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12. Del movimiento de las esferas sociales como un equilibrio de Nash

 “No nos une el amor sino el espanto/

 será por eso que la quiero tanto”.

Jorge Luis Borges

Extracto

En este capítulo se introduce el concepto de equilibrio de Nash. Se expone sobre la crítica a la teoría de Adam Smith desarrollada por John Nash. Luego se explora sobre las posibilidades de evolución de la red social en el tiempo.

Una mente brillante

Fue muy curioso cuando advertimos que el Nash que veníamos estudiando por sus aportes a la Teoría de los Juegos era la misma persona que interpretara Russell Crowe en el film Una mente brillante. El volver a ver el film en formato DVD nos posibilitó tener una lectura diferente a la primitiva, más asombroso fue encontrar dentro del material complementario del DVD una entrevista en la que el mismo John Forbes Nash[i] explica su Teoría del Equilibrio.

Quien ha visto el film entenderá lo que decimos. Distinguimos tres lecturas posibles del mismo:

Una comercial de corte individualista: El científico pobre que debido a presiones del entorno desarrolla un cuadro esquizoide, donde merced a un gran esfuerzo personal logra convivir con sus fantasmas y superar en parte su enfermedad y hacia el final de su vida poder coronarla con la obtención del Premio Nobel. Una típica historia hollywoodense. Una segunda lectura es más elaborada; el director juega con diferentes situaciones donde se muestran casos prácticos de la teoría de equilibrio y se destaca su importancia. La última lectura es la más curiosa: el film muestra la propia vida como un equilibrio de Nash. Al final de su vida logra convivir con su esquizofrenia y a la vez el medio académico termina aceptándolo (más allá de haberlo ocultado por más de cuarenta años).

Escena del film acá

En la competencia, la ambición individual sirve al bien común. –Adam Smith[ii], padre de la economía política–. Todos para sí mismos, y aquellos que se retrasen, fracasarán” dice en el film su compañero y mejor rival, Martin Hansen, interpretado por Josh Lucas.

Adam Smith fracasó” le contesta Russell Crowe, el Nash de ficción, en una parte donde entra una rubia despampanante al bar en donde estaban los estudiantes y agrega, refiriéndose a la muchacha: “Si todos fuéramos por ella nos estorbaríamos (…) y al final ninguno la tendría, entonces iríamos por sus amigas pero nos darían la espalda, pues a nadie le gusta ser segunda opción. Pero, ¿qué tal si nadie va por la rubia? No nos estorbaríamos, no insultaríamos a las demás chicas y ganaríamos todos, pues todos nos acostaríamos ¿no creen? (…) Smith decía que lo más productivo es que todos en el grupo quieran por sí mismos, eso está mal, le falta algo, porque lo más productivo es que todos en el grupo quieran para ellos y para el grupo”.

Walter Graziano[iii] al que ya citamos en otra oportunidad, economista mediático de los años ‘90, parece muy afectado por esta declaración que él mismo confiesa que conoce a través del film, y emprende una exculpación de su militancia noventista escribiendo un libro muy interesante llamado “Hitler ganó la guerra”.

Graziano, dice sobre el texto citado en el párrafo anterior que a su vez manifiesta conocer a través del film, que se trata de un momento “en que el protagonista asevera que descubrió”, cosa que le ocurre también a él, “literalmente, que Adam Smith, –el padre de la economía– no tenía razón cuando en 1776, en su obra La riqueza de las naciones esbozó su tesis principal –y base fundamental de toda la teoría económica moderna– de que el máximo nivel de bienestar social se genera cuando cada individuo, en forma egoísta, persigue su bienestar individual, y nada más que ello. En la escena siguiente de la película, el decano de la Universidad de Princeton, Mr. Herlinger, mira azorado los desarrollos matemáticos mediante los cuales Nash expone ese razonamiento acerca de Adam Smith y declara que, con ellos, “más de un siglo y medio de teoría económica se desvanecía”.

Se pregunta como economista la veracidad de esa tesis y corrobora que sí lo es, entonces investiga por qué es que se mantiene en el anonimato durante tanto tiempo especialmente para “miles y miles de economistas”. Al serlo, la base central de la teoría económica: el individualismo y la libre competencia quedarían así puestas de lado. A partir de este planteamiento Graziano ensaya una reacción en cadena de demoliciones de teorías, doctrinas y escuelas de economía como la de Chicago. No deja títere con cabeza y se pregunta –hipótesis de su trabajo– por qué la teoría de Nash ha permanecido en la oscuridad por tanto tiempo. La respuesta que ensaya es que “la historia la escriben los vencedores”; lo curioso es ver a Graziano sosteniendo esta postura.

La diferencia es la siguiente: Nash sostiene que en un dominio dado, si existe una determinada cantidad de jugadores, cada uno con estrategias que le aportan determinadas ganancias, existe un equilibrio. Luego, por el caso que al menos un jugador no obtenga su máxima ganancia el sistema no estará en equilibrio y tendrá perturbaciones hasta que se logre el nuevo equilibrio. Es en esta última consecuencia es donde se refuta la teoría de Smith ya que demuestra que, si al menos un participante no obtiene su máxima ganancia, éste estará desconforme y tratará de desequilibrar el sistema.[iv]

Teoría del aburrimiento

Una sociedad cuyos miembros individuales siguen pautas que conforman un equilibrio será una sociedad aburrida que genera el aburrimiento en sus miembros. Y esto es así porque en un equilibrio no hay sorpresas en los comportamientos individuales (ni en el mío ni en el de los demás), que han sido como son durante un largo período debido a que nadie quiere desviarse unilateralmente de una situación que en cada caso es la mejor para él, dado lo que hacen lo demás. Sin embargo, sabemos muy bien que ese equilibrio de Nash puede ser sub-óptimo (no óptimo, de mínima), de forma que si todos se pusieran de acuerdo coordinadamente para cambiar de pauta de conducta, la sociedad que estamos considerando podría alcanzar un equilibrio superior en el que todos mejorarían, pero que no se llega a alcanzar porque nadie está dispuesto a dar el primer paso puesto que, si los demás no lo siguen, quizá acabe peor de lo que está ahora a pesar del aburrimiento presente. Es tentador conjeturar que el aburrimiento sería ese estado del alma correspondiente a ese comportamiento individual de equilibrio, previsible por parte de todos respecto a todos y que, sin embargo, contiene el germen de una posible mejora”. Juan Urrutia Elejalde. “Teoría del aburrimiento”.

En este punto seguiremos y citaremos la línea de pensamiento del economista vasco Urrutia Elejalde, desarrollado en el libro El capitalismo que viene, quien parte de un esquema tradicional para explicar la constitución de una red social: la teoría de grafos y la teoría de juegos. Desde la economía considera al hombre como un usuario: consumidor, productor e intermediario, o sea que desarrolla todas las funciones de agente económico multifuncional dentro de la red económica.

Introduce entonces el concepto de fraternidad, del que nos ocupamos en particular en el capítulo Rescatando al concepto de fraternidad, que consiste en un estado de equilibrio al que llegan dos agentes uno frente al otro y cada uno frente a la red, sobre todo por motivos de “conveniencia”, contradiciendo así muchas de las definiciones de Fraternidad que basan ese vínculo primario en el amor al prójimo, la solidaridad, etc. Sostiene que ésta se da entre dos agentes en una red económica cuando hay reconocimiento y confianza como búsqueda del equilibrio de la red, aún auto-restringiéndose en sus apetencias personales y sus fines del lucro.

Noelle-Neumann habla de miedo, amenaza permanente, pérdida de opinión individual en función de la conservación de posiciones ganadas y de la cohesión social. La pérdida de las libertades individuales, en ambos casos es el precio que se deberá pagar en pos de la inclusión. Los jugadores tienden al equilibrio llevados por el temor a la destrucción mutua o de la red completa. Cita:

Cada hermano está dispuesto a no ser el más listo para permanecer unido a su hermano”.

Otros autores como la filósofa Diana Maffia[v] consideran que la fraternidad es el estado al que se llega para salir de un estado natural, de un estado salvaje. Es el pacto social que expresa la decisión de vivir juntos, de formar una sociedad. El pacto fraterno constituye sociedad, es el que expresa ‘vamos a vivir juntos’ formando una comunidad en la que nos vamos a reconocer como iguales.

En la red, todos los agentes son iguales o se comportan como tales más allá de sus rasgos particulares. En la red, lo que cuenta es la posición, la circulación de la información, la vinculación y la capacidad de mutar vínculos. Todos forman parte de la red y no hay jerarquías, todos se aceptan como hermanos. Sólo existe el temor a la destrucción mutua, al aislamiento y a la exclusión. La fraternidad es un pacto inclusivo que surge del espanto y no del amor, como dice Borges, del instinto de supervivencia, de la necesidad de sobrevivir en la tribu urbana. Del terror de sentirse aislado.

Recapitulando sobre fraternidad

En el capítulo Rescatando al concepto de fraternidad la mirada de José Hernández sobre la fraternidad se enfoca como “lo que contiene” y da identidad dentro del grupo social, como lo que distingue entre lo interno y la otredad, marca frontera y da pertenencia. La mirada de Hernández es desde la identidad.

Por otro lado en el mismo capítulo aunque desde otra óptica lo traíamos a Antoni Domènech que trata de rescatarla del “olvido” como divisa fraterna acuñada en la revolución francesa. Aquí el concepto de fraternidad tiene que ver con la igualdad recíproca entre los hermanos, que no se acepta jerarquías ni ordenes preestablecidos.

Ambos conceptos tienen puntos de contacto con los aquí presentados. La fraternidad es condición necesaria para la constitución de la red, sin igualdad reciproca entre agentes, sin la abolición de jerarquías, sin definir una topología donde sean válidas estas premisas es imposible sentar la sustentabilidad que tienda hacia el equilibrio de Nash.

La fraternidad es en este caso el garante del equilibrio primario que mediará entre las libertades individuales y la unidad del grupo, de allí su importancia como basamento del equilibrio.

Un caso práctico

A lo largo de este trabajo hemos tratado de referenciar las teorías presentadas para tratar de desentramar el comportamiento político-social de nuestras comunidades con una mirada desde el interior del país. Del lado de la gran metrópoli no se tiene esta óptica, por eso insistimos mediante ejemplos como el que se propone más adelante.

¿Por qué una red social es un modelo de organización relativista auto referenciado que constantemente tiende a un equilibrio?

En este ejemplo nos referimos a una situación trivial que se da muchas veces en la escuela y que puede extrapolarse a otro tipo de reuniones sin que los resultados cambien significativamente. Dice así:

El escenario propuesto es una reunión de padres en un colegio donde previamente a su inicio se llega al consenso de plantear tal o cual cuestión a la docente; durante la reunión la postura no llega a plantearse; ningún padre se atreve a expresarse en público y la reunión termina sin que se la llegue a exponer.

Podemos plantear el problema desde puntos de vista distintos, primero desde lo social y luego desde lo individual. Es difícil de determinar si lo ocurrido ha sido lo correcto y óptimo para el grupo. Pero si los hechos son estos debemos encontrar el modelo que aclare o resuelva de una forma sencilla esta cuestión pública, creemos que el equilibrio de Nash es la forma de explicarlo.

Si analizáramos el episodio descrito para ver sus posibilidades como proceso deliberativo, diremos que éste no ha sido un proceso democrático ya que en su inicio los padres efectivamente llegan al consenso discutiendo una propuesta común. Durante la reunión nadie, de hecho, la hace visible ante la maestra, por lo que los mandatarios incumplen el mandato y la reunión termina en oposición a la voluntad general.

Si analizamos el mismo episodio desde un punto de vista directista, diremos que éste ha sido un proceso democrático. Vemos que más allá de lo que hubieren acordado en un principio, una vez en la reunión prevalece la autoridad de la maestra y el espíritu de cuerpo del grupo de los padres (la hermandad) a la innovación que se pretende imponer. Nadie se le atreve al poder constituido, se acata el discurso dominante de la maestra sea éste cuál fuere; tal vez hubiese sucedido lo mismo incluso ante la solicitud de ésta sobre dudas o preguntas. El grupo prioriza lo social como función protectora de los hijos (ausentes) y resigna su postura individual en pos del orden establecido y en favor de la cohesión por el temor o la fantasía de que el poder constituido lo contradiga o que se tome represalia en contra de los hijos o de quedar en ridículo. El poder se impone sin que se lo contradiga y el grupo de padres refrenda la postura de la maestra con la espiral del silencio.

clip_image002La dinámica informacional del grupo funciona de esta manera: en una primera instancia se realiza una consulta y cada padre se entera de cómo piensa cada uno de los otros padres respecto de la postura propuesta. Al establecerse una posición mayoritaria existe un consenso interno dentro del grupo o cluster (Figura A) de llevarla adelante.

Cuando a la red primitiva se le suma la maestra, ésta no pertenece al grupo de padres, no integra fraternalmente el grupo ya que no es un par, pero establece un vínculo fuerte con ellos (Figura B), un vínculo no horizontal, un vínculo jerárquico.

 

clip_image004Los padres no conocen a priori la opinión de la docente acerca del tema, pese a que tal vez la intuyan o tengan alguna información adicional que a partir de la reunión será oficializada (un chisme). Por alguna razón en el grupo no prospera el intento de “rebelión” por falta de información, ya que al estar unido a la maestra por un vínculo fuerte no sabe cómo reaccionará ella o lo que está detrás de ella, o porque el nivel de rebelión no es lo suficientemente alto (masa crítica). Llegan a un equilibrio de Nash, esto es, un equilibrio en el que todos ganan algo más allá de que no sea lo óptimo, la típica “solución de mínima”. La maestra se retira y no todo queda igual.

¿Por qué?

Porque en una próxima reunión o ronda los padres ya se tendrán más información; conocerán la postura de cada uno sobre el tema y además sabrán cómo actúan como grupo o red, asimismo sabrán más de lo que piensa la maestra. En una próxima reunión contarán con un nivel de información mayor al de la primera, es lo que hace la diferencia y puede a llegar a cambiar las cosas. En esa instancia podrían pasar dos cosas: que el nivel de rebeldía crezca y la rebelión progrese o que el grupo siga sin reaccionar y así sucesivamente hasta que la postura carezca de sentido y caduque, la salida de juego. El grupo aprende de sí mismo y de sus vínculos que se hacen cada vez más fuertes o por el contrario se debilitan cada vez más. Estamos ante un proceso de democracia directa.

¿Cómo podría cambiar la situación?

– Que el nivel de información dentro del grupo sea tal que las ganas de rebelarse superen el umbral y se realice el planteo a la maestra.

– Que llegue información acerca de los padres de otro curso que lograron imponer su postura.

– Que cambie la maestra.

– Que cambien los directivos de la escuela y la maestra sea quien proponga la postura (en ese caso no hubiera sido necesario proponerla).

Algunas conclusiones

Salvo en el primer caso, el cambio depende de factores externos que influyen sobre el grupo (Figura C). Veamos cómo cambia la situación cuando la forma de la red cambia.

La dinámica social en este caso juega de esta manera. Si la postura superadora del statu quo no prospera por las razones antes mencionadas, el grupo se resigna a una situación de equilibrio sub-óptimo (de mínima) o sea mantiene el status quo, que si bien no es el óptimo (de máxima, que se imponga su posición) les permite llegar a un segundo consenso tácito que es no sublevarse y decide mantener el equilibrio desigual con la maestra. Llegan a esta “segunda votación” silenciosa para no caer en un estado posiblemente peor al primitivo y por lo tanto al no animarse a hablar están “decidiendo”, mediante un silencio estratégico y en forma grupal (pues nadie habla), conservar ese estadio y no arriesgar. De todas formas la situación, como se dijo, podrá cambiar en alguna reunión posterior (conservan la ilusión de la postura, la esperanza del cambio).

Luego el espacio fraterno se abre. Dentro de ese entorno cerrado las únicas posturas válidas o posibles son las que el mismo grupo se puede dar a sí mismo como mirada autorreferencial que como se vio, y no es razón suficiente para provocar el cambio. Pero si luego de que información externa se filtrara dentro del grupo, un chisme, ese espacio se podría abrir a la información quasi fraterna que se aporta desde afuera, ya que el grupo de los “otros padres” no constituye una “amenaza” al grupo original, ya que es visto como par, “vinculo débil”, entonces prestar atención a lo que ellos dicen no acarrea riesgo ya que existe la confianza fraterna del par. Sustancialmente distinto a la postura para con la maestra que sigue significando posibles consecuencias ulteriores.

clip_image006El entorno se abre y se incorpora toda una opinión valorada y sin consecuencias desde los otros padres, se agranda la base de opinión, cambia la grafía y con ella la posibilidad de que el umbral de rebeldía motorice el cambio. El espacio de esta forma se hace receptivo de pautas mutantes provenientes del exterior y a medida que lo hace el número de padres que adoptan la pauta del cambio se agranda y la postura conservadora pierde posición. Tal vez se conforme masa crítica y con ella efectivamente se produzca el cambio.

Desde esta óptica podemos considerar este proceso también como democrático deliberativo dado que acordaron antes de empezar la reunión y también acordaron por “omisión” cuando decidieron aceptar el estado sub-óptimo debido a que el nivel de información que cada uno manejaba era insuficiente, recordemos que consideramos a la opinión pública como un espacio de expresión ambiental y no sólo lingüístico; en el segundo caso al tener en cuenta la opinión del segundo grupo de padres la base de deliberación se amplía y la postura del grupo se afianza tendiendo a equiparar la de la maestra. También la postura es consensuada directamente dos veces: primero cuando cada uno acuerda con ella y luego cuando cada uno decide callar, en el segundo escenario cuando se decide aceptar como válida la postura del segundo grupo de padres.

Por último, podemos entender que cada padre actuó independientemente y a la vez, todos actuaron en conjunto, tanto en la primera instancia como en la segunda. Desde este punto de vista es un proceso deliberativo-consensuado, ya que se respetan las posturas individuales, y totalmente directo ya que colectivamente se expresan en ambas cuestiones.

No actuaron como individuos ni actuaron como masa sino que actuaron en red. El actuar en red puede explicarnos mejor a los pueblos del interior donde tomar posiciones en público conlleva una gran carga social. Esto nos indica que debemos encontrar formas de participación y de gobierno democráticos que puedan adaptarse al trabajo y a la integración en red.

Mas conclusiones

Del ejemplo anterior podemos extraer todavía algunas conclusiones más. Por ejemplo:

– Que el cambio en la topología (forma) de la red confiera para el grupo o comunidad cerrada, la posibilidad de cambiar en la actitud a tomar. Conforme a la postura de Chwe.

– Que el tipo de vínculo es importante para el cambio. Los mismos se inducen desde los vínculos débiles, desde el vínculo con los padres del otro grupo, por lo tanto los vínculos débiles son los más importantes para el cambio. El vínculo con los otros padres es el que puede gatillar el cambio.

– Que nadie actúa individualmente si bien cada padre racionaliza una postura y compara su parecer con la opinión de los que lo circundan –con quienes intercambia información y pareceres y elabora una estrategia conjunta, la mirada autorreferencial–. Por lo tanto, también está actuando colectivamente, por lo que no hay una traición explicita al mandato, sino que acuerdan tácitamente el cambio de postura a último momento. No existe un “manijazo”, no se puede leer en ningún caso algún manejo autoritario, ni siquiera en la maestra. En todo momento las posturas individuales se respetan.

– Que este modelo es mucho más humano ya que considera que siempre ha habido consenso y que siempre se ha actuado de manera directa sobre el tema. Nadie traicionó, ni los padres ni la maestra.

Los modelos clásicos de democracia son válidos pero incompletos para explicar la realidad ya que lo hacen sólo desde su punto de vista: el representativo lo encara desde el individuo hacia el grupo y el directo desde lo grupal hacia lo individual.

Entonces, ¿sería válido pararse en la reunión y exponer la postura consensuada aunque no todos estén completamente convencidos de que esto traiga una ventaja real? ¿Con qué autoridad podría hacerse esto? Por lo menos en un primer momento no, tal vez más adelante sí, ya que el nivel de información que maneja el grupo de sí mismo y de la maestra no es el suficiente. Pero si alguno, creyendo hacer lo correcto hubiese expuesto la ponencia, también hubiese actuado correctamente porque se hubiese arrogado la representación de lo acordado por el grupo primitivamente aunque no todos hubiesen estado de acuerdo. Las implicancias pueden ser muchas y variadas.

Con cierto tedio escuchamos decir que la democracia es el más perfecto de los sistemas políticos imperfectos. El modelo deliberativo se restringe en su imposibilidad de deliberar como consecuencia de una restricción en el uso del lenguaje. Al modelo psico social se revelan muchas individualidades con espíritu crítico. La idea es superar esa instancia de sistema “menos malo” para revitalizar la democracia en toda su dimensión, esa es la tarea que nos proponemos.

Para terminar, en este ejemplo se prioriza lo social sobre lo individual y se ve a las claras que el nivel de información que maneja el grupo es el que hace la diferencia. Una pauta de cambio filtrada desde los padres vecinos legitimaría la rebelión. Como se ha venido manifestando a lo largo de todo este trabajo un mejor manejo de las tecnologías de comunicación y de información rondarán por lo tanto en un mayor beneficio de un nuevo sistema democrático.

El equilibrio de Nash

En la Teoría del Juego existe una situación que los jugadores deben resolver que es el momento de la salida del juego. Esto se entiende comúnmente por el momento en que el juego o ronda terminan, y es una situación en donde la estrategia que cada jugador decide aplicar en ese momento es la óptima para él y para el conjunto. Existen situaciones de salida de juego, aunque no óptimas, donde todos los jugadores pueden obtener ganancias. Es una salida resultante del conjunto de estrategias individuales que da como resultado el equilibrio.

Ahora formularemos la teoría del equilibrio desarrollada por el matemático John Nash: se llama equilibrio de Nash a una combinación de estrategias (una por jugador) que se da cuando ninguno puede aumentar sus ganancias por un cambio unilateral de estrategia.

En la definición anterior el hecho que se mencione la posibilidad del cambio unilateral significa que cada jugador posee más de una estrategia, pero que ninguna que elija individualmente le reportará en un mayor beneficio, salvo que simultáneamente el conjunto cambie de estrategias al unísono. Por lo tanto vemos que por más que el jugador quiera cambiar en pos de una mejora, esto no será posible si el cambio no se realiza simultáneamente entre todos los jugadores. Esto es un equilibrio no-cooperativo donde todos, buscando un beneficio óptimo, se conforman con uno sub-óptimo resultante del equilibrio de Nash. Es lo que comúnmente llamamos resultados de máxima y de mínima.

Urrutia Elejalde propone la conveniencia del equilibrio general como pacto social. En la teoría de Noelle-Neumann la amenaza con la pérdida de equilibrio y la disolución del grupo es un concepto macro, global, ya que se ejerce desde afuera; por el contrario en la postura de Urrutia la amenaza es local, bilateral o multilateral y tiene igual jerarquía entre todos los agentes contribuyentes a la red.

El juego da la posibilidad de que las operaciones puedan ser unilaterales o multilaterales, operadas tanto desde afuera como desde adentro, lo que lo hace un dispositivo muy versátil ante las innovaciones a la vez que posibilita la inclusión. Cada agente contribuye desde su lugar especializado donde todos y cada uno participan.

La fraternidad impuesta por la red

Sonará feo esto a los oídos de un demócrata representativo, recordemos que nuestro país se funda sobre la base de las deliberaciones posteriores a la Revolución de Mayo, de las de la generación del ochenta, las posteriores al derrocamiento de Irigoyen, las de los gobiernos de Perón y posteriores, y más acá en el tiempo las que tuvieron lugar con la recuperación de la República a partir de la vuelta a la democracia en 1983 y la reforma de la constitución del ‘94. Tenemos una tradición de cartas de lectores, editoriales, ensayos que ponen a consideración pública las ideas, Urrutia nos dice que las buenas intenciones no son las determinantes para constituir identidad de grupo. Éstas influyen a posteriori de ese entendimiento fraternal, primario, no hay ganas sino necesidades y conveniencias para que todo funcione, la realidad nos lo muestra todos los días. Los políticos aprovechan esas necesidades para negociar una posición de privilegio y esto provoca tensiones internas, disconformidades que tarde o temprano, superados los umbrales de rebeldía, como se verá, la situación tenderá al cambio. Es desde este lugar que la legitimidad del poder se basa en el consenso como sostiene Hanna Arendt. Un consenso no tensionado, no violento, un consenso fraternal que no ponga en peligro el equilibrio de Nash.

El concepto de fraternidad está impuesto por la red, en el caso de Urrutia por el mercado. Para él:

 la fraternidad no es ni solidaridad ni de igualdad de oportunidades; explica que estas últimas se dan entre los agentes y parten de ellos o sea que son inherentes al agente, a su propiedad privada, y que es desde allí que influyen en el comportamiento de la red. En cambio, sostiene que la fraternidad es innata dentro del funcionamiento de la red, como un instinto de supervivencia de la red o de la autorreferencia.

Creemos que este es el aporte más importante Urrutia hace a la teoría de redes sociales distribuidas.

La fraternidad, por lo tanto, es un equilibrio primario que tiene que ver con el equilibrio de Nash y no depende de la cooperación mutua sino de todo lo contrario: de la máxima renta o beneficio que se pueda sacar individualmente de una situación dada, sin dejar de tener en cuenta el comportamiento global del grupo.

La peor renta, por el contrario, es quedar aislado del grupo.

Teorizando sobre la Guerra Fría

En marzo de 2007 el canal de la BBC Two de Inglaterra puso al aire un documental titulado The Trap: What Happened to Our Dream of Freedom, que traducido quiere decir: La trampa, que pasó con nuestro sueño de libertad, recopilado bajo la dirección del documentalista ingles Adam Curtis. Se pasó dividido en tres partes “F**k You Buddy” , “The Lonely Robot”  y “We Will Force You To Be Free”  y actualmente se puede ver por YouTube.

Curtis hace un análisis crítico que se remonta a la situación mundial durante la guerra fría, donde las potencias aliadas lideradas por Estados Unidos y Rusia entran en un juego de guerra y espías, donde cada uno trata de adivinar la jugada del otro y anticipar así a la propia. El juego es macabro porque el que pierde, si pierde, puede tener la explosión de una bomba nuclear en su país. A su vez es un juego donde la destrucción de uno implica por simetría la destrucción del otro, lo que lleva a las potencias a un equilibrio que se impone en el tiempo hasta que el juego pierde el sentido. La caída del muro de Berlín y la disolución de la URSS es la salida de juego que eligieron ambas naciones y donde nadie perdió.

El equilibrio de Nash y la teoría de juegos se desarrollan por esos años, casualmente los primeros de posguerra a finales de los ‘50 y durante los ‘60. Este desarrollo científico-investigativo y secreto tal vez explique lo que se pregunta Graziano en su libro, por qué Nash con su teoría había permanecido en el anonimato durante tanto tiempo y justifique además el ocaso de las otras teorías enunciadas en el capítulo La organización en un mundo complejo y su actual resurgimiento.

A la guerra fría le sucede en Consenso de Washington donde el Banco Mundial, el FMI y la Reserva Federal de los EEUU (las tres entidades con sede en Washington de ahí su nombre) elaboran la receta de desregulación y de liberalización de los mercados en donde los países debían achicar el estado, liberar tasas, tener una moneda competitiva, en definitiva destruir las barreras de una economía cerrada para poder entrar al mundo globalizado con el incentivo de préstamos para llevar a cabo esas tareas y la fantasía de un nuevo orden mundial; donde serían los números y no las personas a través de los mercados los encargados de balancear los desequilibrios y así lograr un equilibrio emergente entre las naciones, esta vez mediante un juego no bélico sino económico, el mundo globalizado crecería en conjunto.

Un recorte en las libertades

Volvemos al comienzo de este trabajo al capítulo uno donde hacíamos la De lo local a lo global. Aquí en el último, como en un trabajo circular, la retomamos. En el mismo comentamos la importancia de lo local como respuesta a lo global, la necesidad de afianzar lo local en respuesta al avance global. Casi al final de este trabajo entendemos que es ese equilibrio de Nash de las naciones… el que en definitiva permitió el avance de lo global, no es una estrategia conspirativa de ninguna potencia en particular sino que es en realidad un juego internacional para inhibir la destrucción del mundo, una forma de control multilateral. Lo local en este caso debe reproducir el esquema macro y establecer consensos micros que posibilitarán otros de mayor tamaño.

El film sostiene que las libertades de opción se han convertido en sólo libertades de elección dentro de una oferta prefigurada dentro del esquema global. Un bolo alimenticio previamente procesado y regurgitado para satisfacer nuestras ansias de libertad y lo suficientemente inocuo como para que no provocar sobresaltos.

El documental no es muy auspicioso en sus posibilidades de futuro en las situaciones que plantea. Valoramos las luces amarillas que prende y pretendemos superar esa coyuntura asfixiante que plantea. Señala con crudeza una consecuencia lógica de la implantación de equilibrios de este tipo en el concierto de las naciones, esto es el estrechamiento de las libertades individuales en favor de las libertades generales.

Rescatado el tríptico robespierano, ahora es la libertad la que tiene que retroceder para posibilitar el resurgimiento de los colectivos de la mano de la fraternidad. Menos libertades individuales para dar un pie a una mayor igualdad en la base. Este modelo es más inclusivo que el del liberalismo clásico, no sabremos si es mejor hasta tanto no hayamos recorrido un buen trecho en esta dirección pero parece ser esa la tendencia.

La web 2.0

En la actualidad los medios de comunicación ceden el poder que supieron tener a mediados del siglo XX, ya no se concibe una propaganda como la de Adolf Hitler. Su influencia está más segmentada y relativizada por el target de la empresa propietaria de dicho medio. Con Internet, la web 2.0 y las nuevas formas de información pública, llámense blogs, mensajes de texto, e-mails, etc., las comunicaciones son más directas, por lo tanto el mensaje público mediatizado tiene cada vez menor manipulación. Esto explica por qué los postulados de Noelle-Neumann restringen su validez en el espacio ya que al diversificarse los medios por donde circula la información pública su incidencia mediatizadora sobre el público declina y sólo se acrecentará en la medida que se segmente y se dirija a públicos dedicados. Siguen siendo válidos, pero dentro de dominios más restringidos, en territorios más locales, con públicos más locales.

El concepto de espacio fraternal del “reconocimiento y confianza” también sólo se da dentro de esas pequeñas comunidades, no existe una única gran fraternidad sino pequeñas fraternidades relacionadas y de ahí es nuestro interés por este esquema.

La concepción global de equilibrio es abolida por definición en este sentido, lo que se fortalece son las posibilidades de lo local. Las pequeñas fraternidades de diversa índole conforman “La Fraternidad” y de allí que el equilibrio puede expandirse, pero debe surgir desde abajo. La sustentabilidad y su legitimidad entonces devendrá del tránsito evolutivo, pudiéndose mantener o no según las pautas que los agentes o las comunidades cumplan.

Lo serán si son pautas que todos los agentes siguen, que todos esperan que los demás sigan, y que todos desean seguir si los demás las siguen.

Todo los sutentable en la naturaleza tiene patrón de red

Las esferas sociales tienden a establecer y a sostenerse en sucesivos estados de equilibrio de Nash porque es su ordenamiento natural que solo pierden cuando una pauta de conducta, en general ajena al grupo, lo invade y logra imponerse como un salto cuántico momentáneo y pasajero, para luego volver nuevamente hacia un nuevo equilibrio.

Este concepto es sorprendentemente novedoso y a la vez es coherente con el principio romántico fraternal que sucede de la revolución francesa. Por otro lado que la mutación causante del desequilibrio, en general sea provocada desde el entorno explica, y justifica el propio equilibrio. En realidad por definición no existe otra posibilidad de mutación endógena que no sea una mutación pactada o consensuada por todo el grupo, cosa que es tanto más difícil de llevar a cabo cuanto más grande sea la fraternidad. Aquí vemos también como se constituyen las estructuras macro a partir de la construcciones micro como sostiene Granovetter.

Esta podría ser una aproximación a la explicación de por qué en comunas pequeñas las pautas son tan rígidas y poco mutantes. Ese rasgo conservador de los pequeños pueblos proviene del hecho de qué mas allá de que el pueblo sea chico, -ej. dos mil habitantes- en términos de comunidad es muy grande. Juntar dos mil personas en Buenos Aires es muy difícil, si agregamos el hecho cierto que en las comunidades pequeñas el conocimiento mutuo es muy profundo y por lo tanto los vínculos tienden a ser muy fuertes y la red distribuida, tenemos que en dichas comunidades la totalidad de los agentes se conocen y por lo tanto participan de un verdadero juego de dos mil personas. Parece grande el número.

Maturana y Urrutia Elejalde coinciden en que los sistemas sociales deben seguir pautas identitarias de grupo como tal y si poseen identidad colectiva tienen la posibilidad de romperla es por eso que evolucionan para que esto no suceda, de cómo lo hacen dependerá de muchos factores pero es la topología la que le conferirá en definitiva la identidad. Por lo que mantener la topología será el resultado de seguir las conductas identitarias de grupo. Cuanto más rígida sea la estructura de red tendrá una identidad más definida y más difícil de cambiar. Las tecnologías de la información y de la comunicación serán las que garanticen la circulación de información y por ende el mantenimiento del vínculo. También las que posibilitarán los cambios.

Introducimos entonces el concepto de “red” propuesto por Urrutia mediante esta definición:

“Cualquier fenómeno que pueda ser conceptualizado como resultante de la interacción entre elementos primitivos del discurso (o análisis) puede representarse como una red entre esos elementos primitivos”.

El lenguaje puede entenderse como redes de palabras, los fenómenos biológicos se pueden analizar pensando en redes de proteínas, la ecología se entiende mejor como relaciones entre especies en forma de red.

Dinámica del aconformidad

Para[vi] Peyton Young en sus modelos de Dinámica de la conformidad, parte de la idea que los individuos obtienen un refuerzo social, un beneficio en términos de reconociendo grupal por el hecho de seguir un comportamiento socialmente aceptado dentro de su entorno cercano (en su cluster o subred). Éste es el mismo concepto desarrollado por Noelle-Neumann visto desde un punto de vista local y no represivo; si yo me comporto dentro de los parámetros “socialmente aceptados” obtengo beneficio; caso contrario, como dice Noelle-Neumann, la opinión pública me condena y puedo ser excluido, y sigue: “el comportamiento conformista engendra un proceso dinámico cuyo comportamiento depende de la estructura de la red” remarcando el aspecto espacial del modelo. Recordemos lo expresado en el capítulo La espiral de silencio en la cita a Wolf rescata que ante momentos de decisión donde debemos tomar una posición muchas veces priorizamos con quién estar y no nuestros propios criterios.

A Young le interesan más los resultados agregados y no las topologías concretas, precisamente porque su objetivo es ver como repercuten los comportamientos globales de las interacciones locales coincidiendo con Wolf cuando considera que los agentes toman sus decisiones en función del beneficio que les aportan y en base al “reconocimiento social” que les reporta hacerlo, explotando los beneficios que le da la estructura de red para esta operación.

Cabe destacar acá el trabajo realizado por un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de Rosario titulado “Las redes de diálogo como herramienta de cambio de las formas de “ver y actuar”: el caso de la localidad de Zavalla (pcia. de Santa Fe)”[vii]. Michael Chwe [viii]analiza cómo distintas topologías afectan los actores la red global. Y describe

unos umbrales a partir de los cuales el entorno hace que sea rentable modificar el propio comportamiento. Como estos umbrales se definen a partir del entorno, las distintas formas de la red influyen en el comportamiento de los nodos.” Ver Anexo 3.

Modificar la topología en consecuencia dará más o menos posibilidades al grupo para que mute a partir de un umbral como se vio en el segundo escenario del ejemplo de los padres de la escuela.

“El umbral pasa a tener un significado completamente distinto[ix], pasa a ser un verdadero umbral de rebeldía que representa cuántos a mi alrededor tienen que actuar como a mí me gustaría actuar para que yo pueda sentirme socialmente aceptado dentro de mi cluster. Si entendemos que en el comportamiento de los nodos, lo influido por el entorno es su estrategia de propagación, tendremos un primer modelo de motivación y comportamiento informacional en red, hay una correlación entre comportamiento informacional de red y opinión pública.

Lo que se transforma en las redes sociales es el discurso dominante que los actores tienen deseo de transmitir, abriendo o cerrando vínculos en función de la aceptabilidad dada por el entorno inmediato. Lo que se transmite en la opinión pública es el discurso que aportará mayor cohesión encerrando a la comunidad en su piel social

Esto termina de justificar la resolución del ejemplo planteado en este capítulo Lo que sucede es que los padres nunca pasan el umbral de rebeldía. Si la información que yo tengo de los otros padres y de su funcionamiento en grupo no es la suficiente para que yo pueda estar seguro que se puede franquear el nivel de rebeldía, preservo el estado anterior, conservo los estadios primitivos y me quedo en mi equilibrio, “me quedo en el molde”.

La masa crítica

Citando otro ejemplo concerniente a la manera de votar de los electores de la ciudad de Venado Tuerto, ciudad con aproximadamente 75.000 habitantes, que es a la vez es representativo de lo que sucede en muchas otras ciudades del interior del país; se puede corroborar fácilmente que los votantes venadenses siguen una pauta que podemos sintetizar de la siguiente manera. De los cerca de 35.000 votos positivos escrutados cada cuatro años para elegir intendente municipal, alrededor de un cincuenta por ciento corresponde al candidato ganador, los restantes se reparten entre los otros candidatos. Cuando surge un nuevo candidato, éste experimenta un crecimiento lineal hasta acumular alrededor de los 11.000 votos, un 30%.

Ese es un techo que sólo superan los que efectivamente resultan ganadores; los otros comienzan a declinar. El candidato ganador obtiene alrededor de un veinte por ciento de votos extra que son “los votos del ganador”, no son votos que el candidato ha venido acumulando durante su carrera en base a discursos, acuerdos y pactos, no son votos pactados discutidos, ganados por convicción sino que son un salto cuántico motivado por razones psico sociales y también sistémicas lo que lo hace triunfar.

El acuerdo deliberativo tiene un techo que solo es superado cuando el voto a ganador lo perfora.

David de Ugarte continua diciendo “Al tratarse de funciones discretas el resultado generado permite explicar la aparición de tipping points (punto a partir del cual cambia el comportamiento del grupo o sea muta, masa crítica, puntos de inflexión) coherentes con los resultados de Peyton-Chwe. Cambios en clusters aparentemente irrelevantes, acaban dando pie a transformaciones globales. Actitudes larvadas bajo los umbrales de aceptación social se van traduciendo en pequeñas modificaciones de la red hasta que súbitamente, al cruzarse el umbral se transforma el cluster entero y emerge un cambio en cadena que puede acabar modificando las correlaciones de fuerza del discurso social entre las distintas subredes. Si el discurso analizado es político y el sistema de toma decisiones democrático, el modelo nos explicará por ejemplo cómo pequeños cambios en grupos determinados o la aparición de nuevos grupos acaban generando cambios de mayorías sociales. Dicho de otro modo, cómo la influencia se transforma en poder (que es de lo que hablamos en redes).

Lo que pinta de Ugarte es el mundo complejo donde las ecuaciones pierden la linealidad y sólo producen significados discretos a partir de una acumulación de estímulo capaz de producir significantes.

Si el comportamiento de la red depende de su topología, la difusión de la información a través de sus vínculos le dará a la información características locales. Entonces, cuanto más se propague la información por la red, más incidencia espacial tendrá. De allí que identidad social de la información está en relación directa con la forma de la red concordante con lo que dice Wolf referente a la espiral del silencio que es un modelo espacial.

Si ahora consideramos que la sostenibilidad de la red depende del equilibrio al que llegan los agentes luego de maximizar sus ganancias, a partir de los sucesivos juegos y tomas de ganancias proyectadas en el tiempo, lo que tendremos será la componente temporal de la información que no es otra cosa que el tiempo necesario para que la misma madure y pueda estabilizar la red.

Estamos entonces ante un sistema complejo informacional con dos componentes, uno topológico centrado en cada agente que le confiere espacialidad a la información, y otro temporal centrado en lo social que le confiere sinergia a la red . Por lo tanto la información que circula como opinión pública es compleja.

El caso del servicio de emergencia de Rosario

El servicio de emergencia de salud de la ciudad de Rosario es protagonista en la experiencia de atender la urgencia dentro de una villa de emergencia en esta ciudad. Originalmente esta tarea concitaba muchísimas dificultades entre robos y roturas de las ambulancias que acudían para atender la emergencia. Para entrar a estas comunidades tan cerradas, debían echar mano de la policía para que los acompañe, situación insostenible desde todo punto de vista, especialmente desde el médico.

Lo que se implementó con un éxito importante fue la mediación con los referentes de dichos barrios. En una primera etapa se trató de realizar una tarea de esclarecimiento sobre las ventajas que significaba una atención de la emergencia de una manera pacífica. En la siguiente se planteó la conveniencia de no usar el móvil policial como custodio de la ambulancia, poniendo así distancia territorial entre la policía y el barrio; para esto el servicio de guardia tuvo que aclarar muy bien que la razón de su presencia en el barrio era la urgencia de salud y que nada tenían que ver con la policía.

A medida que la confianza se establecía entre las partes se pudo mostrar también la conveniencia de un acceso más rápido al lugar de la urgencia, hecho que iba en directo beneficio del paciente en emergencia. Por último la mediación avanzó sobre posiciones negociadas que ya no sólo contemplaban la urgencia. Muchas de las llamadas al servicio eran cuestiones de salud que podían ser derivadas por canales tradicionales, desligándose de las llamadas que no requerían “urgencia” en la atención, por ejemplo podían ser derivados a centros periféricos de salud. Pero para que estos funcionen en lugares marginales se debían garantizar niveles mínimos de seguridad para que el personal los pudiera atender.

Los resultados son muy auspiciosos. Repasando el ejemplo vemos primero una tarea de esclarecimiento sobre posiciones de conveniencia de tener tales o cuales servicios en la villa. Luego de un reconocimiento de estas ventajas, se debía transitar por un período de afianzamiento de confianza entre las partes, donde la igualdad territorial entre el servicio de salud y el barrio estaría garantizada por el no acceso de la policía como custodia de la ambulancia. Por último, ya en un nivel de equilibrio de mayor confianza se pudieron negociar posiciones nunca antes pensadas: establecer dispensarios dentro de zonas totalmente inseguras y marginales. Todos ganan, el barrio puede tener atención de salud y el servicio cuenta con niveles de seguridad que hacen posible el desempeño de la tarea médica. Tal vez nuevas posiciones puedan alcanzarse en un futuro, pero éstas nunca podrán cristalizarse sin antes haber transitado este camino previo.

Ejemplos como este vemos a diario en una Argentina Oculta, las maestras desempeñan tareas titánicas de contención social que posibilitan impartir al menos un poco de conocimientos a sectores por demás postergados. Huertas comunitarias, talleres cooperativos, clubes del trueque, redes de lucha contra el HIV, empresas recuperadas son algunas de las soluciones prácticas que los argentinos encontramos a la crisis del 2001. Hoy muchas de aquellas formas de agremiación colectiva persisten morigerada la crisis. Lamentablemente olvidamos pronto metodologías de trabajos que nos dieron buenos resultados, algunas veces degradándolas socialmente, otras veces cooptándolas desde posiciones de poder, pero ninguna de estas formas de detracción ha podido cuestionar su eficacia.

La sociedad de la información

Las comunidades modernas sólo tendrán que hacer circular la información y comunicarse fluidamente en las diversas direcciones que la red permita. El límite es infinito y las posibilidades también. Es como si el fenómeno de la globalización descendiera al pago chico y fuera necesario desarrollar políticas y formar dirigentes que puedan atender las nuevas reglas de juego.

En este sentido es valiosa toda la investigación de Manuel Castells[x] referente a la trilogía La Era de la Información: La Sociedad Red, 1996; El poder de la identidad, 1997; Fin de Milenio, 1998. En ese trabajo y en otros más como La ciudad informacional, The New Global Economy in the Information Age, el autor analiza al mundo globalizado cruzado por la tecnología, al estado y su descentralización y sobre todo el paso del poder piramidal al poder en red. Sostiene que en la sociedad en red la identidad personal se define a partir de la conexión a una red, antes que por la pertenencia a una familia, clan, tribu o estado.

Al igual que Urrutia Elejalde, el autor recomienda el uso de las tecnologías de la información y de la comunicación TIC para transformar lo social y que el desarrollo tecnológico no es abstracto porque se produce en el pensamiento de las personas. Si éstas son importantes para el crecimiento de esta nueva sociedad informacional, es preciso desarrollar políticas tendientes a generar esos recursos humanos acordes a las nuevas necesidades.

Todo lo que las tecnologías de la comunicación e información pueden hacer es vincular dos puntos distantes, dos personas, dos comunidades; en realidad, dos o más partes que quieran o puedan vincularse. Como vimos la topología de la red social puede hacer dependiente a una comunidad de otra y por ende vulnerable, cambiando ese diseño se podrá cambiar la eficiencia de la misma.

Si consideramos al estado clásico como el administrador de la cosa pública, podemos desagregar ese estado en muchas partes acercándolo al ciudadano tanto como la tecnología nos lo permita. El municipio, en este sentido, es la porción del estado que está más próxima al ciudadano común por lo tanto podrá tener funciones que antes eran impensadas, –como la recaudación de los impuestos nacionales o provinciales– así como la resolución de problemas que conciernen a las personas –como por ejemplo, documentos, registros, estadísticas y todo aquello que el estado central pueda descentralizar–. Los ciudadanos, en lugar de concurrir a las grandes ciudades para cumplimentar trámites, podrán ser atendidos en su propia localidad. De esta forma, como ya está ocurriendo en otros ámbitos como en el bancario, la descentralización podrá acercar al ciudadano-usuario al estado-proveedor.

Las administraciones públicas también se verán transformadas con el tiempo en administraciones descentralizadas y ya no será necesaria la burocracia intermedia entre el ciudadano y el estado. Habrá que encontrar la fórmula para que el estado no sea vulnerable a posibles cuellos de botella o fallas técnicas en términos de su descentralización y que tampoco los diversos controles y lazos de realimentación no hagan del estado un aparato burocrático.

El equilibrio del equilibrio

El equilibrio de Nash ha sido la dinámica que adoptaron las naciones luego de la segunda guerra mundial como consecuencia de ésta y para que no sobrevenga una aniquilación mutua entre las naciones. Las armas, luego de Hiroshima y Nagasaki, no podían estar en manos de ningún general alucinado, tanto propio como ajeno. La guerra se había convertido en un juego demasiado peligroso como para arriesgar jugarlo hasta las últimas consecuencias, es por eso que el equilibrio debería prevalecer dentro de ese juego y es así como se instala la esencia de la globalización. Los mercados siguieron al juego de la guerra, la política vino después, y así comenzamos a aceptar las emergencias de esos juegos como soluciones complejas a problemas que entendían sobre temas como la guerra, la economía, la ideología, el terrorismo hasta el contenido de los textos de Wikipedia.

El estrechamiento de las libertades individuales, la libertad negativa de Isaiah Berlin, tratada en el capítulo De lo local a lo global, es el precio que debemos pagar por la inclusión social. El reconocimiento y la consideración del otro, más allá de cualquier categoría o diferencia, para su inclusión social dentro de un sistema democrático deberá pagar el costo del recorte de las libertades individuales “positivas” en favor de las libertades del grupo. Esto es rescatar la fraternidad

El otro camino ya ha sido probado. Durante doscientos años muchos crímenes de lesa humanidad se cometieron en nombre de “La Libertad”. Si esto significa volver ese tiempo para atrás y rescatar los principios republicanos por entonces acuñados creemos que el esfuerzo vale la pena. Recomponer la base fraternal de la república avasallada en pos de la libertad y de la igualdad, es nuestra primera tarea.

El equilibrio emergerá entonces luego de los primeros escarceos, luego de que los privilegiados se den cuenta que no es rentable vivir en un barrio cerrado rodeado de villas, la inclusión social a partir de la negociación es la única salida a las situaciones de tensión social como la que vivimos a fines del 2001. Construir una cadena de valor donde todos ganen será la forma de administrar justicia.

Bilateralidad-multilateralidad

“Mi libertad termina donde comienza la libertad del otro”. Cuántas veces hemos escuchado esta zoncera digna del manual de zonceras de Jauretche. Cuántas leyes se han dictado en función hacer más visible los límites de las libertades de las personas pero ninguna de éstas ha tenido la suficiente eficiencia como para que de una forma pacífica se limiten. Lo que pasa es que esos límites son siempre incierto, flexibles, son en realidad una interfase que existe ente el otro y yo. Tal vez el equilibrio de Nash aporte alguna solución al respecto. Sólo cabe decir que cuanto mayor sea el número de posiciones que haya dentro de ese esquema más democrático será el juego. Así un equilibrio unilateral no es equilibrio. Uno bipolar nos hará optar por sólo dos posibilidades de juego. Un equilibrio entre n participantes nos dará al menos n posibilidades de acción dentro de ese equilibrio.

Un equilibrio multilateral tal vez sea más difícil de conseguir pero será mucho más estable y menos traumático que uno bipolar. Y las restricciones de la libertad impuesta por el juego serán menores a medida que el número de jugadores crezca. Cuanto más polarizada sea la disputa más restrictora de las libertades individuales será, en cambio cuanto más amplio sea el juego más representativo de las voluntades de todos los jugadores será.

Y así tal vez estemos frente a un nuevo consenso democrático, aquel que provea de equilibrio y representación al grupo que lo integre y es desde allí desde donde nosotros queremos rescatar al equilibrio de Nash.

Referencias


[i] John Forbes Nash Jr., 1928, matemático. Recibió el Premio Nobel de Economía de 1994. En 1949, propuso el sistema de equilibrio de mercados vigente en la actualidad, rebatiendo las teorías de Adam Smith. En 1950, se doctora con la tesis “Juegos No-Cooperativos”, lo que desde entonces se llamó “el equilibrio de Nash”.

[ii] Adam Smith fue un economista y filósofo escocés (1723-1790) padre de la economía política.

[iii] Walter Graziano Licenciado en Economía, Universidad Nacional de Buenos Aires nacido en 1960 “Y Hitler ganó la guerra”.

[iv] Referente al término ganancia se podrá discutir ya que muchos autores creen que hay situaciones en las que no se juega en función de la ganancia. En eso radica el problema, en determinar individualmente las situaciones gananciosas para cada participante.

[v] Maffía, Diana, Búsquedas de sentido para una nueva política en Contrato Moral, Paidos, 2005.

[vi] Peyton Young citado por el analista de redes sociales David de Ugarte en Bitácoras de Indias.

[vii] Rosenstein, Susana; Primolini, Carlos; Pasquale, Adhemar; Giubileo, Graciela; Cosolito, Patricia Facultad de Ciencias Agrarias. UNR.

http://www.fcagr.unr.edu.ar/Investigacion/revista/rev5/4.htm

[viii] Michael Chwe Ph.D.,en economía, Northwestern University, Evanston, Illinois, 1992.

[ix] David de Ugarte, op citada.

[x] Manuel Castells (1942) catedrático de Sociología y Urbanismo en la Universidad de California, Berkeley, director en la Universidad Oberta de Catalunya.

Comentarios»

1. SOF - febrero 5, 2010

help¡ It can be a Nash equilibrium if we have 4 candidates?

2. Charlie Boyle - febrero 5, 2010

Of course, any number can


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