jump to navigation

Prologo

Tiempo de lectura 10 min

clip_image002

 Unidad, indivisibilidad de la República,
libertad, igualdad, fraternidad, o la muerte

Así reza un grabado de Paul André
Basset, pradial del año IV (1796)

La física mecánica nos enseña que para que un cuerpo se encuentre en estado de equilibrio estable deberá apoyarse al menos sobre tres puntos que no estén en línea. Una condición de equilibro donde sólo exista uno o dos puntos de apoyo será por lo tanto inestable.

Doscientos años después de acuñada la frase Liberté, Egalité et Fraternité nos damos cuenta que para que la estabilidad de la república sea posible es imprescindible que actúen las tres divisas. La bipedestación tal vez haya servido para aprender a caminar, pero ya en la madurez de la república moderna nos damos cuenta que no ha sido suficiente para que se mantenga en pie. El trípode basal sobre el que se funda la tradición republicana europea y de la que somos los herederos los latinoamericanos nos demuestra que las luchas por la libertad y la igualdad que se sucedieron no han sido suficientes para sostener nuestros frágiles sistemas republicanos de gobierno.

Ser patio trasero de las “grandes democracias” nos ha costado desigualdades sociales y muertes innecesarias y ha puesto sistemáticamente a nuestras repúblicas en jaque. Las “libertades individuales” no son tales cuando se debe pedir permiso a otros para poder vivir dignamente y la “igualdad social” nunca será un hecho mientras persista la marginación y exclusión social. La “guerra fría” entre los países del hemisferio norte de posguerra produjo alineaciones que sólo trajeron dictaduras y hambre a nuestros pueblos del hemisferio sur. Esta contradicción que denunciábamos con vehemencia cuando retornaban las democracias a la región allá por comienzos de los ‘80, no se ha salvado todavía más de veinte años después; las desigualdades sociales, la marginación y la exclusión de un vasto sector aún persisten.

La maniquea lucha entre libertades individuales e igualdad social ocultó por muchos años otra lucha mucho más cruel y feroz: la lucha por el poder, sobre todo la lucha por el poder económico y la propiedad privada, en definitiva ésta ha sido una guerra capitalista. Los que nada tenían, los sin poder, los sin soberanía, los privados de propiedad, del agua, de la vivienda, la salud y la justicia, no han sido actores. Su papel sólo se ha limitado a acatar las órdenes de un Norte poderoso tanto de un lado como del otro, condenándonos a papeles secundarios que únicamente han servido para hacer más poderosos a los ya ricos.

Esa desazón y pobreza que cubrió de tristeza a todos los pueblos de nuestro sur se debió a que nuestras repúblicas siempre han estado rengas, les ha faltado una pata. Los funcionarios, serviles al poder, no se han preocupado por administrar la “cosa pública” como así lo manda el soberano de una república, que son los ciudadanos. Esta alta traición de las elites gobernantes ha puesto de rodillas nuestros pueblos y los ha sometido a su voluntad. Desde tiempos de la colonia la matriz operativa sobre los territorios, no importa cual haya sido el poder de turno, ya sea ejercido por parte de españoles, de ingleses aliados con las elites gobernantes y últimamente de los mercados, dentro del esquema neoliberal, ha sido siempre la misma: vaciar a los territorios de significado y de todo contenido preexistente, llámese culturas o pueblos originarios, recursos naturales, chacareros minifundistas, inmigrantes, etc.; para re conquistarlos y reciclarlos en favor de nuevos intereses distintos a los originarios, serviles a esas elites de poder.

Doscientos años después proponemos a la fraternidad como punto de mediación y equilibrio sustentable de las luchas por la propiedad privada. Sólo rompiendo con el círculo vicioso de los tutelajes que impone el poder, sólo sintiéndonos y reconociéndonos como pares unos con otros es que se podrá lograr el equilibrio necesario para que nuestros pueblos puedan desarrollarse en democracia.

La revolución de los democráticos franceses fue la revolución de los pobres, del pueblo llano. Como tales, una vez establecido el nuevo sistema de poder, la divisa de la fraternidad, la que los reconocía ciudadanos fue dejada de lado y las luchas a partir de entonces han sido otras. La trilogía Robespierana, aunque acertada en su definición, trajo violencia al pueblo francés y si hoy tratamos de rescatarla es porque consideramos que hay posibilidades no traumáticas de imponerla. Es más, creemos que sin un delicado equilibrio entre las tres divisas la república nunca podrá sostenerse sobre bases firmes y sin república no habrá organización social.

Rescatar el punto de apoyo faltante es la tarea que nos proponemos en este trabajo. Hay serios intentos de desarrollar una teoría social que sea capaz de articular las relaciones humanas en una forma no violenta, exploraremos esa posibilidad. La red social parecería ser que cumple con muchos de los requisitos para hacerla posible.

 En honor y reconocimiento a esos republicanos franceses y a los criollos es que plantemos esta obra en tres movimientos como una sinfonía de las esferas republicanas: el movimiento de la libertad posibilitará la creatividad y la evolución frente al medio, el de la fraternidad dará el reconocimiento y la confianza mutua necesarios para la asociación entre semejantes dentro de la diversidad. Finalmente el movimiento de la igualdad nos permitirá una unidad sustentable para poder interactuar con otros pueblos, preservar la vida y conservar la especie.

El moto que se cita en el copete de esta sección que se representa en el grabado mencionado parece tener más validez ahora, a la distancia. Si el mismo no se ha cumplido en su totalidad es por que hemos optado por la segunda opción, la muerte. Es una pena que con ella se haya ido también la fraternidad.

Comentarios»

1. mauroliver - febrero 12, 2011

hola carlos, leyendo este párrafo,«El trípode basal sobre el que se funda la tradición republicana europea y de la que somos los herederos los latinoamericanos nos demuestra que las luchas por la libertad y la igualdad que se sucedieron no han sido suficientes para sostener nuestros frágiles sistemas republicanos de gobierno.» me surge una duda ya que lo das por naturalizado: ¿serías tan amable de ampliar el argumento de porqué, para qué y cómo los latinoamericanos somos herederos? saludos y felicitaciones por el trabajo y el posicionamiento.

2. Carlos Boyle - febrero 12, 2011

La tradición de las repúblicas americanas, que hoy cumplen su bicentenario y de la que Haití fue la primera proviene de la intelectualidad americana que se formaba en Francia, por eso bebía de la misma fuente.
Pero en este párrafo me refiero no a la tradición de la república formal, del tríptico teórico sino a su reducción a la bipolarización entre procesos con énfasis en la igualdad como los socialistas y los que pusieron el acento sobre la libertad como los liberales de tradición puritana. A los países del norte les fue de utilidad esta bipolarización del mundo, dado que se sacaban de encima el problema de las asimetrías internas exportándolas a regiones como las nuestras.
Es por eso que esta otra tradición heredada, la de la lucha entre capital y estado, nunca le sirvió a Latinoamérica, en el sentido utilitarista de la palabra, se estableció como una cuestión de hecho. Aquí no nos podemos dar el lujo de tener una república bipedestada, sobre todo la república latinoamericana, nunca podría ser tal sin ser fraternal básicamente por dos motivos, el primero por las grandes asimetrías sociales y la segunda por el código contractual en que se encuentra cifrada la república europea.
En síntesis tenemos una herencia agonal por una lucha que no es nuestra y segundo tenemos impuesto un lenguaje republicano totalmente ajeno al americano profundo y esto tal vez sea lo que urgentemente tengamos que reformular

3. mauroliver - febrero 12, 2011

gracias carlos por el intercambio, me gustaría que conozcas el trabajo de Juan José Rossi, http://www.juanjoserossi.com.ar/, que tiene un enfoque muy particular y tal vez te interese dialogar con sus ideas, saludos.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: