mayor concordancia con la naturaleza, más inclusiva, ecológica y democrática.
Ya dentro de la teoría de redes tomamos su evolución desde tres vertientes: de los científicos con su afán de englobar toda la naturaleza en una única teoría, no lineal y no cartesiana. Relativista e incierta. De los sociólogos, cyber punk y economistas que tomando la experiencia de Internet desplazaban sus conocimientos prácticos a lo social, a la política o a la economía, haciendo aportes de invalorable riqueza. Describen, a partir postulados base, atentados terroristas, comportamientos en el juego, tendencias de los mercados y otras más. Por último, la vertiente que proviene de la cibernética, donde la tecnología es el principal aporte. O sea, la red vehiculizada por las tecnologías de información y comunicación TIC. Allí citamos autores que están preocupados por hacer más operativo el estado o por saber cómo el hipertexto puede llevarse a la escuela y formar parte de la educación.
Todos estos conceptos conducen a un mismo foco, son aportes de diferentes puntos de vista con muchos puntos en común. La red distribuida es una organización horizontal, evolutiva, no jerárquica en su conjunto, donde cada participante juega como el todo y el todo como otro participante más y así hasta el infinito. Pueden ser de la más diversa índole y pueden correr en capas, ocupando el mismo espacio. Ellas no desarrollan un comportamiento lineal sino que internamente están en permanente movimiento impredecible y fluctuación. Al conjunto se lo puede tomar como estable o estático.
Las contribuciones a la red las hacen los participantes y también la red en su conjunto, ya que toda ella influye en cada agente y cada agente influye en toda la red. Como corolario se desprende que la forma de la red influye en el comportamiento del conjunto. Por lo tanto, cada participante tiende nuevos vínculos y cierra otros de acuerdo a su conveniencia y su estrategia dentro de la red. La red es más que la suma de sus componentes.
Los participantes forman grupos llamados cluster. Para que exista un cluster los vínculos entre los participantes deben ser fuertes; cada uno debe conocer y ser afín a cada uno y a todo del resto de los participantes del cluster.
Existen también los vínculos débiles, éstos no son transitivos pero que influyen en los cambios radicales de la red. Las redes sociales son redes de escala libre donde unos pocos nodos concentraban la mayoría de los vínculos, pero que también había una población muy importante de nodos donde éstos últimos sólo se vinculaban con otros pocos y así se completaba la red con una despareja distribución de los vínculos.
Se describió el efecto del pequeño mundos donde en base a la circulación de información a través de los nodos más vinculados la misma tomaba una gran dinámica que daba una sensación de cercanía creando un pequeño mundo. Las redes están en permanente evolución agregando nuevos nodos y cercenando otros. Al incorporar nuevos nodos estos optaban por unirse a los nodos más vinculados estableciendo como prioridades: la cantidad de vínculos, la aptitud o dinámica del mismo y por último su antigüedad.
Hacia una teoría de redes sociales
No hay una teoría de redes totalmente escrita y desarrollada en un corpus sino que todos son aportes de diversos orígenes, lo que trae algunas discusiones. No se puede leer la teoría de redes sociales o el concepto de autorreferencia como partes de la ciencia clásica ya que éstos contradicen muchos de sus principios.
Algunas de las características marco que sacamos en conclusión sobre los elementos constitutivos y las características que deben cumplir son:
- Que para que haya red debe haber vínculo y por ellos debe circular la información en forma recíproca.
- Que cuanto más dinámica sea la red, el abrir y cerrar vínculos, la circulación de información, la colaboración y la especialización harán más estable al conjunto.
Dejamos abiertos los puntos antes expuestos para que se le agreguen o corrijan conceptos. Será objeto de otro trabajo el desarrollo de la teoría de las redes sociales para su aprovechamiento en la ciencia política.
Hagamos el siguiente ejercicio: demos como válidas todas las hipótesis de trabajo antes expuestas y llevémoslas al campo de la política. Supongamos entonces que una sociedad como la nuestra se pudiera organizar en función de una estructura republicana como la descripta, entonces tendríamos que elaborar los conceptos y las formas que ésta requiriera.
Imaginemos a cada ciudadano como contribuyente en esa organización republicana, para contribuir a la construcción de un colectivo mayor La República –los conceptos de igualdad y de universalidad están amparados por las leyes argentina; son derechos establecidos, se cumplan o no–. Entonces, cada ciudadano será un nodo igual a cualquier otro con las mismas condiciones de operatividad y con una única autoridad: el conjunto de la República.
Planteamos los problemas que acarrea cada modelo de democracia en lo referido a las libertades individuales y a la igualdad de oportunidades. Dijimos que las diferencias sociales entre los argentinos son una limitación decisiva para el desarrollo de la democracia, especialmente para la deliberativa.
Si llevamos estas diferencias sociales al modelo de red, el problema puede atacarse desde dos flancos: el primero haciendo circular la información, el dinero, la educación, la seguridad social y la comunicación a los sectores más relegados. En otras palabras, creando un estado de inclusión social que vaya en auxilio de estas carencias para dinamizar a sectores sociales actualmente relegados, para poder crear ciudadanía. El segundo, propendiendo a que las dinámicas de los cluster hagan posible esa circulación.
El primero es un punto meramente tecnológico. Significa acercar los recursos necesarios a los sectores de menores posibilidades para erigirlos como actores sociales activos, como verdaderos ciudadanos que son. La renta básica como reaseguro de su economía; la educación obligatoria, laica y gratuita; los medios de comunicación oficiales para la publicidad de los actos de gobierno y la información necesaria para el desarrollo del sector particular. También garantizar la salud, justicia y seguridad para que puedan moverse con libertad.
Y ¿qué pasaría si los cluster se negaran a dinamizarse y a integrarse como parte al cuerpo de la República, y no colaboran?
Es de pensar que en un principio todo grupo cuanto más cerrado sea, más se opondrá al cambio y permanecerá en esa postura en la medida que su situación no empeore. Recordemos que la red tiene sus reglas propias (su topología), y que nada tienen que ver con el estado, con el dinero, ni con algo que no sea la conveniencia de que ese grupo permanezca de esa forma. Cuando toda la red se dinamice y desde los cluster cercanos se les acerque la información de que la situación está cambiando para mejor, los tiempos de los clusters estáticos van a acelerarse. Recordemos el concepto de “nivel de rebeldía” donde cada participante en la red, si no estaba conforme, podía tender nuevos vínculos y variar así la forma de su cluster y la de aquellos a los que se acoplara.
Si la red actuara en función de evitar el desarraigo y contribuyera a salvar las carencias afianzando lo local, tal vez el fenómeno de la emigración interna no se daría. La planificación del estado y las políticas estables podrían contribuir en este sentido.
No tenemos un país lineal, por más que nos esforcemos; tal vez esta característica nos otorgue alguna ventaja comparativa en el consenso de las naciones.
¿Qué debería hacer un gobierno moderno para establecer una organización en red? Debería trabajar en función de esa organización. Lo primero que debería hacer es un intenso análisis de su funcionamiento y topología. El problema de las redes es que casi siempre una porción permanece oculta. Acto seguido debería demoler la pirámide del poder, evitando la concentración del mismo; por eso se debería descentralizar el estado. Complementariamente debería acercarlo al ciudadano común, no sólo para informarlo mejor, sino para que éste lo sienta más cerca e incluido en el proceso democrático.
Que los procesos de consulta se hagan abiertos y no tan dirigidos, con una vehiculización más directa para que el ciudadano pueda contribuir con su aporte a la solución de los problemas de la nación. Que propenda a la circulación de los servicios y la seguridad provistos por el estado. Que se establezca una relación más acorde al modelo con los estados provinciales, y que éstos adecuen sus respectivas constituciones para estar en sintonía con la nación y no con sus exclusivos intereses. Las provincias son compatibles con el modelo, sólo que muchas veces conforman redes paralelas y superpuestas con la de la nación y la del municipio. Estos últimos deberán tener un lugar de privilegio en el nuevo esquema, porque son la porción del estado que está más cercana al ciudadano común. Que las tecnologías de comunicación y de información funcionen y logren comunicar e informar.
Por último, el gobierno deberá ser ágil y estar atento a los problemas que plantea la organización republicana para poder responder en sintonía con una dinámica cada día más veloz.